Capítulo II: la guerra que no sucedió

Cuando terminaba el post anterior, dije que lo iba a continuar el día siguiente. Está bien, había hecho notar la asombrosa armonía entre la posición oficial del gobierno argentino y la de los columnistas de los grandes medios (que en las democracias modernas, esto es, capitalistas, son poderes políticos de primer orden) y, lo más sorprendente para mí, que estaban de acuerdo en una postura razonable. Pero, para ser franco, que para eso sirven los blogs, no me imaginaba que en menos de 24 horas los presidentes y cancilleres de los países latinoamericanos, reunidos en la hermosa Santo Domingo, cerca de donde yo pasé mi luna de miel, iban a ponerse de acuerdo en esa postura razonable. Lo que había empezado con el dramatismo de una ópera, terminaba con las sonrisas y la rapidez de una comedia musical. El Hugo, siempre en el centro de la escena, se revelaba como cantor de merengues, y Uribe, en la imagen de galán latino, se abrazaba con todo el mundo y le robaba un beso a nuestra presidente.

Por supuesto, como las comedias tienen menos rating en los diarios que los dramas, ese mismo día, el sábado 8, bajaba bruscamente su espacio en las tapas en toda América, hasta en el no capitalista Granma. Y el domingo habíamos vuelta a la normalidad: el tema era una noticia más. En La Nación, Morales Solá decía que el resultado era justo, claro, pero Cristina Kirchner debía darse cuenta que la cercanía con personajes como Chávez no la favorecía; mientras que en Página 12, Verbitsky, el casi blogguero Mario Wainfeld y el resto, aplaudían la coincidencia de presidentes progresistas (Alan García es progre otra vez? Y Felipe Calderón? caramba) que había conseguido este triunfo para la paz y la democracia. En el plano internacional, el abuelo Fidel Castro Ruz, que ahora también es columnista, explicaba “El único derrotado es el imperialismo”, y el resto de los medios internacionales… en la página 24.

Hablando seriamente: es cierto, ha sido un triunfo para la diplomacia de nuestros países. Ningún resultado sería peor para nuestra América que una guerra entre Colombia y Venezuela, especialmente si le añadimos la casi segura intervención de los EE.UU. (Y si alguien piensa que una guerra era imposible, porque sólo grupos minúsculos podrían fantasear con obtener ventajas de ella, está subestimando la estupidez humana).

Para Argentina, en particular, el hecho que el acuerdo se alcanzara en el seno del Grupo de Río tenía una ventaja adicional: implicaba la participación de México. Y México es el otro gigante de la “América antes española”, y su presencia nos ayuda a equilibrar el peso de Brasil. Seguro, Brasil es nuestro socio inevitable, y la alianza con él es la piedra basal de cualquier política internacional argentina posible. Pero México, como Venezuela, son relaciones necesarias para que la alianza no se transforme en satelismo.

Entonces? Alejados los reflectores del escenario de la opinión pública, este episodio nos deja algunos temas para reflexionar los que nos interesamos por el destino de nuestras patrias. Un hecho puede ser sólo coincidencia: que Raúl Reyes, bombardeado en Ecuador, e Iván Ríos, el jefe de las FARC muerto a continuación, habían participado en negociaciones. Otro, si bien es de fundamental importancia, juega igual para todos los bandos: que Colombia sea el principal productor de cocaína en el mundo explica que las FARC sean la única guerrilla campesina que aún sobrevive en América; pero los paramilitares y el mismo gobierno de Uribe intervienen necesariamente en ese negocio. Y hablando de negocios, ¿será también casual que en estos días, según el Wall Street Journal, Massimo D´Alema, ministro italiano de Relaciones Exteriores anunció que la italiana ENI y la venezolana PDVSA invertirán entre 10.000 y 20.000 millones de dólares en la franja del Orinoco?

Las especulaciones pueden ser muchas, e Internet está lleno de ellas. Siempre digo que no creo en conspiraciones complejas, porque sé lo difícil que es hacer funcionar una simple. Pero hay un elemento en este drama, el rol de los EE.UU., al que aludí al final del post anterior, que salta a nuestra atención de la misma forma que la extraña conducta nocturna del perro en la famosa historia de Sherlock Holmes -“Pero, Holmes, el perro no hizo nada durante la noche”-“Esa fue la conducta extraña, Watson”.

Entiéndame, amigos. No pretendo decirles que en la muerte de Raúl Reyes no hubo participación yanqui; hay elementos hasta técnicos que lo indican convincentemente. También parece evidente la mano de organismos de inteligencia norteamericanos en las historias difundidas después del hecho sobre los indicios que se habrían encontrado en la computadora de Reyes; pueden ser ciertas, claro, pero se parecen tanto a otras que se han difundido en las últimas décadas! Otra cosa sería absurda: Colombia es el teatro de operaciones más importante para los EE.UU. al sur de México; su compromiso, en dinero y en hombres, es oficial y voluminoso. Bush, y también McCain, Hillary y Obama lo han reafirmado. El esforzado Roberto Bardini ha publicado un inteligente artículo donde argumenta que, antes que el rol de Israel, Colombia juega en la América del Sur el papel que jugó Honduras en Centroamérica durante mucho tiempo. Colombia no es Honduras, ciertamente, pero Uribe no tiene otra opción política.

Pero todo estos razonamientos no cambian el hecho, testarudo como todos los hechos, que en esta crisis, que involucraba a su principal Estado cliente en América del Sur, gobernado por su aliado más cercano, y a su principal proveedor de petróleo regional, gobernado por su autoelegido antagonista, los EE.UU. tuvieron una postura discreta, fuera de los reflectores, y evidentemente positiva. (Evidente excepto para aquellos que creen que Bush es el diablo y que, como tal, su único objetivo es engañarnos. Yo creo que Bush puede ser una persona muy mala, pero no pienso que tenga interés en nuestras almas).

Mi conclusión tentativa es que EE.UU. no tiene una política para el hemisferio. Tiene una política de seguridad para la región, de la cual el organismo más importante es seguramente el Comando Sur, y una estrategia diplomática que el Departamento de Estado aplica coherentemente en casos como la crisis que acaba de terminar, pero eso no reemplaza el pensamiento estratégico que falta. Sin duda lo elaborará, cuando haya definido otros temas que hacen a su propio destino como sociedad, proceso de definición en el que está embarcado y del cual las próximas elecciones son simplemente la parte más visible. Un ejemplo, para hacer claro de lo que estoy hablando: los Tratados de Libre Comercio tienen aspectos negativos para nuestros países, en especial para los medianos como Argentina y grandes como Brasil; los hemos debatido. Pero también debemos tomar en cuenta las consecuencias para los norteamericanos, por la sencilla razón que ellos van a considerarlas.

Por ahora, después que en 2001 la administración Bush decidió involucrarse militarmente en Asia Central y Medio Oriente, los gobiernos latinoamericanos gozan de un margen de maniobra impensable en otras circunstancias históricas. Debemos saber usarlo.

3 Responses to Capítulo II: la guerra que no sucedió

  1. harry dice:

    Querido amigo ,Reyes siempre visitaba la Argentina,bajo el nombre de Joaquin Calderón y con un pasaporte libanes.Conocer a Reyes era como conocer a cualquier miembro de una ONG.
    Pero su base mas importante estaba en Brasil,donde llego a tener casi 20 hombres.
    Probablemente la muerte de Reyes inicia el proceso de discusion interna dentro de las Farc y fuera de ella.
    Ese grupo estaba en desbandada militar y nunca tomaran el poder en ninguna parte.
    Pero hay dos hechos que hay que subrayar ;
    1.la liberacion de Ingrid Betancourt perjudica politicamente a Uribe ya que se converiria en la jefa casi mistica de la socialdemocracia posible.Un motivo mas para que nadie la libere realmente.

    2. la compra de uranio por parte de las Farc o es una fantasia o tenía unobjetivo disuasivo ya que nadie quiere convertir Bogota en Chernobyl y mucho mejos si alguien pretende ocuparla seriamente como la Habana el 1 de enero de 1958.
    Y en la toma de decisiones ctreo que el enemigo ideologico de la administracion sensata de las cosas en la Argentina es el pensamiento residual de la izquierda nacional,no por ser de izquierda o mucho menos nacional sino porque mantiene como principio dogmatico que el sistema de produccion socialista todavia es posible.
    La realidad demuestra que las democracias exitosas no eligen mas esa via como alternativa de crecimiento.Es socialismo pero feudal, e inevitablemente con reclamos igualmente pasatistas al militarismo politico.
    Hernandez Arregui ha hecho mas daño al país que Carlos Marx porque era filosofo cordobes y Lenin de entre casa bien calefaccionada pero desgraciadamente escribia bien.
    Saludos.
    Harry.

  2. Abel B. dice:

    Estimado: Como de costumbre, sus afirmaciones sobre la realidad fuera de las fronteras argentinas pueden estar equivocadas, pero surgen de conocimiento del tema en cuestión y son sensatas. Aún ahí – sin embargo – creo que hay algunos prejuicios inconscientes. Por ejemplo: cuando analiza “la compra de uranio por parte de las Farc o es una fantasía o tenía un objetivo disuasivo”, deja de lado una hipótesis: Que sea un invento de agencias colombianas o norteamericanas, para que niveles superiores del gobierno yanqui tomen en serio el peligro, y aumenten el presupuesto.
    Por supuesto, no tengo ninguna seguridad que esta sea la verdad. Pero considerando como se maneja la inteligencia y la contrainteligencia en estos casos (LeCarré ha escrito historias deliciosas con esto), es lo más plausible.
    En lo que dice de la izquierda nacional, no estoy de acuerdo. Creo que refleja – además de sus prejuicios, que Ud. tiene como todos tienen algunos – que está enganchado en polémicas con hombres de esa persuasión (y algunos, creo, son amigos comunes).
    Por supuesto, la Izq. Nac. dice muchas tonterías, que incitan a castigarlos (A mí me pasa lo mismo con los progres). Pero es muy ingenuo creer que son la única fuente de tonterías. La derecha local tiene su propio discurso tonto, al que se aferra desde hace veinte años. Por ejemplo, el cliché que Ud. inconscientemente toma: “las democracias exitosas no eligen mas esa via como alternativa de crecimiento”. Cuáles son las democracias exitosas a tomar como modelo ¿China, Malasia, Brasil, India, Corea del Sur? Todas ellas han crecido como nos gustaría a nosotros. Una la gobierna el partido comunista, otro (el más cercano) un Partido de los Trabajadores, otra un partido nacionalista religioso, una cuarta un gobierno asociado con los chaebols, …. Y por favor no me hable de España e Irlanda, a menos que pueda asegurarme que entramos ya a la Unión Europea.

  3. […] diplomática del incidente que en marzo ´08 enfrentó a Colombia con Ecuador y Venezuela, tuve que señalar que “en esta crisis, que involucraba a su principal Estado cliente en América del Sur, […]

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