el capitalismo y el fútbol

Cristina y Grondona

La rescisión del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC), después de 18 años, es – me parece evidente – uno de los hechos económicos y políticos más importantes de este 2009 en Argentina. Aunque llegamos a un fin de semana largo, no quiero pasar sin comentarlo.

Ojo: Creo que la cobertura periodística ha sido buena. Por obvias razones – el dolor en una víscera muy sensible – Clarín ha publicado más opiniones que datos concretos, pero puede leerse, en Página 12 por ejemplo, una crónica muy completa de Pablo Vignone, donde hasta indica el rol que la enfermedad de Luis Nofal jugó en debilitar, en un momento clave, el vínculo entre el Grupo Clarín y el eterno presidente de la AFA, Julio Grondona. Y deja claro que el actor decisivo ha sido Don Julio.

Pero me parece que en los análisis se pierde de vista la real importancia del asunto. Por lo menos, en los que leí. Atención, no estoy cuestionando la alegría de la hinchada bullanguera en los blogs K. No veo como un error que Mauri K, Sentis, Tomás y el resto de la muchachada, aún el patriarca Artemio, festejen el gol que se le hizo al rival por antonomasia, el Grupo Clarín. (Una de las opiniones que Clarín cita es justamente la de Artemio López, sin humor, claro). El impacto económico que esto produce al Grupo es difícil de medir; es razonable pensar que éste era su negocio más rentable. Sus acciones lo van a reflejar.

Lo que no me parece serio es que, por ejemplo, “la Comisión Nicolás Casullo de Medios Audiovisuales en Carta Abierta comparte con todos el beneplácito por la cancelación de un contrato que desde hacía 18 años impedía a millones de compatriotas ver por TV, libremente y en directo los encuentros de fútbol protagonizados por sus equipos“. Deben ser hinchas fanáticos, no más, pero no recuerdo haberlos visto en la cancha.

Eso sí, también en los opositores encuentro que pierden de vista lo que sucede, y reaccionan – discúlpenme – como lo que se llamaba “señoras gordas”. El  blog 50 amaneceres, donde a veces leo cosas inteligentes, escribe “se le dice a la gente que el circo, digo el fútbol, es de interés nacional y es un derecho de todo ciudadano el poder ver gratuitamente desde su hogar cualquier partido de la A o la B… Con la perspectiva de los años espero que sintamos vergüenza de haber alguna vez estado evaluando una alternativa estatal para el fútbol…

Este es lo que dice la Señora Gorda por antonomasia, la Dra. Carrió, que denuncia que “no hay plata para los pobres porque se la dan al mafioso Sr. Grondona” y que los partidos “permiten al kirchnerismo aumentar su capacidad de daño a la sociedad (la de TyC con Clarín, quizás?)” Atención: es el discurso eficaz de una dirigente que entiende el humor de su público. Pero su público es aquél (no pequeño) para quienes cualquier cosa que haga Kirchner es algo malvado y corrupto. Pero aún ellos no se movilizarán para salvar el negocio del Grupo, como no lo hicieron por las AFJP. Como repetí muchas veces, el “campo” es un sector numeroso y dinámico, aunque tacaño, de la sociedad. La Sra. de Noble y el Sr. Magneto, no.
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Resumiendo mi opinión sobre este aspecto: el Estado no tiene por qué perder un centavo, salvo por incompetencia criminal. No es el caso de los ferrocarriles o las aerolíneas, que necesitan ser subsidiados. En Argentina, como en todos los países del mundo, la televisación de los partidos es lo que ha convertido al fútbol de un deporte a un negocio gigantesco. Hay demasiados interesados – empresas muy poderosas – en manejar las pautas publicitarias. Y sus números inevitablemente serán mejores que los TyC y Clarín, que las manejaron durante 18 años en los que habrá crecido – es la naturaleza de las grandes empresas – una “costra” burocrática y una red de negocios particulares no demasiado distinta de las del Estado.
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Es aquí donde me acerco a lo que llamé la “real importancia” de lo que pasó. De mostrarnos un ejemplo muy claro y visible de cómo se vinculan los negocios, el Estado y la sociedad en los tiempos modernos: el capitalismo actual. Que tiene muy poco que ver con lo que describen tanto sus defensores como sus críticos, aferrados a teorías que ya están muy lejos de la realidad.
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Cuando los grandes teóricos del capitalismo, de Smith a Marshall, elaboraron sus modelos, como cuando Marx desarrolló su critica, las corporaciones eran excepcionales y relativamente pequeñas. Y las estructuras burocráticas más desarrolladas, nos recuerda Drucker, eran los ejércitos nacionales. Las herramientas teóricas, por supuesto, se desarrollaron de acuerdo a la complejidad de la economía.
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Pero Hayek y von Misses, y sus poco creativos discípulos, continuaron defendiendo al mercado como asignador de recursos – una posición muy defendible, en mi opinión y la de los que saben – pero no encontraron lugar en sus análisis para casos como los del contrato que acaba de rescindirse. Que no es, ciertamente, un caso excepcional. Podemos decir que las características de su origen y funcionamiento son ineludibles, cuando los participantes no forman parte de un mercado libre, sino que son un pequenísimo número de corporaciones poderosas, cuyos dirigentes están – tiene que estar – estrechamente vinculados entre sí.
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La crítica de izquierda también está desactualizada, si cree que los negocios de Grondona y de las dirigentes de los clubes de fútbol son un problema moral. Cuando se manejan intereses económicos de esa magnitud, la lógica es la del capitalismo, sea ejecutada por empresarios, presidentes de asociaciones civiles o funcionarios estatales. Pregúntenles a los chinos, que hicieron Beijing ´08.

Por supuesto, hay un rol legítimo y necesario del Estado.  Que difícilmente podría administrar el negocio del fútbol espectáculo. Y no podría crear -como empresario, como sí lo hicieron TyC y sus antecesores – una actividad económica nueva (Aunque Chomsky diga, con enternecedora ingenuidad, que Internet fue estatal en su origen, por su cuenta no habría habría hecho surgir Silicon Valley). Pero sólo el Estado puede poner límites a las corporaciones. Y en la medida que sea democrático y abierto, puede obligarlas a transparentar sus actividades.

Este es el ideal, claro, tan difícil de lograr como todos. Una reflexión obligada es también señalar que Kirchner, llevado – puede ser – por su bronca con Clarín, evitó esta vez la tentación habitual de la dirigencia política, que encuentran en las corporaciones el apoyo y la financiación. Bueno, el problema ya lo veían los romanos “¿Quién custodiará a los custodios?

19 Responses to el capitalismo y el fútbol

  1. Luaro dice:

    Ja, Ja! Muy buen post realmente. Lo de señoras gordas desopilante.
    Felicitaciones Abel, junto con Manolo de lo mejor de los blogies politicos.

  2. ariel dice:

    Coincido con Luaro, a muerte (o, para decirlo más optimistamente, de por vida). Lo banco tanto a Abel como a Manolo. La diferencia sería que Abel es de Capital y Manolo de la Provincia (en mi interpretación, claro, más allá de las radicaciones particulares).

    Había que deshacer ese negocio. Y se hizo. Lo que venga después, que entre en el debate.

  3. yukio dice:

    Estimado Abel,

    Cuando Antonio comparó un gobierno aburrido con un domingo sin fútbol: tristeza superior, angustia por el lunes y vacío de vacíos, apuntó bien al nudo que ata ese deporte y el control social

    El capitalismo no ofrece muchas alternativas, es cierto, se es rentable o no se es. Recuerdo que hace unos años un compañero pragmático, vacilante entre Taccone y Fukuyama, me explicaba las diferencias entre Sindicato y Federación refiriéndose a ellos como “distintas unidades de negocio”. Si una actividad no es rentable, deberá ornarse con otras que lo sean, sindicatos que construyen playas de estacionamiento o edificios, y en el caso del fútbol, con clubes quebrados para sostener la ingesta de la hormiga y la deposición del elefante, entre otros misterios, serán el juego, la publicidad, o El Dorado perseguido, el subsidio estatal. Don Julio conoce el quid pro quo.

    No sé si, como decís, asociarse con la AFA es la más importante decisión económica y política del 2009, si así fuera, estaríamos capturados por nuestra propia baja expectativa, que nos lleva a pensar que un Estado que no puede bajar la cantidad de trabajo en negro, controlaría la transparencia en la asignación de recursos provenientes del “producto” fútbol. Ahí viene el tema de la custodia de los custodios, o, en términos de Russell: al barbero, ¿quién lo afeitará?

    En fin, los caminos de la democratización de la cultura son inescrutables -menos para Carta Abierta- tanto como lo es Don Julio, un verdadero maestro en el arte de surfear la realidad, transformando debilidad en fortaleza y sobrevivir.

    Un abrazo peronista y disculpá lo extenso

    Yukio

  4. Andrés dice:

    Abel,

    Por qué no te parece serio que Carta Abierta muestre su beneplácito por el acceso gratuito al futbol? No creo que tengan que mostrar chapa de fanáticos para hacer esa declaración.

    Yo estaría contento si el Hipódromo de Buenos Aires, en tanto y en cuanto siga siendo rentable, volviese a manos estatales, y eso no me convierte en burrero.

    Eso sí, comparto que el estado no tiene que subsidiar al futbol, pero si el armazón del futuro negocio de la televisación es autosustentable, por qué no involucrar al estado?

    De hecho, cuando Racing quebró y se creó Albiceleste para administrarla, hubo intensas gestiones de diputados, senadores, funcionarios, etc, para que no hubiese liquidación de los activos del club. Aún sin control directo, el estado estuvo involucrado porque la quiebra de Racing creó de hecho un malestar social que no permitía indiferencia de parte de las autoridades.

    Saludos,

    Andrés

  5. harry dice:

    Tengo una curiosidad limitada : que haran con los barrasbravas? Porque en general el asunto era presentado com un negocio de los clubes que justificaba que solo el 10 % de la gente que ve futbol concurra realmente a las canchas.In fact el futbol dejo de ser un espectaculo para familias hace muchisimos años.
    De hecho tambien me he cansado de escuchar explicaciones de los amigos de Julio Grondona acerca de la inevitabilidad del asunto pese a que se habia creado una direccion completa de Violencia en el Deporte que no se ocupaba de esgrima ni de polo.
    Alli nos juntabamos con jugadores,sicologos y managers para estudiar el asunto y entraban naturalmente los adicionales de la seguridad policial.Bueno ahora que el medio mac luniano sera estatal y la sociedad tambien ,cambiara algo ? o como decía justamente Grondona la violencia es la coreografia del asunto….
    Ahora no tendran excusas,la televisacion sera estatal y el control tambien.Custodiar un partido de futbol de primera implica 700 efectivos,esto incluye la cancha,el acceso,la desconcentracion y un perimetro de cinco cuadras a la redonda.
    Saludos.
    Harry.

  6. ayjblog dice:

    la verdad, entiendo todo lo que dicen, bla bla bla, el deporte, la democratizacion, bla bla
    pero, que gasten plata en eso, me genera un profundo desacuerdo, y, aun no gastando plata, que un funcionario del estado gaste tiempo en eso, es gastar plata mia de impuestos.
    el que quiera ver fulbo, que lo pague, pero, yo no deberia gastar 1 peso ni directamente ni indirectamente.
    tambien entiendo la vieja asociacion cereijista, que viene de antes, y, nada cambiara, los barra son empleados a sueldo de muchos sindicatos, lo cual seguira.
    para mi, absolutamente lamentable, y, si entiendo es una batalla mas de la guerra, pero, habia otras formas

    en fin

  7. harry dice:

    Lo que plantea Ayjblog tiene una lectura interesante,yo soy de rugby,no me interesa el futbol salvo en los partidos internacionales,lo que esta planteando es la segmentación del espectador,bueno el gobierno apunta a la masa,el canal Encuentro tiene buenos programas pero creo que nadie los ve realmente,el sistema britanico combino una excelente television publica con contenidos tambien populares.Aca el cable da programas de la BBC -Tv que son en realidad television publica europea .Falta una ley de radiodifusion pero no con intelectuales organicos por favor sino con publicos y opiniones diferenciadas.
    En realidad en el unico lugar en donde la cultura clasica-opera,ballet y lirica era emblematica y tenía un fuerte poder de atracción y carisma sobre el espectador era en los paises comunistas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡pero -lo sabemos-el comunismo era antipopulista-tenia comportamientos instintivamente derechistas en el sentido aristocratico de la oxidada palabra .
    Saludos
    Harry.

  8. ayjblog dice:

    es que, mi estimado Harry, ahi funcionaron 2 cosas creeria
    1. el mostrar que el avance del proletariado tambien incluia su elevacion cultural (si es que me perdona el concepto)
    2. Pareto, siempre Pareto

  9. EduA dice:

    Abel:

    Soy una señora gorda. Mientras acomodo los pliegues de mis carnes para escribir, pienso que concuerdo con que éste es un ejemplo notorio de cómo se imbrican capitalismo, Estado y sociedad; notorio y patético. Pero me parece sólo uno más, ni siquiera tan relevante como la bendición del gobierno a la fusión de Cablevisión y Multicanal, un cuasi-monopolio restregándose las manos en preparación para el “triple-play”. En ese momento no era nacional y popular preocuparse por minucias como crear ese cuasi-monopolio; tampoco lo era ocuparse del fútbol y la ejecución del contrato de TV. Desde ya, no importaba que Grondona hubiera creado un esquema espejado del del gobierno: por su pedido expreso, se instituyó en el contrato que todo ingreso debía pasar por la AFA, nada directamente a los clubes; éstos debían peregrinar ahí para mendigar. No era necesario poner límites a esas corporaciones pues ninguna molestaba. Sólo tras la ruptura con una de ellas surgió esta necesidad imperiosa, a pesar de que se viniera gritando desde hacía años que este contrato era una basura: se acusaba a Grondona y al grupo por igual.

    Como buena gorda, tal vez no entienda el artículo de P12 y otros, pues me inducen a pensar que se está usando a las deudas a la AFIP como moneda de cambio para asestar el golpe. Se me ocurren muchos destinos alternativos para los pesos que se dejen de percibir y/o que se vayan a gastar. Pero, como repentinamente esto se transformó en una cuestión de Estado, me parece muy bien que se quiera intervenir en cómo se ejecuta un contrato entre privados que tiene impacto público; sólo pregunto si no se habría debido canalizar esto mediante la justicia. Pues no me cabe duda de que se interviene sólo porque tiene impacto público –una extraña forma de interpretar el mensaje de las urnas: se reclamaba fútbol gratis- mientras se daña a uno de los enemigos de turno: una vendetta con prensa.

    Me sigo preguntando: si el contrato era negativo, ¿por qué la AFA no actuó directamente?, ¿cuáles son las garantías que el gobierno le dio a Grondona?, ¿por qué necesitaba garantías?, ¿garantías de qué? Me huele a que, si no hubiera nada que ocultar, no habría necesidad de garantías. Prefiero creer que las garantías sólo se refieren a una vía expedita de resolución, dada la gravedad de la situación de los clubes. Pero debe ser la gordura.

    Finalmente: ¿es relevante esto en términos políticos? Sí. La virulencia del grupo se acrecentará; tal vez algún distraído vea con mejores ojos al gobierno. Nada nuevo. ¿Y económicos? Tal vez. Puede ser. Como no media la justicia, habrá quien piense que acá puede pasar cualquier cosa.

    Un abrazo de señora gorda (incompleto, abundantes carnes mediante),

    Eduardo.

  10. Abel B. dice:

    Dos observaciones breves sobre el aspecto cultural (este era un post sobre política y economía).
    Andrés: Su planteo es razonable. Pero me queda la impresión (será que soy mal pensado) que “Carta Abierta” sale a defender al gobierno en un enfrentamiento, justamente, político-económico, como lo haría cualquier agrupación sindical. Y reivindica el “derecho” del hincha a ver fútbol gratis, derecho que acaba de descubrir. Me sigue pareciendo poco serio.
    Harry: Cometés un error generacional: el canal Encuentro es bastante visto, sobre todo entre los pibes. Sus documentales enganchan a los que dejan atrás Cartoon Network, aunque no alcance, claro, los ratings de MTV.
    El público ya está segmentado en espacios muy diferentes, por educación y gustos y porque la tecnología lo hace posible e inevitable. Los intelectuales orgánicos… pelean sus cargos con otros intelectuales “outsiders”, pero no controlan nada.
    En los viejos países comunistas, la cultura clásica, ópera, ballet, tenía alcance popular… porque no había otra opción (era antes de Internet). Hoy Polonia está tinelizada. En Rusia sigue teniendo vigencia el ballet, porque es tradición nacional.

    Al comentario de EduA (no sé si es gordo, pero no es señora) le correspondería un desarrollo más amplio, por parte de él y mía. Lo que puedo decir – breve – es que así es el capitalismo moderno y su relación con el Estado y con los enfrentamientos políticos, en todos los países más o menos desarrollados. La historia reciente en España de los grupos mediáticos es muy elocuente. No hablemos de Italia, que es nuestra real Madre Patria política.
    ESTO NO QUIERE DECIR QUE SEA CORRECTO, O ACEPTABLE. Pero es la realidad que uno debe entender, si quiere cambiarla, o por lo menos, ponerle límites.

    Abrazos

  11. yukio dice:

    Abel,

    Hay que aceptar que los reparos interpuestos a esta comedia de enredos son atendibles, sobre todo en lo que hace a subrayar la dramática, nunca trágica, actitud virginal de AFA ante la pérdida del affectio societatis. Lo cierto es, compañero, que la sensación de deja vu sobrevuela. Valentín Suárez, se me ocurre, y Grondona, no difieren en lo esencial, si bien es cierto que el primero no estaba alcanzado por el efecto pleno de la época de las incertidumbres y el segundo se mueve en ella como si no existieran, lo cual lo hace un paradigma de lo interminable. Ambos actuaron plenamente conscientes del rol decisivo que el “producto” fútbol juega en política. “El Estado jamás le bajará el telón al fútbol” es una frase de Don Valentín, y Grondona corporiza como nadie esa convicción. Sí hay un tema moral, aunque el detonante sea presentado como económico. La AFA estuvo en manos del Estado, y no detuvo el empobrecimiento del espectáculo en todo sentido, ni siquiera el esencial, el juego, o el deportivo, si querés, para no pecar de romántico, que a nadie parece preocupar demasiado. En todo caso, en cuanto a fútbol sustraído del concepto producto, estamos ante un escenario parecido al del gato de Schrödinger, hay que abrir la caja para ver qué hay; por ahora subsiste, irrevelado, conjetural, tal vez ilógicamente, un gato vivo-muerto. Se trata, es bueno aclararlo, del mismo gato que nos quieren hacer pasar por liebre.

    Te mando un abrazo,

    Yukio

  12. EduA dice:

    Abel:

    Te pido disculpas por la ironía consciente de mi comentario. Me extralimité. Aunque no lo haya parecido, valoro como siempre tu aporte de una mirada distinta. Está claro que este caso es un buen ejemplo de que el capitalismo actual no se entiende sin la urdimbre de vínculos entre Estado, negocios y sociedad; por su naturaleza, su “virtud” radica en ponerlo de manifiesto popularmente. Pero discrepo con que sea muy relevante y que haya una intención legítima del gobierno de limitar excesos; en todo caso, ésa es una consecuencia, no la motivación central. Sobre Grondona (y la AFA) y el grupo Clarín, no hay mucho que agregar. Denunciar el contrato está bien, pero la justicia era el canal.

    No soy gordo pero sobre esto coincido con la señora gorda Carrió –si bien no sé si los actores son mafiosos, dudo sobre si su comportamiento no lo es-. No soy objetivo: para mí, al gobierno sólo lo motiva golpear a Clarín –lo cual, en sí, puede ser que beneficie al conjunto-; no lo mueve el bien público ni ejercer la potestad legítima del Estado de limitar, transparentar o corregir desvíos sino el rédito político que espera más el que augura en su refriega con el grupo mediante su debilitamiento económico, que a su vez responderá con mayor virulencia mediática; tampoco brinda certeza alguna de que esta intervención no afecte negativamente las arcas públicas, sino todo lo contrario. Expuse en el otro comentario por qué creo esto: surge de la información disponible.

    De ser un gobierno creíble, no pensaría esto a priori. No todos quienes juzgamos que el actual refirma a diario su falta de credibilidad pensamos que todo lo que hace está mal. Pero dudamos de su intención real. Dudo pues abunda en ejemplos de abuso del poder para favorecer al capital amigo con consecuencias sociales negativas; por razones políticas u otras, quizá oscuras. Ya menté el de la fusión de las empresas de cable a favor de su actual enemigo N°1 y, en otros comentarios, la connivencia con las exportadoras, beneficiándolas con miles de palos; algunos otros: la unción a Eskenazi para apropiarse casi sin guita del 20% de YPF -a cuenta de futura rentabilidad hoy inexistente- explica la mudez oficial ante la potencial venta parcial a otras empresas, con efecto por décadas; la mirada bovina ante la languidez del Belgrano Cargas, en manos de Macri y Moyano, con beneficios obvios para este último y serias pérdidas para el país; etc. No niego que hay ejemplos positivos: son minoría. Para creerle, el gobierno debería ser transparente en este caso y demostrar que no se afectará al erario público. Si la intervención hubiese sido hecha mediante la justicia, habría menos dudas.

    Diferencio Estado de gobierno: éste marca la impronta de aquél en cada momento. Y esto pone sobre la mesa la cuestión de quién custodia al custodio. En lo que nos ocupa, estamos ante un caso más, clarísimo para mí, de una larga saga de tráfico de influencias, de intercambio de favores, uno de los modos de lo que la economía estudia como “problema de agencia”, gravísimo cuando involucra al Estado. De ahí que sospeche si no se usa la institución que la república prevé para intervenir en contratos entre privados: la justicia. Por supuesto, el capital –o sus anteriores variantes- se viene beneficiando de esta práctica desde que los humanos más o menos nos organizamos socialmente. El Estado debería ser su limitante y no su vehículo cuando no media un claro interés gral., aunque en el desarrollo del capitalismo el poder haya jugado un rol central, por comisión u omisión, sobre todo en los últimos tiempos. Miremos a Italia. Dos décadas de desborde en intercambiar favores condujeron a una fenomenal deuda pública y un capitalismo clientelar de efecto vastísimo y devastante. El sistema explotó con Mani pulite, que apenas desnudó –pues era evidente- una parte. Aunque imperfectamente, lo que ahí funcionó fue la república, como lo había hecho para doblegar al terrorismo. Pues bien, sólo en la república es posible controlar medianamente al custodio; y cuando no se lo puede controlar, serán las urnas las que lo cambien, con la esperanza de tener uno mejor.

    Ahora me extralimité en la extensión. Si no logré explicarme, tal vez deba embucharme para devenir señora gorda completa (algo trucha, pues deberé travestirme: el cambio de sexo no se justifica por tan poca cosa…).

    Abrazazo.

  13. harry dice:

    a Abel, si lo de Polonia ,un pais que ambos conocenos lo sabia y no me causo ninguna gracia como en general no me gustaban en Varsovia las casas rodantes convertidas en prostibulos al paso instaladas en los parques en aras de la liberacion…..El aspecto lirico de la cultura rusa no lo destruyo siquiera Stalin,por el contrario la fomento. La Starvieska polaca ,ciudad vieja ,rehecha por los arquitectos rusos segun las pautas del siglo XVIII fue una clara iniciativa de Stalin en la buena direccion.
    En realidad Koba como decis, temia mas a los escritores que a los arquitectos o a los musicos, en GBretaña Carlos Windsor lleva una dura cruzada para conservar los aspectos tradicionales y artesanales de la ciudad -¿coincidiria con Amicone ? –
    Rescato de la cultura comunista conservadora su resistencia a la americanizacion, pero lo hiceron porque eran comunistas o porque en el fondo eran europeos con poder real? Jacques Lang hizo lo mismo bajo el largo gobierno de Miterrand.
    El enemigo de todo eso es exactamente el bien asesinado Michael Jackson¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Abrazo
    Harry.

  14. Abel B. dice:

    EduA:
    Tu crítica es justa. La hacés desde el “deber ser”. Corresponde, no te lo discuto. Pero yo estoy evaluando la situación desde la política “realmente existente”.
    Los límites morales puedo, debo, imponerlos a mi conducta, en lo que yo actúe. A la de los demás, sólo puedo juzgarlos por las consecuencias. Y ahí tengo que tomar en cuenta que en 18 años la Justicia no hizo nada con respecto al convenio AFA – TyC, y no había ninguna probabilidad que lo hiciera si un poder político no intervinía.
    Estoy de acuerdo que el manejo K ha sido desprolijo (Casi una tautología. Su lema parece ser “¿para qué hacerlo bien si podemos hacerlo como nos sale?”). Pero mantengo lo que dije arriba: Su batalla con Clarín le hizo ignorar las razones de conveniencia que detuvieron a otros gobiernos durante esos 18 años. Para un político, es un mérito preferir el poder al dinero.

    Harry: Sos un stalinista de derecha. Con cierta sofisticación de Europa Central, eso sí

    Abrazos

  15. EduA dice:

    Abel:

    De acuerdo. Más o menos. Pues la justicia, per se, no puede intervenir; lo hace sólo a partir de denuncias, demandas o acción oficiosa desde organismos de contralor o administrativos del Estado. Es cierto: el deber ser marca que, ya que el Ejecutivo decidió hacerlo por primera vez en 18 años en este tema, sí o sí la justicia sea la vía, para lo que le sobran instrumentos, sin poner un mango público en juego, y más allá de que su motivación real sea afectar a Clarín. ¿Por qué no lo hace? No porque usa una metodología con la que está cómodo sino porque arriesgaría que resulte en un mandoble para Grondona y cía., al que se le dan “garantías” (¿?), y le podría salir el tiro por la culata. El problema es que la cartera de donde sale la guita para pagar el precio de no haber elegido esa vía es pública: uso político de la AFIP más lo que tal vez haya que seguir poniendo; en el fondo, el público (o pueblo o como se lo quiera llamar) como rehén. Si con esto lograran que Clarín perdiera poder de incisión, lo vería parcialmente justificado, pues Clarín condiciona siempre al Estado, no sólo a este gobierno en particular. Pero no cambiará un ápice la influencia del grupo; sólo le resentirá la rentabilidad. Apuesto que sucederá lo contrario. Entonces, no justifico el uso de dinero público para no obtener ningún resultado práctico de interés general (“poder ser”), a menos que se considere que el fútbol para todos sea una cuestión de Estado (Artemio acaba de sugerir, con alguna ironía, que esto contribuye a bajar la pobreza). Para mí, no lo es: hay una lista interminable de prioridades antes. Es sólo intercambio de favores, más de lo mismo. Existe mientras hay qué intercambiar. Construir –supuestamente- poder de esta forma, con guita pública, tiene pies de barro, además de ser inequitativo. Sin entrar en aspectos morales, la primera tormenta lo destruye. De hecho, ya sucedió con el mismo Clarín. Por ende, si bien es un mérito preferir el poder a la guita, lo que importa es qué se hace con él. Cada uno tiene su evaluación sobre esto último.

    Abrazo,

    Eduardo.

  16. Abel B. dice:

    Eduardo:
    Vos planteás un argumento práctico con el que yo estoy de acuerdo: “no justifico el uso de dinero público para ofrecer fútbol gratis. Hay una lista interminable de prioridades antes”. Pero no es necesario gastar un centavo. Las publicidad puede cubrir, holgadamente, los costos, y pagar a los clubes más de lo que recibían de TSC. Puede ser, claro, que en la realidad no termine siendo así. Pero sería una torpeza y/o un robo cometido en este nuevo marco, no una consecuencia inevitable del marco. Que, en sí mismo, no es más irregular ni ilegítimo que el contrato que reemplaza.

    Ahora, creo que hay una diferencia de pensamiento en nuestros enfoques. Ojo: todos, peronistas y no peronistas – los que no estamos locos – hemos aprendido la necesidad de reglas legítimas y estables. Y, además, yo personalmente creo ser lo más cercano a un liberal (político) que puede ser un peronista.
    Sin embargo, esa diferencia de enfoques persiste: vos hablás desde las normas; yo no contradigo ni desvalorizo tu argumento, pero encuentro natural – e inevitable – que el asunto se resuelva en el contexto de una disputa de poder.
    Lo encuentro inevitable por la naturaleza y envergadura de los contendientes. Si entre los actores figuran el principal (por lejos) grupo de medios del país, una corporación que mueve un negocio gigantesco que tiene además inserción popular (el fútbol),… Bueno, nuestra justicia, como es, no puede arbitrar. No se va a plantear hacerlo, si otro actor igualmente poderoso – en busca de poder, también él – no la impulsa.
    Es lamentable, pero es así. La construcción de instituciones sólidas, que estoy de acuerdo con vos es necesaria, es otro proceso, que dura generaciones. Decir otra cosa es como si Maquiavelo le recomendara a César Borgia que hiciera primero una Constitución para los Estados Pontificios.
    Te agrego algo: Si la situación es diferente (algo) en U.S.A., por ejemplo, es porque la sociedad norteamericana (a pesar de su cultura, con rasgos populistas y hasta antiintelectuales) es mucho más estratificada que la nuestra. Ahí hay una “aristocracia” del poder, que no permitiría que un Magnetto o un Grondona, para no hablar de un Kirchner, manejara ese tipo de poder personal.

    Un gran abrazo

  17. […] cuento: Hace 10 días subí un post sobre la batalla del futbol, ese duro y encarnizado enfrentamiento entre el Grupo y Don Julio […]

  18. Considero que el capitalismo es una de las mejores opciones que puede tener un pais. Hay mucha gente que se queja que en el capitalismo tienes que trabajr duro para adquirir lo que necesitas y que todo lo tienes que pagar, pero a mi parecer esa gente les gusta la comodidad por eso se expresan de esa manera. Es lamentable ver como la gente le gusta recibir las migajas de los gobiernos en vez de buscar el cambio y de conseguir las cosas por si mismo sin depender de los gobiernos.

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