inseguridad y política

Me parece que la inseguridad ha llegado a ser – como por ejemplo, el aborto – un tema político, en el peor sentido. Lo digo así porque, si bien todos los problemas humanos que tienen que ver con la vida en sociedad son – también – temas políticos, uno se da cuenta que en algunos problemas, importantes, difíciles, los que gritan más no están interesados en soluciones, sino en derrotar a un adversario.

Claro, la política está armada – como el sistema judicial anglosajón – en base al enfrentamiento. Pero creo que se pasa un límite cuando las tragedias – un tipo asesinado frente a su familia; un pibe marginal al que le «plantan» droga o un fierro para inventar un culpable – son pretextos para castigar a garantistas o «fachos», o son ignorados cuando no sirven para los propósitos del que acusa.

Ojo; no me estoy refiriendo a notas como la que publica hoy Ramble, continuación de una anterior, sobre los dos pibes que se suicidaron en un instituto de detención de la Provincia. O las que publicaron muchos blogs del progrekirchnerismo, cuando Scioli se mandó aquello de bajar la edad para encarcelar a los menores (hay una – desgraciadamente extravié el link – de una ferocidad hermosa). Como blogueros somos testigos: no tenemos que dar soluciones si no las tenemos. Nuestra obligación ética es decir lo que sentimos, y, a lo mejor, pensarlo antes.

Y si es muy cierto y agudo lo que escribe José Natanson, «Durante años, el progresismo prefirió esquivar el tema de la seguridad, un poco como resultado de un diagnóstico simplista (considerar a la inseguridad como un subproducto automático de la pobreza), otro poco por el rechazo, generado por las dictaduras, a utilizar la represión legítima , o simplemente por pereza. Mientras tanto, se fue construyendo una respuesta, ciertamente equivocada, pero respuesta al fin: más policías, más penas, más cárceles. Una década de neoliberalismo fue el resultado fatal de la debilidad de las alternativas progresistas a la crisis de la deuda externa. No es tan difícil prever qué ocurrirá con la inseguridad«, también es cierto que las «soluciones» que proponen los propagandistas de la mano dura se han mostrado peor que inútiles, y solamente funcionan como argumento político para atacar a los progres. Después de los brillantes resultados de la fantochada de Blumberg, a quien el congreso K aprobó todas las leyes que propuso, Scioli y su progresista ministro Arroyo se merecen todos los garrotazos que reciben.

Algunas ideas mías sobre el tema las volqué aquí, como agregados a los comentarios de un amigo que sí es experto en seguridad interior. Pero no tengo responsabilidades oficiales, sólo preocupaciones. Y si me largo ahora con esto, es porque me preocupa mucho, y me fastidia más, la larga nota que en Página 12 publicó en estos días Marcelo Saín.

A Saín, de ideología y formación muy distintas de la mía, no lo tenía mal conceptuado. Para ser un recomendado de Horacio Verbitsky, y – más negativo – no haber aportado soluciones notorias en las áreas en que tuvo responsabilidad ejecutiva, tampoco me parecía ser uno de los inútiles «ladriprogresistas» que bautizó Artemio. Porque Saín ha estado en cargos de mucha responsabilidad y – hasta donde yo sé – no hizo papelones. El ha sido subsecretario de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, con Solá, si mal no recuerdo, y es interventor en la Policía de Seguridad Aeroportuaria con Cristina Kirchner.

Es entonces uno de los hombres cuyo trabajo – que no les envidio – es tratar de disminuir la inseguridad y la impunidad. No es escribir artículos donde, con el peor sentimentalismo progre, denunciar como los «medios» (P.12 no es un medio, claro) diferencian a las víctimas según su nivel social. Que es lo que él procede a hacer a continuación. Así, relata el asesinato de Sara Josemovsky, en manos de dos ladrones. Tenía 48 años y se dedicaba a vender ropa. El de Raúl Alberto Lugones, de 36 años, que fue asaltado en un barrio de General Pacheco, cuando finalizaba su jornada laboral como repartidor a domicilio de remedios para una farmacia de la zona. El del cabo de la Gendarmería Nacional Roberto Omar Centeno mientras hacía labores de vigilancia dentro de una garita.

Y acusa, con indignación «Sin dudas, el valor social, político y mediático de estas vidas plebeyas es infinitamente menor al de las víctimas de la clase alta de nuestra sociedad. En concreto, ante la trágica muerte de Sara Josemovsky, Raúl Alberto Lugones y Roberto Centeno, no hubo intendentes que declararan el “estado de emergencia” en sus municipios; tampoco se llevaron a cabo movilizaciones sociales con altísima exposición mediática; ni el gobernador Scioli dio conferencias de prensa prometiendo “mano dura” en la lucha contra el delito«.

Lic. Saín, a Ud. no se le paga – supongo que el Estado lo sigue haciendo, no? Por lo menos, lo hizo hasta hace muy poco – para lamentar el egoísmo de los ricos. Eso ya lo hicieron, entre otros, los profetas de Israel hace tres mil años. Como funcionario en el área de Seguridad, su trabajo es aportar ideas y esfuerzos para evitar las muertes de gente como Josemovsky, Lugones, Centeno y también de Barrenechea y de los dos pibes que se suicidaron en La Matanza, bajo supervisión del Estado.

5 Responses to inseguridad y política

  1. Abel, estoy de acuerdo con su post. cuando yo escribí el mio , gracias por citarlo, no pretendí mas que señalar una infamia. las respuestas de Arroyo tras lo sucedido muestran idéntica irresponsabilidad y falta de sentido del lugar en que están colocados que la que ud señala en Sain. Recuerdo que Argibay Molina señaló lo mismo de otra ladriambientalista la señrita Picolotti que denunciaba la contaminación del riachuelo con sagrada furia sin darse cuenta que ella era la denunciada por parte de los vecinos y la corte suprema por la contaminacióón del riachuelo… y lo era en su calidad de funcionaria paga del estado!!!, Es un atajo común de nuestra progresía , Jugar a ser la mega buena conciencia social. Un asco.
    salu2!

  2. guille dice:

    Abel ,veo tu punto , y te puedo asegurar que marcelo sain es un estudioso y uno de los pocos entendidos en seguridad que no proviene de las cloacas del estado.
    Tambien es un joven militante politico y se expresa a su modo ,tiene derecho a opinar y se lo gano laburando en lo que le pedis .
    Algo falla y mucho con el tema de la violencia y el delito pero ese funcionario la pelea de adentro.
    Saludos.

  3. harry dice:

    Abel,Sain es un muchacho que viene de los grupos de tareas intelectuales de Chacho Alvarez.
    Eso no lo descalifica pero lo ubica.En seguridad como esta ocurriendo en educacion hay dos lineas de pensamiento.Una de ellas es garantista,la sociedad falla y si tenemos criminalidad nos lo hemos buscado.La otra . mas bien la mia .es criminalista, si alguien comete un delito debe ser apresado y enjuiciado con derecho a juicio,de lo contrario caeremos en la venganza que supone la conexidad del daño.Si alguien le pega a mi hijo voy y le quemo el coche al padre..Bueno ,eso es venganza pero no es justicia.Filosficamente la diferencia no es menor,si la sociedad es responsable nadie es responsable,si el hombre tiene un minimo de libre albedrio esa persona si es claramente responsable.
    La criminalidad en el pais vino para quedarse,la mitad de las familias con masculinos delincuentes benefician de planes sociales por desempleo,incapacidad,familia numerosa ,etc.Pocas veces he visto un gobierno tan asistencialista y sin embargo la delincuencia aumenta,no cesa.
    Esta claro que falla la prevencion,la represion y la justicia,los fiscales actuan como asistentes sociales salvo cuando los casos salen en la television y las funciones estan mezcladas y muy mal repartidas.
    La policia debe actuar como un organo del estado que prevenga,investigue las causas e incoe adecuadamente las causas.El resto queda para la defensa.
    Pero aca como en otras cosas se ha ideologizado la seguridad,la guerra,la ciencia,la educacion,practicamente todo.
    El mundo es esencialmente narco,los jovenes son otros jovenes.son los jovenes del yo y nada mas y solo podemos bajar los niveles de delincuencia.Nadie niega que las politicas sociales ayudan,pero una familia con 5 planes sociales no tiene el menor interes en trabajar,estudiar o progresar.Una casilla en un tercer piso de una villa razonable se la compra por 10.000 pesos en cuotas.A quien demonios le puede interesar la opción legal que ofrece el sistema ?
    Nuestro destino latinoamericano es Mexico,Peru o en el peor de los casos Colombia.
    La Argentina o el Uruguay escandinavos quedaron atras.
    La inmigracion es un factor decisivo en la delincuencia,pero ese es otro tema.
    Y nadie se atreve a reglamentarlo seriamente.
    Abrazo.

  4. […] en las villas Ayer a última hora subí una entrada sobre “Inseguridad y política“. No era sobre el problema de la seguridad interior – grave y pesado. Tengo algunas ideas, […]

  5. […] aspecto, más grave, es el que me preocupa. Hace algunos meses escribía: Me parece que la inseguridad ha llegado a ser un tema político, en el peor sentido. Si bien todos […]

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: