Kirchner y el peronismo, a dos meses del 28/6

Hace tiempo que no escribo sobre la interna del peronismo en este blog. Un tema que me toca de cerca, seguro, pero creo que no se debe hablar si no es para mejorar el silencio, y encontré en los blogs reflexivos “del palo” un diagnóstico que comparto (Cuando digo “blogs reflexivos” no quiero decir que no tengan un proyecto político. Todos lo tenemos. Y por eso respeto a los otros, los que se plantean como militantes de una línea. Es cierto, terminan hablando sólo para los propios. Pero eso sirve para cimentar una identidad).

Igual. Me parecía, me sigue pareciendo, por ejemplo, muy lúcido el análisis que hizo Luciano: La sociedad menemizada (y por lo tanto, la más compleja de abordar políticamente para decodificar sus intereses) fué la que votó en masa a Kirchner, y esta sociedad kirchnerizada votará (esperemos) a un peronista de derecha dentro de dos años… El kirchnerismo ya es rehén de su relato sembrado en años hegemónicos: por eso se habla de la pobreza, por eso todos tienen su proyectito de ingreso universal en las gateras, por eso se tuvo que frenar el aumento de tarifas. Y está bien (¿cómo había dicho Duhalde después de 2001?: “con la gente ya no se jode, algo así), Kirchner lo hizo. (Entonces) siguen siendo las perimidas y vetustas tradiciones políticas (en sus expresiones mutantes) las que inauguran ciclos políticos que van fijando una educación de la democracia: alfonsinismo, menemismo, kirchnerismo, de acuerdo al pulso popular

 Pero…. “la política es un arte que es todo ejecución”. Que es otra forma de decir que los análisis deben ser corregidos todos los días a la luz de los hechos. Y los hechos políticos más importantes de los dos meses que han pasado desde la elección del 28 de junio han sido producidos por el Gobierno. La prórroga de las atribuciones del Ejecutivo para fijar retenciones, la ruptura del contrato entre la AFA y el Grupo Clarín, el lanzamiento del proyecto de Ley de medios audiovisuales,… Cada uno de estos hechos, y otros más que podrían citarse, merece una mirada diferente, pero están unidos por algo: son manifestaciones de poder e iniciativa política. Si reflexionamos que en el mismo período Mauricio Macri, el más notorio de los presidenciables no peronistas, ha continuado añadiendo a su colección de retrocesos…

Los kirchneristas – y también los que no lo son – cometerían un error si pensasen que estos hechos borran o diluyen los números de la elección del 28/6, y el humor social que expresan. Los pueblos no cambian de opinión con tanta facilidad. Pero tampoco es razonable pensar que lo que pasó en estos dos meses se debe a la excepcional inteligencia y muñeca de Kirchner – de las que no ha dado demostraciones previas – ni tampoco a la torpeza y desorganización de la oposición. Son torpes y desorganizados, es cierto, pero no más que es tradicional en la política argentina. 

Tal vez una de los comentarios más centrados sobre este desarrollo no previsto apareció en el blog de Néstor Sbariggi, uno de los reflexivos, que además va por posts breves, cuando el Senado avaló la potestad del Ejecutivo para fijar retenciones: “Ni una cosa ni la otra La foto del tablero del Senado era casi impensada al dia siguiente del 28J. Una derrota traería en los cálculos de muchos a buena parte de los derrotados a “correr en ayuda de los vencedores” dejando al Gobierno escuálido de apoyo político y obligado a resistir gobernando por decreto en el mejor de los casos o en el peor a adelantar las elecciones.

Sin embargo, anoche el PEN consiguió la aprobación del Senado de la extensión por un año de las facultades delegadas por el Congreso con una amplia mayoría y el voto de solo 3 aliados (uno del MPN y dos del ARI de Tierra del Fuego) manteniendo un bloque unido y logrando que dos senadoras propias que habían votado en contra aquella vez lo hagan por la afirmativa.

En aquella ocasión, cuando el Gobierno no pudo imponer la 125, aún se decía que era hegemónico, manteniendo un conflicto abierto por 4 meses y con el Congreso, esa “escribanía” para la oposición, votandole en contra. Hoy, luego de haber perdido por poco margen en junio, se decía que solo bastaba que la oposición patease al arco la pelota que estaba picando para la derrota final del oficialismo.

Ni una cosa ni la otra eran ciertas. La política que faltó en aquella oportunidad es el capital que ahora ha conseguido reunir el Gobierno para afrontar un tiempo que será difícil sobre todo luego de la renovación de las cámaras en diciembre

Comparto lo que señala el ingeniero. Y agrego algo: creo que la política que esta vez estuvo fue la peronista. Aclaro: No estoy hablando en términos ideológicos. Me refiero a dirigentes y aparatos, a códigos y transacciones comunes a la práctica política de todos los partidos – los que tienen inserción en la sociedad y representación parlamentaria – llevada a cabo por hombres que los aprendieron en el peronismo. Los gobernadores, preocupados por la estabilidad en sus provincias, Aníbal Fernández, el Chueco Mazzón y el Chivo Rossi, juntando cabezas… Tampoco estoy diciendo nada sobre los resultados en el largo plazo, ni siquiera afirmo que el Lole Reutemann no tuvo razón en enojarse. Simplemente constato lo que me parece un hecho evidente.

Kirchner, ante el impacto inicial de la derrota, y conocedor de la inquina que le tienen los aparatos del justicialismo, pudo agitar el fantasma de la trasversalidad y acusar a la “vieja política”. Su impulso en los primeros días fue aferrarse a lo que consideraba propio, o que por lo menos no encontraría en el peronismo otro referente que no fuera él. No fue un impulso inmotivado. Pero su realismo político lo hizo aceptar bien rápido que no tenía otro instrumento para garantizar la gobernabilidad, ni otro espacio en el que pelear poder.

No es sorpresa para los que siguen los blogs que esta tesis haya sido desarrollada por Manolo desde hace semanas, con su habitual inteligencia y profundidad. Tengo que decir, sin embargo, que tengo importantes diferencias con su planteo, que voy a tratar de desarrollar más adelante.

Por ahora, y como ya se ha hecho muy tarde, me voy a limitar a sacar la que creo que es la consecuencia más importante. Para hacerla más clara, voy a recurrir a lo que plantea el otro bloguero – reflexivo si los hay – que decidió escribir sobre estos dos meses, Ezequiel Meler (prometo que es la última cita en este post): “La impresión de un panorama alentador (para el kirchnerismo) se sostiene a la vista de las dificultades que afrontan los principales espacios opositores, en abierta disputa por el control del proceso político y, en algunos casos, con sus referentes sumidos en carreras presidenciales demasiado anticipadas. En ese sentido, es acertado señalar que, si bien el 28 de junio hubo un derrotado, y ese fue el oficialismo, los guarismos electorales no han consagrado por sí mismos una fuerza en condiciones de plantearse como sucesión natural. Esta es la diferencia esencial que separa a la etapa actual de las apresuradas comparaciones con transiciones precedentes -es el caso de 1987 y 1997.

Pero la fuerza de la restauración neoconservadora, … desmiente en parte este sereno panorama. Si la derrota fue posible, ello se debió … a la ausencia de un sujeto político en condiciones de legitimar activamente las políticas nacionales. Dicha ausencia, que no aparece en los balances habituales, ni tampoco en las autocríticas oficiales, revela un defecto estratégico en la propia concepción política predominante en los círculos del kirchnerismo, defecto que se replica, con implicancias aún más conservadoras, en materia económica y social

Ezequiel, amigos, el sujeto político en condiciones de legitimar activamente las políticas nacionales está vivo y ocupando el espacio (y haciendo macanas) y es – de aquí hasta el 2011 – el peronismo. Y en el 2011 será, inevitablemente, uno de los dos contendientes principales. Si no los dos. Lo digo sin ningún triunfalismo. Una de las diferencias que tengo con la visión de Manolo es que no considero que nuestras ventajas estructurales sean decisivas. La moraleja que me interesa destacar es que la batalla política en serio, la que tiene que ver no con las roscas y los cargos sino con las propuestas de poder que se plantearán, se dará en el seno del peronismo. Habrá otra, que quizás resulte ser tan importante como ésta, según los resultados del 2011, y se dará, sobre todo, en el seno del radicalismo. Con lo que volvemos al análisis de Luciano.

14 Responses to Kirchner y el peronismo, a dos meses del 28/6

  1. ezequielmeler dice:

    Abel:

    Está claro. Hace tiempo que venimos sosteniendo que la gobernabilidad pasa por el peronismo, disidente o no, y su sano interés de seguir siendo gobierno en 2011.

    También señalamos que el resultado de las elecciones -y, en general, la configuración del espacio político previo- fortalecía precisamente a aquellos sectores más interesados en la sucesión normal que en la transición acelerada, lista que incluye al propio Macri.

    Sin embargo, 2011 no es el fin de la historia. Llegamos, pero llegamos mal. Sin ir más lejos, tenemos atendibles sombras presupuestarias de acá a, por lo menos, diciembre. El clima de bronca y crispación, especialmente el que se produjo a partir del conflicto agropecuario, no es de fácil elusión.

    Por otra parte, vimos el 28 de junio que con el indispensable apoyo del peronismo que todavía nos responde, no alcanza. El “voto peronista” tradicional, menos las clases medias del interior, hoy por hoy wa insuficiente. Hay mucho del otro lado, y aparece Unión – PRO, como un fenómeno nuevo, ni peronista ni antiperonista, en el tablero del poder real. Su participación, que intuyo efímera, también incide en el corto y mediano plazo.

    Resumiendo: no estamos como en el 87 y el 97. En el primer caso, porque somos peronistas. En el segundo, pese a la semejanza en la derrota del delfín en la PBA, porque no hemos tenido un neto ganador desde las filas opositoras. Asimismo, la liquidez del sistema político no hace fácil asumir que éstas vayan a ser las fuerzas a enfrentar, las fuerzas capaces de sucedernos.

    Pero, estando como estamos, no vamos bien. Hay que sumar voluntades a ese voto – pilar que se expresó el 28 de junio, pese a todo, por nuestros candidatos. Y esa suma no es aritmética, ni equivale a un puñado de legisladores o a un candidato en condiciones de caerle más o menos simpático a la clase media rural. Después, números y simpatías aparte, hay que gobernar. Y las alianzas, sobre todo las que se efectúan sólo con la plastilina de las ambiciones personales y la voluntad de poder, sin comunión alguna de propuestas, terminan mal.

    Como no quiero eso, dedico mi tiempo a pensar posibilidades y alternativas, en un escenario como en otro. No me conformo, entonces, con el peronismo.

    Un abrazo grande,

    Ezequiel

  2. KIKESANCHEZ dice:

    Hay varias interrogantes en sus respectivos analisis que no se pueden dejar pasar.Más allá de que las definiciones se den dentro del peronismo.

    La sociedad esta verdaderamente inclinada al conservadorismo ?

    Cuál es la incidencia del posible fracaso del pro- peronismo (derecha) de Macri en la ciudad de Buenos Aires mirando el 2011?

    Tiene asidero un gobierno peronista de centroderecha con reuteman o duhalde ante la posibilidad del fracaso de la derecha en la ciudad?

    Que quiere decir Kirchner cuando dice que el resultado electoral del 28J indica que el pueblo pide mas profundizacion del modelo ?

    Esta realmente derechizada la sociedad ?

    Quizas, no estamos evaluando que la sociedad no se bancaria un gobierno peronista conservador.(hay una data por ahi circulando de una reunion de Solá con los muchachos de Libres del Sur).

    Los exitos politicos del kirchnerismo en estos dos ultimos meses post eleccion van en consonancia de que el pueblo se manifestó por la profundizacion ,quizas sea la verdadera razon del fuerte impacto de esos logros en la sociedad.

    Seria interesante analizar la lectura que hace el Lupo del resultado electoral.

    pd.- Hay más elementos politicos que uno podria sumar …como por ejemplo lo de la senadora La Torre y la representante de Pampa Sur , Alarcon.

  3. Luciano dice:

    Creo que todos los analisis que citás, Abel, se complementan. Quizás yo intenté hacer un trazo más a largo plazo, algo difícil en la política nacional. No obstante sigo creyendo que para el 2011 habrá un peronismo pos-kirchnerista, una vez que se visibilice a alguien en condiciones de heredar. Y eso es algo que por ahora no asoma, y que coincide con el proverbial don de los Kirchner de utilizar toda la capacidad instalada del poder político, ellos le sacan todo el jugo en coyunturas favorables y estrechas, y en política no dudar es una cualidad inestimable. Los Kirchner la tienen de sobra, mientras la oposición (y esto incluye a una parte del peronismo) se desliza hacia el espanto;ni siquiera pueden enaltecer algún debate, y el caso de la ley de medios es paradigmático: no tienen la más remota idea de lo que contiene el proyecto, ni se han preocupado por leerlo, el argumento de la “chavización” es penoso, no tiene ningún anclaje en la realidad.
    Pero creo que tampoco debemos asimilar iniciativa política post-derrota electoral a aumento de popularidad. En ese terreno las cosas no han variado desde la elección, aunque haya menos crispación antiK en la calle.
    La dispersión del voto contraviene una lectura descalzada que hace la oposición: que el 70% de la población los votó a ellos, y que entonces el kirchnerismo debe arriar las banderas e hibernar hasta el 2011. Si la lógica de la oposición es ésta, veremos que el peronismo cerrará filas detrás del gobierno (Latorre, la Negra Alarcón), porque no es aquel diagnóstico lapidario el que arrojaron las urnas.
    Lamento cierta defección de algunos sectores del peronismo no oficialista frente a esta situación, y en todo caso esas distorsiones los rezagarán en la interna hacia el 2011, aunque tal vez sea esta una necesaria forma de ir limpiando el camino.

    Un Abrazo , Abel.

  4. Abel B. dice:

    Amigos;
    En este post – como me pasa en otros – empecé a pensar en voz alta. El sueño, el que ya era bastante largo, y – sobre todo – que no tengo terminadas mis conclusiones, hicieron que parara allí. Uds. me ayudan con lo que falta.

    Luciano; Tomé tu planteo como punto de partida justamente porque no es de coyuntura. Estoy de acuerdo con vos en lo que me parece el punto central; la persistencia de las identidades partidarias no como un elemento folklórico, sino como un hecho político-cultural de profundas consecuencias (Incluyendo, claro, la identidad de aquellos tipos, en general entre 25 y 40 años, que siente que esas identidades son “viejas” y quieren algo nuevo. Pienso que Frondizi, Sabbatella y Macri, distintos como son, tuvieron votos de ese tipo).
    Lo que quiero explorar es cómo se ven los resultados del 28/6 y los hechos posteriores a la luz de ese planteo.

    KikeSánchez: Me parece que su observación es muy importante: ¿Por qué asumir que el 28/6 se votó contra el “modelo” (una palabreja sin mucho sentido, pero no tenemos otra)? Sin duda hubo un voto antimodelo – los sojeros exitosos, que hoy sienten que son los que lo pagan y no ven sus beneficios; y los nostálgicos del menemismo, que por supuesto no son los mismos. Pero creo que es evidente que es una minoría del voto opositor. Ahora, no me parece que sea Kirchner el tipo para descifrar el sentido de este voto. Porque está aún más claro que fue un voto contra Kirchner y Cristina. Por buenas y malas razones, un sector muy grande de la sociedad ya no los soporta.
    Ahora, estoy de acuerdo con Ud. que definir esto como “un giro a la derecha” es superficial. Tengamos presente que cuando el país votó a la Alianza contra Menem, lo que votó es una plataforma que iba a mantener las reformas menemistas, especialmente la convertibilidad, sin la corrupción y los rasgos de insolencia que lo hacían insoportable a Menem. Es perfectamente posible entonces que en el 2011 se termine votando a alguien que dé la imagen que mantendrá lo bueno del “modelo”, sin Kirchner.

    Ezequiel: La respuesta a Kike también va para vos. En realidad, en tu comentario adelantás algo del planteo. Eso sí, nos falta lo que decía el compañero Vladimir (no Corach) “Qué hacer”. Mi opinión es que la pelea posible – de aquí al 2011 – se da, sí o sí, en el seno de esa vieja asociación ilícita, el Partido Justicialista. Hay otra pelea posible interesante, para otros, en el seno de esa otra asociación, aún más vieja, la UCR

    Abrazos

  5. KIKESANCHEZ dice:

    Estimado Abel , en mi opinion lo que fracasa de kirchner con respecto al resultado del 28J es su forma de hacer politica…haber dejado de hacer politica. Ahora, le doy la chance de haber reflexionado su craso error.Imperdonable.

    Ahora, el fuerte impacto politico de las medidas tomadas por el gobierno post 28J le da credibilidad a lo manifestado por kirchner en su evaluacion con respecto a la derrota electoral. Digamos que minimamente tiene el beneficio de la duda para no forzar tu apreciacion.

    Ahora , pregunto : Cual va a ser el el impacto o en el escenario politico en el 2011 anta el fracaso del Peronismo pro (macri-de narvaez) en la ciudad de Buenos Aires? y como influiria en las posibilidades del gobierno en poder prolongar su estadia en el poder ?

    PD.- mirá que hay una opinion muy osada de D’Tela con respecto a la reeleccion de Cristina.

  6. Abel B. dice:

    Kike: Lo que dije arriba es mi opinión, y no vale más que la tuya, o la de cualquier tipo informado. Mi experiencia política simplemente me ayuda a equivocarme con más oficio, nomás. Te agrego algo: el análisis más inteligente y lúcido del mundo no abarca todas las variables que pueden influir, porque la realidad es más grande que nuestras cabezas.
    Con todo eso, lo que te puedo decir con certeza es que tenemos que tener claro que la parte politizada de la sociedad – incluyendo allí hasta los que leen las noticias políticas de los diarios – SON UNA MINORÍA. La gran mayoría no sigue el tablero, y creo que hacen bien. Igual, con mala imagen en muchos, incluso en los barrios pobres, o no, Kirchner/Cristina van a seguir peleando. Sería una apuesta decir que no pueden ganar.
    ¿Hay algo que se puede decir que es MUY probable? Sí: que sus chances depende de la economía, de como sigue en el 2010 (Ah, y que Di Tella es un buen sociólogo, pero como político es un chanta)
    Un abrazo

  7. yukio dice:

    Estimado Abel,

    Veo que nombrás a Vladimir. Hombre serio si los hubo, pero no diríamos nada de él sin el otro, el poeta, el visionario. Siguiéndolo: si Lutero hubo de travestirse en el apóstol Pablo, si los Danton y Robespierre y Saint-Just (mi favorito) hicieron lo propio respecto de Bruto y Graco, si Cromwell se zambulló en el Antiguo Testamento para que Locke fuera Habacuc, por qué nosotros, en plena época revolucionaria no habríamos de haber obtenido no sólo la caricatura del viejo Perón, sino al propio viejo Perón en caricatura, tal como corresponde a los comienzos del siglo XXI.

    Por lo pronto que nadie “rebaje a lágrima o reproche” mi refutación acerca de la “declaración de maestría” de las movidas de Latorre y Alarcón, sería equiparar la maestría a un movimiento lógico de dos peones que cubren a un rey expuesto con el objetivo de terminar en tablas y pensando en la próxima partida. Que de no cambiar las piezas, será cada vez menos de ajedrez y más de perinola. A mí, hombre terreno no imbuído de ninguna mística nacional y popular y sin ninguna expectativa con respecto a este gobierno, me preocupa lo que a nadie: La segunda semana ya de paro portuario seguramente fogoneado por la “derecha golpista” en que se ha perdido mucho, mucho dinero, sembrando un caos coherente con el bartoleo vigente. No importa, Rácing empató en tiempo adicional y con un penal regalado que por suerte todos pudimos ver varias veces.

    Olvidarse de los kirchner será saludable, sobre todo para ellos, aunque existirán nostálgicos porque el visionario tenía razón, siempre habrá quien añore las ollas de Egipto y yo mismo tengo algo del inglés loco de Bedlam.

    Un abrazo peronista,

    Yukio

  8. Abel B. dice:

    Estimado Yukio:
    Retribuyo el abrazo peronista, que me da pie para contestarte desde esa identidad: A las movidas de Latorre y Alarcón, que son jugadas de la coyuntura, las mencionàs vos. Vos tambièn mencionàs a Peròn, que es Historia.
    Lo que hablo en este post tiene que ver con lo que el peronismo, del que vos y yo y un montòn de inimputables más formamos parte, debe encarar en los pròximos dos años.
    Otro abrazo

  9. yukio dice:

    Abel,

    Necesito vacaciones. Lo que te resulta inadecuación al contenido de tu post original, lo entiendo, es mi fastidio con los neorabinos de Praga que miraron y miran para otro lado ante un Golem que se derrumba sobre sus cabezas. Si hablo de coyuntura, de la cual se habla en términos celebratorios -y es cierto que no lo hacés vos- es porque no veo otra cosa.

    La tarea de muchos inimputables para nada intelectuales, de acá a dos y más años es la casi heroica por modesta de pagar sueldos y sostener una estructura; como uno de ellos, mi oposición activa, decidida y sistemática a cada vestigio supérstite de duvalierismo blando será total. Nosotros, jóvenes ’70, salvo lúcidas excepciones, nos asemejamos al marciano de Bradbury que cambiaba de apariencia ante cada nuevo interlocutor, sólo que lo que para él era doloroso para nosotros era y es festejable como virtud; pues bien, algo habremos de hacer para no terminar como él, en retazos indiscernibles, material reservado para arqueólogos.

    Sí, hemos gobernado, y no es poco, pero un discurso envejecido que confunde la luz con la estrella que ya desapareció, me llevan a la pregunta de Lemm: ¿puede considerarse progreso que un caníbal use un tenedor?

    Un abrazo inimputable,

    Yukio

  10. EduA dice:

    Abel:

    Viendo desde fuera la partida de ajedrez en desarrollo en el peronismo (inevitablemente, y a regañadientes, a su merced), creo que su abroquelamiento en cuanto a la prórroga por un año de las facultades delegadas no puede sorprender a nadie. Cito algo que comenté recién en lo de Manolo: “hasta el 10.12, si el propio peronismo –con sus mayorías aplastantes, si se consideran todas sus vertientes- no le pone coto al gobierno, nadie puede hacerlo, aunque quiera, aunque tenga un abecedario completo de planes. Y después del 10.12, cabe agregar, esta paradoja subsistirá: el peronismo en el poder condiciona a quienes tengan poder en ámbitos sub-nacionales, sean P o no P. Puede imponer disciplina, y lo hará; es la lógica de cualquier rey. Además, cualquier vertiente que pretenda conducir al peronismo hacia una nueva presidencia necesita de que este gobierno mejore. ¿Darle carta blanca por un año es el camino óptimo para lograrlo? Me quedan mis dudas sobre la efectividad de este plan, posiblemente B. Lo que sí queda claro es que el peronismo, de este modo, en todas sus vertientes, será el que deba garantizar gobernabilidad. Es la consecuencia de la carta blanca: luego hay que ponerle contenido. Y la ciudadanía, cuando tenga la ocasión, juzgará el resultado”. Me refiero a que el humor social no cambia de la noche a mañana y acentúa la necesidad de que el gobierno mejore: lo necesitan tanto el peronismo entero como los K, y lo necesitamos todos los que estamos en este fantasma barco argento. Esta necesidad marcará la dinámica de lo que vaya sucediendo, no me cabe ninguna duda, con la economía jugando el papel determinante de siempre. Lo interesante va a ser ver cómo funcionarán las vertientes del peronismo ante la ley de radiodifusión que impulsa el gobierno, pues ahí se está poniendo un dedo en la condición del peronismo de ungido por el establishment para gobernar, y me temo que despertará reacciones y acciones encontradas. Los silencios que se ven son más que elocuentes. Por eso coincido en especial con el comentario de Luciano y mucho de lo que dice en la entrada de él que referís.

    En disidencia con Sbariggi, me permito señalar que la pirueta particular de algunas de las vertientes por la prórroga se explica también, justamente, por la naturaleza hegemónica del peronismo de hoy. Que además sea multifacético es la condición, junto con el envidiable afán de retener el poder a toda costa –aunque no esté claro para qué-, que haya devenido en ese sujeto ungido por el establishment, rol que se ha ocupado de alimentar con ahínco cuando el poder se le escurrió de las manos.

    La oposición no P, por supuesto, aún tiene (tenemos) que recorrer un largo camino; todavía está demasiado verde. Como bien señalás, es tan interesante esa partida de ajedrez, en particular la de la UCR, como la del PJ. Debería interesarle a todos. En el mientras tanto, veremos qué se hace con la carta blanca durante este largo año, que presumo una dura travesía en el desierto; regalársela sin condiciones conocidas a quienes han hecho de ella un uso más que cuestionable es, en mi opinión, una irresponsabilidad que contradice el rol de garante de la gobernabilidad que el peronismo protagoniza entusiasmado.

    (Don Yukio: Ud. se ve que es un amante de la buena literatura; lo revela en cada cosa que escribe. Ídem por estos pagos. ¿Ud. escribe ficción? Me lo hace pensar la calidad de sus imágenes y referencias, siempre ricas y pertinentes. Es una rareza).

    Un abrazo claramente imputable (de una señora gorda de a ratos, devenida en tábano de a otros, que trata de ayudar a construir un sujeto político alternativo),

    Eduardo.

    PD: ¿Leíste la fundamentación del veto de la presidente? Es de fantaciencia. Amén de faltar groseramente a la verdad al decir que la exención no era implementable en la práctica –te podría explicar de modo breve cómo habría sido posible, fácilmente-, basándose en declaraciones estúpidas y no realistas del dirigente rural Roulet, menta un supuesto error de los legisladores. No hubo tal error, qué duda cabe: me arriesgo a afirmar que la Rosada estaba al tanto y bendijo el paso. Lo veo como un acto de camuflaje para lo que comento en el primer párrafo, y salvar las apariencias, nada más.

  11. Abel B. dice:

    Yukio:
    Coincido con Eduardo en valorar la calidad de tus imágenes y referencias. Pero aprecio aún más tu buena leche y nobleza en excusar mi fastidio con la pelea K / anti K. No es considerado de mi parte, ni con los que están hartos de Néstor (ejemplo: vos y yo) ni tampoco con los kirchneristas sinceros, entre los cuales hay muchísimos militantes valiosos.

    Sabés qué? Una larga vida en la política me ha hecho pensar que la camiseta que uno lleva puesta tiene mucho que ver con la historia de vida de cada uno, y, por ende, con circunstancias donde el azar (ese otro nombre para el Destino, decía Borges) tiene un gran papel.
    Si eso es cierto con algo tan de adentro como el peronismo, imaginate como será con las adscripciones a figuras y tendencias internas. En todo caso, vos tenés bastante experiencia también para saber que, tanto los K como los anti K, tienen cartón lleno de chantas, tránsfugas y oportunistas.

    Te dejo a vos, tanto como a Eduardo, una reflexión que le atribuyen a Napoleón y que – se me ocurre – es válida también para figuras muchiiísimo menores: “Mientras tenga una misión que cumplir, nada ni nadie podré derrotarme. Cuando deje de llenarla, un átomo bastará para destruirme”
    Lo de la misión yo lo interpreto en un sentido despojado de todo misticismo: una función sociopolítica de cualquier tipo. Tan significativa como destruir el equilibrio del Antiguo Régimen en Europa y abrir paso a los estados nacionales burocráticos y sus ejércitos de masas. O tan coyuntural como dar gobernabilidad a un país de Sudamérica.

    Abrazos

  12. Andrés el Viejo dice:

    Llego tarde a esta discusión porque diversos asuntos me mantuvieron ocupado y este blog, cuando ando con apuro, suelo dejarlo para un momento que permita lecturas más tranquilas.
    Sólo quiero agregar una reflexión mía, ya usada, que me permitió decir en público el 29 de junio que Kirchner no estaba terminado y que el ciclo económico, social y político inaugurado con la caída de De la Rúa no se había cerrado.
    Creo, y tengo fiaca de corroborar si fue ese mismo día o el siguiente, escribí que el Gobierno había sido derrotado pero que nadie había ganado. Y, no recuerdo si lo escribí o lo dije en algún momento de estos últimos dos meses, que la derrota electoral era de menor envergadura en comparación con la mucho más grave sufrida en el conflicto agrario del año pasado.
    De estas cosas que recapitulo no encuentro motivo de rectificación. Las sigo sosteniendo. Y me ratifico, sobre todo, en el análisis que les sirve de cimiento. Es mi opinión que diciembre de 2001 es un momento crucial en la vida nacional: se clausuró el período neoliberal que duró más de un cuarto de siglo y que realizó una profunda modificación en la sociedad, en la economía y en la política. Para decirlo en peronista: ese período liquidó hasta los vestigios de soberanía política, independencia económica y justicia social que habían sobrevivido a embates anteriores.
    La eufórica declaración del default fue un símbolo adecuado de esa clausura. La sociedad argentina, en uno de sus raros momentos de cuasi unanimidad, decidió que ya era suficiente. Y la acompañaba la quiebra intelectual del neoliberalismo en el mundo, que seis años más tarde se complementó con la quiebra de facto. Hoy, los neoliberales han recorrido el camino de Damasco o, aquellos que persisten en su idolatría, buscan vías bastardas para mantener lo que puedan de sus concepciones y sus prácticas.
    El “modelo” no es así patrimonio de los Kirchner, aunque haya encontrado en ellos los más consecuentes ejecutores (más consecuentes en relación con los otros disponibles, no en relación con todo lo que yo creo que podría hacerse). No empezó con ellos ni creo que termine con ellos.
    Ciertamente, en la oposición los hay que querrían un retorno a los 90. Ni siquiera creo que sean demasiados. Pero, sobre todo, lo que hay es los que quieren evitar aquel retorno pero limando al “modelo” tales o cuales aristas. Las que, nada es casual, se correponden con “excesos” nacionalistas, “excesos” populistas o “excesos” fiscalistas.
    Si la oposición aparece aquejada de la incapacidad de aprovechar la derrota del Gobierno (como ya lo estuvo hace un año) es simplemente porque no es capaz de ofrecer un “modelo” alternativo. Todo lo que tienen en sus mochilas son emparches y, para colmo, cada mochila alberga un emparche diferente. Así, Mariano Grondona podrá predicar hasta la ronquera la necesidad de una “moncloa” porque la tal “moncloa” no verá la luz.
    Obviamente, opino que todos los emparches a disposición del público son para empeorar y no para mejorar el modelo. Con excepción de algunas de las propuestas de Solanas, pero como este ciudadano no se molesta en dar a sus mejores iniciativas algún rasgo de viabilidad, me cuesta tomarlo en serio. Razón por la cual perservero en mi apoyo al Gobierno, menos por sus virtudes que por sus enemigos.
    Pero, lo que es más importante que mi opción política coyuntural, preveo que mientras no suceda algún acontecimiento nacional o mundial de magnitud suficiente como para que el panorama actual cambie en forma contundente, el modelo continuará vigente, con los Kirchner o sin ellos, y que el kirchnerismo todavía tendrá en la manga cartas que jugar.
    Perdón por la extensiòn, Abel, la culpa es suya y se dus comentaristas, que me han hecho lamentar la tardanza en leerlos y me empujaron a meter la cuchara.
    Saludos

  13. Abel B. dice:

    Andrés:
    Su comentario, que no es demasiado largo para el promedio de este blog, es siempre bienvenido, por su inteligencia y precisión.
    No es jarabe de pico. En este caso, me ha dado elementos que necesitaba para completar el pensamiento que había empezado a desarrollar en este post. Lo haré en cuanto tenga el tiempo.
    Mientras, tengo ganas de marcar un concepto muy básico suyo en el que tenemos una diferencia “diciembre de 2001 es un momento crucial en la vida nacional: se clausuró el período neoliberal que duró más de un cuarto de siglo y que realizó una profunda modificación en la sociedad, en la economía y en la política”
    Como todos los conceptos teóricos importantes, puede ser cuestionado en detalle (¿no nos estamos olvidando de Alfonsín? Son casi seis años; más tiempo que el que tuvo Martínez de Hoz. Sobre eso ¿no pasamos por alto el traumático reemplazo del Joe por Sigaut? Lo que lleva a la pregunta clave ¿por qué Menem fue en lo económico un neoliberal mucho más coherente que el Proceso ¡8 años después del Joe!?) Pero esto no lo descarta como concepto ordenador.
    Eso sí, yo prefiero otro análisis, sin olvidar las “semillas de verdad”, como diría el polaco, que hay en el suyo. También, prometo desarrollarlo.
    Un abrazo

  14. Andrés el Viejo dice:

    Abel, no se olvide que yo soy marxista y, se supone, por eso mismo dialéctico. Así que, a la hora de analizar un fenómeno o un período, no me molestan las contradicciones internas. Más bien diría que me asusta no encontrarlas, que no haya luces y sombras, avances y retrocesos, en fin, todo aquello que ponía de la nuca al bueno de Zenón.
    Sin duda, a partir del establecimiento del modelo de valorización financiera, apertura externa, endeudamiento y avances sobre las condiciones laborales no todo fue un camino recto, liso y llano. El recambio de Videla por Viola, en el comienzo de una crisis económica, tuvo más de desconcierto que de cambio de orientación (¿se acuerda que iba a jurar otro tipo cuyo nombre olvidé y apareció jurando Sigaut para sorpresa de todos?). Una breve remake de MdH a cargo de Roberto Alemann y después, guerra y derrumbe de la dictadura reeditaron el desconcierto hasta lo indecible.
    Emparches más o emparches menos, con dificultades y retrocesos parciales el modelo MdH no fue desmantelado. Alfonsín pareció durante un año dispuesto a encarar ese desmantelamiento, pero el fin del período Grinspun cerró esa expectativa, dejando sólo el recuerdo de su famosa boutade ante la misión del FMI. Sourrouille restableció la armonía entre las intenciones y los hechos, en beneficio de estos últimos. Y el final del gobierno alfonsinista fue un desorden en el que no puede encontrarse ni la intención de alguna orientación.
    ¿Por qué Menem fue el más consecuente? Creo que hubo tres factores (tal vez, más): 1) heredó una sociedad disciplinada con sangre por los militares y con terror a la inflación por Alfonsín; 2) tuvo en el período clave, los cuatro o cinco primeros años, el respaldo del peronismo; 3) aunque no muero de la simpatía por él, es evidente que el tipo era de una tenacidad que les faltó a la mayoría de sus antecesores (el Proceso no fue vacilante a la hora de encarcelar, torturar y asesinar, pero cauteloso ante los posibles conflictos sociales; el radicalismo fue hamletiano del principio al fin).
    Por eso, me atrevo a empaquetar ese cuarto de siglo como un todo, no porque no tenga sus matices y contradicciones, sino aplicando la relación entre fin, tendencia y resultado que pone en juego Hegel en el prólogo de la Fenomenología.
    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: