el peronismo que Kirchner no conducirá

Noviembre 11, 2009

Si en alguna crítica a los gobiernos Kirchner están de acuerdo Artemio López y Manolo Barge, esos dos referentes de la blogosfera peronista y sus alas lumpen y pequebú, es que – en un intento infructuoso de seducir a la clase media – descuidaron la base social fundamental del peronismo, los sectores más humildes “Luz y gas subsidiados para Caballito y la garrafa social a precios de mercado” es un ejemplo y una síntesis de lo que ambos han señalado. Artemio ve en medidas como la asignación por hijo una necesaria rectificación de este camino equivocado; lo mismo Manolo, si son capaces de instrumentarla con eficacia (Simplifico mucho, pero creo que no soy injusto).

Estoy de acuerdo con ellos… hasta cierto punto. Por un lado, sostengo que en la reluctancia de los Kirchner a políticas sociales universales hay un pensamiento válido, aunque en la práctica se mostró equivocado (Con este tema, pienso seguir en otro post). Otro punto, políticamente más inmediato y con el que he martillado muchas veces a Manolo, es que – necesario, fundamental como es la adhesión de los sectores más necesitados de la sociedad – sólo con sus votos el peronismo no gana, y por lo tanto no puede poner en práctica políticas universales, ni  focalizadas tampoco.

Hoy esos sectores medios que se trató de seducir son, en su gran mayoría,  profundamente hostiles al kirchnerismo. No es una opinión personal. Todos los blogs de análisis que he visto asumen esto (los de militancia K también, y lo expresan basureando a esos sectores medios).

Ahora, si hay en la política argentina una expresión ambigua, que señala todo y no precisa nada, es esa: “sectores medios”. Es inevitable, si tomamos en cuenta que más del 75 % de los argentinos se considera a sí mismo “de clase media” (Artemio tiene una encuesta muy interesante aquí).

En esta entrada quiero hacer una reflexión política, no sociológica ni cultural. Me interesa señalar que:

1) hay una clara probabilidad que se exprese en las próximas elecciones una opción mayoritaria con identidad de clase media antikirchnerista y también antiperonista. Un antiperonismo menos desaforado que el de los foristas de LaNación y menos delirante que el de la Dra. Carrió, pero antiperonismo al fin. Después de todo, como dije otras veces, los kirchneristas, y también los peronistas en general, hemos hecho bastante por justificarlo.

Me resultó interesante leer en Artepolítica, blog intelectual y progre si los hay, una durísima crítica a los Kirchner – no representativa del tono general del blog, me apresuro a decir – cuyo autor, al discutirla con sus comentaristas, la va transformando en una crítica más general pero igualmente dura al peronismo.

2) El otro punto que me interesa recordar aquí – mi amigo Harry ha insistido muchas veces con ello – es que hay un peronismo de clase media. Inevitable, por supuesto. Los descamisados de los ´40 pudieron mandar a sus hijos a la Universidad. Con menos esfuerzo, los jotape de los ´70 y muchos delegados sindicales de los ochenta también. Con título o no, una parte muy importante de ellos, que heredaron el peronismo y su falta de sensibilidad al discurso progre, no lo quieren al Néstor.

(No digo que son antikirchneristas, porque eso en el peronismo es la ubicación política de un sector determinado de la dirigencia y de la militancia. Y, como también insisto siempre, esa es una minoría de la sociedad. Son los de afuera que quieren reemplazar a los que ahora están adentro, fenómeno muy normal en política).

Estas reflexiones surgieron del mail que me envió alguien de un grupo de amigos con los que nos comunicamos frecuentemente. No puedo decir que es un peronista de a pie, porque ha hecho política. Pero está lo bastante alejado de toda militancia, sin expectativas personales vinculadas a ninguna línea interna, que lo acercan mucho a cómo creo que sienten hoy.

Me gustó este texto, y se me ocurrió subirlo como expresión del pensamiento de los sectores medios que quedaron fuera del target tanto de la 1° etapa K (Alberto Fernández) como de esta 2° etapa: No son “centro izquierda”, ni son convocados por la fantasía de un chavismo light. Su origen es peronista o también, puede ser, “radical nacional”. En Capital votaron a Pino, pero nunca se les ocurriría afiliarse a Proyecto Sur.

Mi amigo habla del tema del día, y por eso lo copio sin cambios (Que nadie se ofenda por la expresión “zurdos”. Es un término no derogatorio usual entre en los peronistas de a pie. No quieran saber como se refieren al matrimonio gay).

Lo que merece atención son los límites del piquete como forma política.

Abel tenía razón en que Alderete es un payaso tristón.

No confundir:  $1.500 M. no es nada, repartido entre tantos grupos y clientes, pero a la vez es bastante guita.

Por otra parte, lo que tiene carácter exponencial es el caos de la Capital.

La Capital genera algo así como el 30% del PBI nacional.

Los piquetes y gremios zurdos, que deben ser el 2% de la población porteña, torturan moderada pero continuamente al 98% restante.

Pero a todo se acostumbra la gente.

El humano es flexible por naturaleza y rígido por pensamiento.

Hoy la gente caminaba, marchaba humilladamente hacia sus trabajos.

El gobierno aplica un tactiquismo pleno, propio de un hombre como Aníbal Fernández o Kirchner.

Encanan a los desnudos de la Chacarita, querellan penalmente a Alderete y vacilan con los subtes.

Roggio, hombre rico, debe tener los huevos por los túneles mas profundos del subterráneo, al cual algo de guita le sacó en tantos años. El problema es que si el gobierno hace de ellos otra Aerolíneas Argentinas los zurdos tendrán que dejarse de joder y llevar cotidianamente a la gente a trabajar, es decir, trabajar ellos, que no les gusta nada, porque no están allí para ganar los 7.000 mensuales que lograron sacarle al príncipe Jaime.

Otro tema de análisis que debiéramos profundizar es el empresariado local, sea nacional o extranjero.

No solemos escribir sobre ellos.

Kraft, por ejemplo, es una típica empresa yanky industrial. Ellos pagaron lo que compraron y lo que invirtieron. No es Siemens, gigante alemán que aquí se dedicó al pillaje tercermundista. O las automotrices. O los supermercados. Los gaitas, en cambio, tienen el culo muy sucio, porque fueron lo peor del menemismo.

Pregunto: no debería distinguirse entre ellas ?

Electricité y Gas de France se fueron, vendieron salvando la ropa.

Aquí esta pendiente un buen balance, justo y ponderado, de las privatizaciones, que es tema de especialistas.

Pero es un gran tema, teniendo en cuenta que las grandes empresas industriales y de servicios son todas extranjeras.

La población es antiyanki, medio estatista, pero usa a lo loco telefonía celular, negocio completamente extranjero. Ni hablar de los bancos. Creo que los supermercaditos chinos deben considerarse como inversión extranjera.

En el fondo, este país, desde la caída y el hundimiento de la casa Menem, nunca se puso a pensar qué clase de capitalismo quiere.

No me niego a sazonar el asado con un chimichurri socialista, pero, ay!!, rezo porque no se nos dé por ensayar ningún socialismo y menos que menos, estatista.

Che: porqué D’Elía me recuerda tanto al gallego Alvarez?

Será porque tiene respuesta para todo ?

Kirchner lo admira?

Recuerdo que el gordo llevó el grupo más grande – de lejos – al Congreso el 25 de mayo de 2004, en el primer mensaje de Kirchner a los legisladores.

Es un ágrafo ilustrado, un líder cuasireligioso, uno de esos locos que creen que pueden repensar el mundo desde si mismos.

Toma postura ante Irán, por ejemplo, lo que es síntoma inequívoco de delirio político.

Creo que sacó de Kirchner mucho más que lo que el bizcocho sacó de él


el antikirchnerismo también existe

Noviembre 11, 2009

Mi amigo Víctor Lapegna, con quien me unen muchos años de conocernos e ideales en común, pero con quien nunca hemos trabajado juntos (Antes estaba más a mi izquierda, y recientemente más noventista que yo) me ha hecho llegar un documento, razonado e inteligente, que plantea “UNA REORGANIZACIÓN DEMOCRÁTICA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS ES CONDICIÓN PREVIA Y NECESARIA PARA LA REFORMA ELECTORAL“.

Como hace muy poco subí – en página aparte – un borrador de Jorge Landau donde volcaba justamente algunas ideas sobre este tema, me pareció adecuado agregarlo a esa página, en el formato de comentario que el blog permite (Bueno, Víctor, ser oficialista tiene sus privilegios)


Félix Luna, y una ironía argentina

Noviembre 5, 2009

Félix Luna ha muerto, y no me sentía impulsado a escribir sobre él. Escribió la letra de algunas canciones muy hermosas, y fue un militante de siempre del radicalismo (en sus diversas variantes: la del viejo partido, la de Frondizi, la de los que estuvieron cerca de Lanusse… Bueno, también el peronismo ha tenido muchas versiones). Pero aunque a veces yo piense que el último Perón veía al peronismo y al radicalismo como dos alas del Movimiento Nacional, Luna fue un duro antiperonista, y correspondía, pensaba, que lo despidiesen desde la otra ala.

Su obra más importante, por la que se lo conoce más, es la de divulgador de la Historia. Y, aunque es un trabajo necesario, personalmente me fastidian mucho (no me refiero a los que militan con la historia: algunos, como Vicente Fidel López, Abelardo Ramos, Pepe Rosa, Ferla, son un placer leerlos). Los ejemplos modernos de divulgación, incluyendo a Luna lamentablemente, me aburren; prefiero los historiadores. Son gustos personales.

Pero, aparte de las necrologías formales, he encontrado ataques de algunos que creen, seguramente de buena fe, hacerlo desde el peronismo. Subieron, por ejemplo, una dura diatriba que le dedicó Abelardo – claro, cuando ambos estaban vivos y militando – y sentí ganas de recordar algo que tiene un sentido generacional. Una ironía que, sospecho, le fastidiaba a Félix Luna en la última etapa de su vida.

El asunto es que uno de sus libros “El 45″ fue muy influyente en hacer que muchísima gente de la clase media antiperonista empezara a valorizar a Perón. Y fue así porque fue el más elocuente divulgador – más que Sábato, más que cualquier otro – de ese cambio en la visión que los más articulados entre ellos estaban experimentando, a fines de los ´60 y principios de los ´70. Decía “Nunca había estado yo con Perón. Durante sus dos presidencias fui antiperonista militante, de discursos, pegatinas y activismo. Después de 1955 empecé a revisar mi posición. No me convertí en peronista, pero muchas cosas que había visto de un modo empecé a mirarlas de manera distinta“.

Claro; eso fue con Perón en Madrid, cuando su regreso era un sueño de otros argentinos. Después de algunos años, Luna volvió a verlas como antes. No importa; se me ocurre que ser antiperonista es una de las formas raigales de ser argentino. Otra, claro, es ser peronista. Lo que quedó, su parte en la Historia incluye que en muchos fogones de jóvenes a principios de los ´70 se cantaba alguna de sus canciones del álbum “Los Caudillos”. Y que muchísimos de esos jóvenes, inclusive los que éramos peronistas antes de leerlo, sentíamos algo verdadero en ese último párrafo de “El 45″

Al trasponer la puerta del jardín le hago un gesto de adiós. Nunca más en mi vida veré de nuevo a este hombre. Perón está en el porche de su casa, solo, inmóvil. Es un exiliado que ya transita por el blando territorio de la ancianidad, sin poder realizar los dos únicos sueños que todavía acaricia: regresar a su Patria, vestir su uniforme militar. Pero no siento piedad por él: más bien, creo que lo estoy envidiando. Porqué muchos hombres y mujeres de la Argentina sintieron que sus vidas eran más ricas y plenas cuando lo tenían a su lado...”


Auge y caída del bipartidismo

Noviembre 4, 2009

Puso el borrador de Jorge Landau en una página aparte, porque era más largo de lo que debería ser un post (miren quién habla) y, también, porque no era coyuntural, a pesar de su origen. Lo mencioné en el post sobre la reforma política, donde copié un párrafo.

Pero las estadísticas del Sr. Word Press me muestran que la gran mayoría de los visitantes al blog ni miran los encabezados de página. Así que incluyo el vínculo en este post específico. Espero comentarios agudos, en especial de Manolo.


De la reforma política

Noviembre 3, 2009

Sobre el proyecto de reforma política que impulsa el Gobierno he visto muy poco en la blogosfera. Puede ser una falla mía, porque confieso que este año estoy dando vistazos muy superficiales, pero – además de los comentarios tipo hinchada “Les ganamos cuatro a cero” “Tu patrón y cuantos tramposos más?” – sólo leí un análisis a fondo, el de Artemio López aquí (Por supuesto, el tema se toca en una discusión mía con Manolo, aquí y aquí, pero de qué otra cosa discutimos con Manolo?). Runfla de Rufianes y Socialistas con Pino salieron a pegar, pero creo – respetuosamente – que es una reacción automática de partidos de izquierda “hinchas de equipos chicos”, que sienten que los grandes están tratando de dejarlos afuera. Mi evaluación es que no será así, pero de eso más adelante.

Es cierto: esta reforma es mucho menos importante que, por ejemplo, la asignación proto universal por hijo, pero, como decía en un post sobre Cataluña!, más o menos “La tarea política rara vez es creadora. Pero hacerla bien, siempre es condición necesaria para que perduren y den fruto las cosas importantes“. Por eso, estoy esperando las reflexiones de Ezequiel, Luciano, Gonzalo, Omix y el resto de la fauna.

Mientras, ahí están los blogs de los pobres, los diarios. En Página12 Horacio Verbitsky da un buen resumen, a favor, claro: “encararla cuando faltan dos años para los próximos comicios parece razonable. Hay en la Argentina 33 partidos nacionales, de los cuales siete cumplen con los requisitos de la ley vigente. En 2007 compitieron 14 fórmulas presidenciales, pero apenas cinco llegaron al 3 por ciento de los votos. La extensión de las campañas, el uso y abuso de las encuestas, de la publicidad oficial y de la privada, los miniemprendimientos partidarios de alquiler, las listas colectoras y en espejo, las candidaturas testimoniales, las divisiones y reagrupamientos de cada partido, la dificultad de distinguir qué está dentro o fuera de cada uno, la falta de cualquier referencia programática han llegado a un extremo que aturde. Pero el necesario reordenamiento no requiere entorpecer el surgimiento de fuerzas nuevas“. Verbitsky no dice que un buen trecho para llegar a ese extremo lo recorrió Néstor Kirchner. Los peronistas deberíamos reconocer que nosotros, en conjunto, dimos un buen impulso en ese camino. Pero en esta página, Jorge Landau, columnista invitado del blog de Abel, señala que el origen estuvo en la implosión del radicalismo:

El sistema bipartidista colapsa porque queda afectada su razón dialéctica. La oposición es la razón del oficialismo. No habiendo una UCR fuerte, el peronismo no necesitó realizar ya elecciones internas para decidir su candidato a presidente de la nación, sino que presentó tres fórmulas que por arrastre concentraron la mayoría de los cargos en disputa, y tres presentó el ex radicalismo  – la propia UCR, Carrió y López Murphy en su búsqueda por recomponer opciones de oposición al Peronismo. Desde entonces las elecciones internas dejaron de ser el mecanismo de selección de los candidatos… La prolongación sin límite de la emergencia del año 2001 hizo que los oficialismos se fueron subsumiendo en gobiernos y las oposiciones en medios de comunicación

Tal vez por eso, Clarín y LaNación tienden a limitarse a señalar que, si el origen del proyecto está mal – y se origina en Kirchner, la fuente de toda perversidad – debe ser necesariamente malo. Algunos de sus artículos parecen haber sido escritos sin leerlo. Exceptúo a Carlos Pagni hoy, que, sin apartarse de la ortodoxia LaNacionalista, apunta a un hecho concreto: Si la ley está pensada para la candidatura de Néstor Kirchner, está asumiendo un altísimo riesgo al plantear una interna abierta y obligatoria.

Por mi parte, creo que la obsesión K / antiK tiende a hacer olvidar que las elecciones están previstas para Octubre 2011, a dos años vista. Y las internas, según el proyecto, para agosto de ese año. Las precandidaturas estarían definidas – con más previsión que lo que es habitual en Argentina – para marzo 2011. Pero si la reforma política se aprueba – y la oposición parlamentaria está mucho menos en desacuerdo con ella de lo que sus declaraciones harían creer – la naturaleza de los partidos, y por ende de la lucha política, se estaría decidiendo en las próximas semanas.

Es por eso que Duhalde, que de esto sabe, ajusta de inmediato su estrategia y plantea su propia candidatura. Tiene muy claro que la suma de voluntades militantes en el seno de un partido, la “perrada” que dice Manolo, sólo se consigue si se tiene un candidato para mostrar. Y las batallas por venir se darán en el seno de los partidos.

No solamente en el Partido Justicialista y en la Unión Civica Radical. El meollo del argumento de Landau es que el bipartidismo que conocimos se destruyó en el 2001/2002, y la historia no vuelve atrás. Estima que aún con el texto actual del proyecto – que sin duda será modificado – hoy hay ocho (no siete) partidos en condiciones de presentar una candidatura a presidente. (Uno de ellos sería el Frente Grande!, con Sigal, Nilda Garré y demás deudos del Chacho).

En coincidencia, el sagaz Artemio apunta en el análisis que menciono arriba: “evitar el despliegue de alternativas radicales y peronistas por fuera de las oficiales, significa angostar electoralmente a la UCR y el PJ y abrir así mayores posibilidades a terceras fuerzas nacionales con volumen propio significativo“.

Estimo entonces que este es el escenario que será consecuencia – deliberada o no – de la reforma política en marcha: los aparatos nacionales del PJ y la UCR, razonablemente organizados, compartirán el espacio electoral con otras fuerzas – que siempre estuvieron presentes, por supuesto – pero por primera vez se verían obligadas a trascender su condición de agrupamientos en torno a una figura o de partidos locales para organizarse también como partidos nacionales. Como la organización es lo único que vence al tiempo, según decía un destacado político del siglo pasado, sospecho que parafraseando a Weber, ese hecho cambiará su naturaleza y creará una burocracia política permanente.

Naturalmente, las figuras, y figuritas, no estarán de acuerdo con las consecuencias de la reforma. Pero parece que hay una exigencia social, muda pero insistente, en que “algo hay que hacer”. Después de todo, ésta era también una bandera de la oposición que, con decisionismo peronista, los K han tomado. Si estoy en lo cierto, habrá una o dos confederaciones de partidos de “centro izquierda” con base, como hasta ahora, en los sectores medios de la sociedad, pero tratando de trascender ese límite social. Como también habrá una o varias confederaciones de partidos de “centro derecha”, que expresen a los muy numerosos sectores medios y altos cuyos ideales pueden ser llamados, vulgarizando ”neomenemistas”, aunque no se planteen volver a los ´90.

Es posible que a estas nuevas realidades políticas se desplazen dirigentes y algunas estructuras que hoy están dentro del PJ. Pero eso no es importante. No cambia, nunca lo ha hecho, la naturaleza del peronismo. Más importante, tal vez, es que eso reducirá la dinámica “movimientista” de nuestra fuerza, que siempre ha incorporado cuadros (desde el antipersonalismo – Robledo, Luder - y el socialismo – Bramuglia - en los ´40 hasta el CEMA - Boudou - mucho más recientemente. Y no hago ejemplos del PC para que no me acusen de macartista). Pero me parece que – en conjunto – es un costo razonable de “un país más serio”, como pedía un candidato presidencial a comienzos de esta década.


De lo que importa: asignación por hijo

Octubre 29, 2009

De cuando en cuando, no muy a menudo, se producen hechos importantes, que cambian la realidad de un país. A veces, hasta coinciden con los titulares de los diarios. Hoy pasó eso, y siento que no puedo callarme.

Pero tampoco quiero repetir. Para la satisfacción que uno siente, la expresó muy bien María Esperanza Casullo aquí, en Artepolítica. Dice que es “un día verdaderamente peronista” y tiene razón, entre otras cosas, porque fue una bandera de la oposición que un gobierno peronista pone en marcha. Y por lo mucho que he leído de MEC, sé que es progre y K, pero no se le ocurre pensarlo como el triunfo de un sector.

(Y con esto no quiero decir que estoy en contra de que los blogueros kirchneristas lo festejen como un gol propio. Corresponde). Lo que quiero hacer yo es aportar el link al texto del decreto, para que cada uno lo desmenuce con cuidado – también corresponde – y tirar algunas ideas que me da una lectura rápida.

Por deformación profesional, lo primero que se me ocurre es que se estarán volcando, en muy poco tiempo, unos tres mil millones de dólares anuales al consumo (porque, convengamos, 180 pesos por hijo no deja mucho para ahorrar). Hablando de medidas keynesianas… Y ésta es una que, aunque finalmente el FMI venga e inspeccione, se cuidará de objetar. No comen vidrio. Fíjense lo que dice Lucas Llach, que no es ni progre ni K, en un blog de LaNación, nada menos.

Pero el impacto de esta medida no se mide simplemente con una cifra. Aquí hay una cantidad de dinero que de este lado de Rivadavia en la Capital parece, y es, pequeña. Pero puede cambiarle la vida a millones de madres y a sus hijos (a los padres, no tanto), en los pueblos del interior y en los cordones del Gran Buenos Aires y el Gran Rosario, Desde el Plan Jefes y Jefas en el 2002, con el que comparte algunas características, no ha habido ninguna medida que pueda provocar un cambio tan dramático en la vida de tanta gente. Y esa fue una medida de emergencia.

Los lentes rosas no son mi estilo. Y el sentimentalismo, menos. Por sí misma, esta medida puede ser un paso que mantenga una subclase muy numerosa alejada de posibilidades de trabajo digno, de ascenso social, condenada a una atención médica y a una educación de segunda: las que hoy les ofrece el Estado. Algo parecido a los ghettos negros en U.S.A. Pero la peor de las hipocresías sería cuestionarla por lo que falta. Sin el piso que ella representa, no se podría construir algo mejor.

Y construir algo mejor es necesario. Por el futuro de esos chicos cuyas madres van a recibir la asignación – que forman parte de nuestro futuro. Y por la sustentabilidad política de estas medidas. Recordemos que las medidas de Lula – alguna de las cuales debe haber inspirado partes de este decreto – no han disminuído la marginalidad en las favelas de Río y San Pablo.

Por eso quiero recomendar este post de Luciano, que subió justo antes de este lanzamiento, y donde habla de otro plan bonaerense, el Envión, para los pibes de 12 a 21 años que no estudian ni laburan. Por los conceptos que desarrolla, y por este comentario de Sirinivasa, férreo defensor de la posición tradicional K en contra de la universalizáción.

Confieso que yo pensaba que era una posición defendible solamente desde un criterio práctico y de necesidades políticas inmediatas, a pesar del habitual nivel de Siri. Pero ahí dice: “Discutir el ingreso universal no es sino eludir el abordaje de un gran problema: cómo vamos a restaurar las instituciones protectivas -o al menos sus líneas directrices, sus valores fundantes- a la “gran transformación” en curso. El discurso ‘universalizador’ me da la sospecha que, por debajo de la cáscara de ‘instituir derechos’, etc., tiene una alta dosis de fatalismo. En definitiva, como ese problema les parece quedar grande, se trata de tirarle un hueso al pobrerío, y hacerlo de manera ‘eficiente’ y limpita, de manera que no venga a molestar organizándose y haciéndose visible, una módica anestesia para la gran cirujía a que nos somete el impersonal demiurgo del capitalismo“.

Teóricamente, es válido. Pero ha quedado muy claro que las políticas que disminuyeron el desempleo entre el 2002 y el 2006 no están mejorando hoy la situación social. Que empeora. Medidas como ésta pueden dar tiempo para programas realmente masivos de capacitación, o un Servicio Social en las líneas del viejo Servicio Militar Obligatorio, como se especuló en este blog.

La universalización, lo sé por mi experiencia en auditoría, tiene también una ventaja práctica importante: los costos directos e indirectos del control suelen ser la mayor parte del costo administrativo de cualquier política.

En esta medida hay una limitación, no alcanza a los que tienen trabajos formales, que puede ser contraproducente: el “salario familiar” que pasará a cobrar alguien con un empleo informal será mucho menor que el que cobra el que trabaja en blanco. Como pasaba con los Planes Trabajar, será un estímulo para estar en negro. Pero, francamente, no me preocupa demasiado: estoy seguro que Recalde se lo estará señalando a Moyano y los muchachos, que lo observarán en voz bien alta.


Respuesta al compañero Manolo, y la reforma política

Octubre 28, 2009

Todos tenemos claro que un elemento valioso de los blogs, y el que los distingue de otras formas, es la posibilidad de comentar. Por supuesto, también es lo que los hace difíciles de entender, salvo para los que tienen mucho tiempo libre y pueden seguirlos. Por eso, yo trato de resistir la tentación (a veces fallo) de escribir posts en respuesta a los de otros blogueros. En este caso, que contesto a uno que apareció en la tribuna de doctrina bloguera, Manolo´s, tengo dos excusas:

Él empezó.

Se me ocurre que planteo algunas cosas que no terminan en el debate entre nosotros dos.

Estimado Manolo:

Si entendí bien este post tuyo – lo que no es seguro; vos no se la hacés fácil a tus exégetas – es una síntesis brillante de nuestras discusiones.

Hay un planteo tuyo, lúcido y profundo, con el que estoy de acuerdo en lo fundamental: “la Argentina no tiene un problema de organización partidario, sino de sistema político“. Si vos te referís, como creo, a que los sectores medios politizados, que forman la inmensa mayoría de los cuadros de todas las fuerzas políticas, a izquierda y derecha, viven del Estado y sus privilegios, y están desvinculados de las actividades productivas, yo firmo al pie.

(Ojo, creo que sí hay un problema de organización partidario, pero es mucho menos importante).

Pero también hacés otro planteo, implícito en tu post y en todo el desarrollo que desde hace muchos meses hacés en los posts de tu blog: los candidatos de los partidos no son decisivos; el tema clave son las fuerzas sociales que expresan y la militancia (dirigentes, cuadros, activistas) que los forman y condicionan lo que los candidatos puedan hacer.

Y aquí te digo: Sí y No.

Tenés mucha razón en marcar el peso fundamental que esos factores tienen, que son ignorados en el discurso republicano, y tratados con un esquematismo estéril en el discurso de izquierda.

Pero, precisamente por esa debilidad que vos señalás en el sistema político argentino, hay dos puntos cuya importancia te quiero remarcar: 1)  “el clima de opinión” en esos sectores medios, que se va formado mucho antes que se refleje en las políticas de gobierno, y 2) los hombres (y mujeres) que, por virtú y/o fortuna, ocupan la presidencia de la Nación (donde se distribuyen la mayor parte de los cargos), Esos dos factores tienen mucho más peso aquí que en los llamados “países serios”. Ojo: en ningún lado, ni siquiera en las dictaduras, deja de influir la “opinión pública”, ni en la democracia más aburrida es indiferente el tipo que está a la cabeza; lo que digo es que en Argentina pueden provocar cambios más espectaculares que en otros sitios.

No pongo enfásis en la virtud del dirigente, ni tampoco en la virtú en el sentido de Maquiavelo. No estoy diciendo que “necesitamos un gobernante fuerte y patriota“. Esas cosas no se consiguen por encargo. Mi planteo es que las fuerzas y debilidades de los presidentes pesan muchísimo, y que los prejuicios y fantasías de los sectores medios no son contrapesados lo bastante por los intereses objetivos de los factores de la producción.

Un ejemplo para dejar claro lo que quiero decir: si hay una fuerza política que está imbricada en los trabajadores y en los pobres, es el peronismo. Y desde 1989 a… 1997/98, pongamos, sus estructuras fueron incapaces de oponerse eficazmente a las políticas de Menem, que afectaban directamente sus bases de poder.

No repasemos la historia, que la conocemos todos. El factor clave (además de la oligarquía, el imperialismo, etc., que, como el sol, siempre están) fue la decisión política del Turco de apostar a la “revolución conservadora” y que una cantidad muy grande de argentinos, que hoy sufren de amnesia, claro, estaba de acuerdo.

El ejemplo es tan adecuado porque, más o menos al mismo tiempo, Fernando Henrique Cardoso hacía lo mismo en Brasil, con más sensatez que Cavallo, seguramente. Pero allí las salvaguardias decisivas las pusieron, entre otros, el empresariado paulista y el Ejército brasileño.

Aquí no tenemos sus equivalentes, Manolo. Por eso es tan importante tomar en cuenta el “clima de opinión” (que se está viendo que Magnetto no lo decide; las tapas de Clarín no pesan como antes), y darle bolilla al sistema de selección de candidatos. Hoy lanzan la reforma política, te acordás?

(La última fantasía que me transmite un amigo: La fórmula es Kirchner-Binner; por eso los factores de poder opositores están pensando en Duhalde-Solá. Le contesté que era una jugada interesante… si la elección fuera en marzo del 2010. Pero es en octubre del 2011, dentro de dos años…)


Milagro Sala y el peronismo

Octubre 26, 2009

Quiero aclarar que no conozco a fondo Jujuy, no lo bastante para hablar con autoridad de sus problemas. Tengo familia en Salta, y creo conocer bien esa provincia que la rodea. Pero uno se da cuenta al pasar de una a otra que hay un cambio, un matiz diferente. En las dos se ve el mestizaje – como se puede ver en toda la Argentina -, la mezcla del europeo y el indio. Pero en Salta, en sus ciudades y en el campo, está más presente la memoria de lo español. Cuando se pasa a Jujuy, uno percibe en la arquitectura de las casas rurales – los techos son planos, desaparecen las galerías – y en las expresiones de los rostros, la memoria del Tahuantisuyo.

Igual, quiero hablar de cómo nos relacionamos con esa parte de nuestra realidad que es el pueblo jujeño, y con la dirigente que es Milagro Sala. Acababa de leer lo que Luciano escribió, con el talento literario que uno le envidia, No temas, Niño, a la Eurídice Pobre, donde se dirige, con ironía y simpatía a la vez, a la “aristocracia política juvenil”, como él la llama. Y luego ví esto y esto de Manolo, donde desenrolla la razón de ser de Milagro, y de muchos como ella, en el Norte y también en el Gran Buenos Aires “Si el Estado fuera eficiente, nosotros no existiríamos“, y la feroz inquina, más peligrosa que la de la “oligarquía” simplemente porque son muchos más, de los sectores medios que viven del Estado.

¿Para qué agregar un post? Mi intención es más acotada: quiero pensar en voz alta sobre la política como lo que nunca deja de ser, una lucha por el poder. Así, hay que tener presente que, como señalaba la semana pasada Artemio López, frente a la apatía que hoy se percibe en la clase media de las grandes ciudades de nuestro país, la oposición, Clarín y LaNación (es casi la misma cosa) han lanzado una campaña de denuncia de una supuesta ola de violencia social y cuasi política. Y digo supuesta porque hasta ahora no ha habido ni siquiera un lastimado de consideración.

Desde este enfoque, la organización que preside Milagro Sala ha cometido un error con el “escrache” al senador Morales, al que le han regalado una publicidad muy útil para su estrategia actual. No importa si lo hizo otro grupo; si no logró diferenciarse, perdió. Y que los amigos kirchneristas no se indignen recordando los piquetes ruralistas, ni los amigos no peronistas mencionen algunos métodos de la familia Moyano. Por supuesto, todos sabemos que el gremialismo no es una tarea para monaguillos, y eso es lo que esos tres son. El de Milagro es un sindicato de desocupados. Pero es el más vulnerable, frente a la campaña que se ha puesto en marcha.

El artículo del Clarín del domingo es lo más elocuente. No porque sea un mal reportaje, si uno considera la posición del diario. Pero por eso mismo, por ese intento de ser equilibrado, que la mirada del periodista que describe a un ser pintoresco y extraño, “Hija de nadie, coya orgullosa, criada en los bajofondos de San Salvador de Jujuy, ex presidiaria, ex adicta, enferma crónica, fanática de los autos, tiradora profesional, madre de dos hijos, incansable e inabarcable” sea más notoria, y deje un mal gusto en la boca. Más allá de la contorsion política de presentar como una comandante K a quien dice “Ahora, yo ya tengo que pensar en un 2011 sin los Kirchner“.

Personalmente, yo también creo que el peronismo debe empezar a evaluar muy seriamente ese escenario. Pero el enfoque es muy diferente. Milagro Sala debe pensar en su organización, que no es de carmelitas descalzos, por supuesto. (El Perro Santillán y el Partido Obrero hacen eco – en este sólo caso – a las acusaciones de Gerardo Morales, y en algún caso, se anticipan. Pero esa discusión es de los jujeños). Aquí discrepo en parte con Manolo. Las organizaciones sociales no deben involucrarse directamente  en política, no por lo menos hasta tener estructuras muy sólidas. Los recursos de la Tupac Amaru son considerables, solamente en una provincia muy pobre como lo es Jujuy. (La vieja idea peronista de la CGT y las 62 Organizaciones, como la más vieja idea radical del Consejo Profesional y el Colegio de Graduados, puede ser buena para ellas también).

Por el contrario, sí pienso que el peronismo, cuya legitimidad histórica es la de haber sido siempre el partido al que los pobres votaban (y todavía votan), debe apoyar y fortalecer estas organizaciones, hasta por la razón egoísta de tener futuro. Esto significa volcarles recursos del Estado (con el correspondiente control, porque como decía el General, los hombres son buenos, y si se los vigila, son mejores) y dejar que lo llamen clientelismo los que son incapaces de distinguir entre la dádiva personal y la construcción de organizaciones. Si bien es cierto que los planes sociales más audaces en la historia reciente fueron los de Duhalde, a los Kirchner corresponderá el mérito, lo he dicho antes en el blog, de haber sido los primeros en reconocer abiertamente a los “piqueteros” como un sujeto social que el peronismo debía tratar de expresar también.


el PJ Capital se pone a formar

Octubre 22, 2009

presentacion-institutut

Esperemos que camine bien. Croqueta se lo merecería


Otro aniversario

Octubre 18, 2009
Hace justo un mes los sindicatos moyanistas lanzaron este documento como punto de partida de una Corriente Nacional. Ahora, ahí no estaba todo el sindicalismo, pero puede decirse razonablemente que es el sector más numeroso y con mayor presencia política. La CTA, activa como es, cuenta como un actor importante solamente en algunas áreas, sobre todo las que tienen que ver con el Estado. Lo que junta Barrionuevo no es insignificante, pero está lejos de equilibrar la influencia de Moyano. El Momo Venegas tiene el sello de las 62 (que no es para ignorar. Es significativo que el moyanismo desistió de lanzar la “62″ de la Capital, por ejemplo), pero no mueve ningún sindicato importante además de UATRE. Los Gordos… pesan más como empresarios de la salud que como gremialistas.
Entonces… quiero destacar que se cumplen 30 días de un hecho importante… que no ha tenido continuidad, hasta ahora. Pero el contenido de su declaración puede muy bien ser considerado el programa de lo que algunos llaman el Bloque: el sindicalismo más los intendentes peronistas del Gran Buenos Aires.

18 de septiembre de 2009 – Comunicado de Prensa

DECLARACION DE MAR DEL PLATA

Las organizaciones sindicales peronistas que voluntariamente asistimos a este encuentro de debate político e ideológico queremos manifestarle al Pueblo Peronista en particular, y a todos los argentinos de buena voluntad nuestra decisión de constituir una corriente político sindical que contribuya a la reorganización del Movimiento Nacional y Popular como eje articulador de los intereses nacionales, la garantía de políticas de Estado y la determinación de una agenda construida por los argentinos y para los argentinos.

Con la humildad de sabernos parte de la clase trabajadora, pero con la fortaleza de nuestras convicciones, nos sentimos herederos de los hechos gloriosos del sindicalismo argentino que supo en determinados momentos claves de la historia  de nuestro país expresarse con  claridad y prudencia.

Nos animan nuestros líderes y nuestros mártires, los programas de La Falda (1957) y de Huerta Grande de 1962, el espíritu del 1° de Mayo de 1968, el Acta de Compromiso Nacional del 8 de junio de 1973, los 26 puntos de la CGTRA y de las luchas del Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) contra el neoliberalismo. También el anhelo de servir al conjunto del pueblo argentino.

Porque, no nos engañemos, para desterrar el hambre de la argentina se necesita pleno Empleo, plena Educación, plena Salud y  plena Alimentación.  Y a eso,  nosotros le llamamos Justicia Social.

No queremos justificar nuestras conciencias con asignaciones universales al modo de limosnas, nosotros creemos en la dignidad del trabajo, y en la cultura del esfuerzo, ejes fundamentales para el desarrollo del hombre el la Sociedad.

Pero somos concientes, y la historia lo demuestra, que cuando el desempleo desciende, la multiplicación de nuevos puestos de trabajo no garantiza la  redistribución de la riqueza, porque este paso que toca sensiblemente los intereses de los poderosos, no se da sin un pueblo organizado.

Se trata de una transformación cualitativa que exige los dolores de parto de la liberación. No se trata del “buen gerenciamiento” de un país colonial o de preservar el Status quo a través de gestiones “transparentes”- Estamos hablando de realizar una revolución en paz.

El Peronismo no se reduce a una “maquina de ganar elecciones”. El Peronismo es un movimiento para la liberación nacional. Por eso nosotros proponemos la Unidad detrás de un proyecto y no de candidatos.

El candidato es esclavo de  la  imagen, sirve al  rating y por eso necesita que la Política se convierta en espectáculo de marketing, donde solo vale el dinero y la publicidad. El dirigente es esclavo de la causa, sirve al Pueblo, y por eso construye la política en el territorio, en el barrio, en la fábrica. El pueblo debe volver a ser el protagonista.

Perón afirmaba: “Nosotros queremos hombres que piensen y sientan como nosotros, que tengan un objetivo similar al nuestro, que estén dispuestos a sacrificarse como nosotros en bien de la Nación. El primer aspecto es dar orgánicamente un espíritu al Movimiento, con su mística, con sus principios, con la determinación de las grandes normas de ejecución. Eso conforma un estado espiritual del movimiento, que se entiende algunas veces y  se siente otras”

Es curioso pero esto el  enemigo lo ha entendido mejor que nosotros, en consecuencia opera sobre nuestro sentimiento. Hace tiempo que el aparato publicitario construye matrices que apelan a una manipulación de los afectos. No confrontan en el plano de las ideas,  no porque no las tengan, sino porque  las mismas  son inconfesables.

Construyen escenarios donde lo que se pone en juego son “modales” y no razones. Cuando los dirigentes antinacionales ceden es porque “tienen convicciones”, en cambio los dirigentes populares somos “intransigentes o caprichosos”. Cuando ellos ceden son “dialoguistas y tolerantes”, cuando lo hacemos nosotros,  “claudicamos o somos entregadores”.

A esta farandulización de la política le son funcionales las internas abiertas para que sean los grandes monopolios los que decidan instalar los candidatos. Por eso, al “dedo” de los Medios opongámosle la democracia de las organizaciones libres del pueblo.

Tenemos que volver a recrear la política detrás de  las ideas, para eso  necesitamos de la discusión y el debate. Que aflore de abajo hacia arriba la consigna, desde los cimientos que son nuestros orígenes,  hasta el techo que son nuestros sueños.

Convocamos a los jóvenes a ser el presente además del futuro. A tomar la posta yadoctrinarse porque la realidad exige preparación y convicción. A romper con la política del “toma y daca”. A quebrar la lógica del puntero, del internismo sectario. A reventar los odres viejos con el vino nuevo de la mística militante.
Asumimos el  compromiso de militar para construir poder popular conjuntamente con los movimientos sociales y demás fuerzas políticas para que el futuro nos encuentre en la consolidación de un frente programático alternativo a los contubernio electoral.

Creemos que la organización es el resultado de la concientización y el adoctrinamiento, recuperando el rol de una educación liberadora más allá del sistema educativo formal, para que las grandes mayorías  puedan reencontrarse con sus intereses, con sus responsabilidades históricas y descubrir que su destino no es otro que el del Pueblo en su conjunto.

Hoy, como ayer, es preciso  tomar posición clara en aspectos centrales de nuestra vida política. Ayer era la nacionalización de la banca, hoy es la necesidad de una nueva Ley de entidades financieras y la reforma de la carta orgánica del Banco Central-
Ayer,  era el IAPI y la nacionalización del comercio exterior, hoy son los derechos de exportación y las retenciones móviles.
Ayer, era prohibir la importación competitiva con la producción nacional, hoy,  es redefinir la unión aduanera en la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y sellar una alianza regional para posicionarnos en la Organización Mundial del Comercio.
Ayer era prohibir la exportación directa e indirecta de capitales, hoy, es atacar la fuga de divisas y repatriar el PBI paralelo de capitales argentinos en el exterior.
Ayer y hoy ser peronista, es defender la justicia social, la soberanía política, la independencia económica y la unión latinoamericana. Ser peronista es no abandonar la lucha por alcanzar la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

En definitiva nos comprometemos  a una construcción política que sea agradecida con los propios, leal con los aliados, respetuosa de los adversarios e intransigente con el enemigo, evocando lo mejor del peronismo cuando decía que sobre la unidad de los trabajadores vamos a sentar los cimientos de la Nación.

Para finalizar, hoy como ayer estamos dispuestos a defender el mandato popular, las instituciones y la Democracia

COMISION POLITICA

CORRIENTE NACIONAL DEL SINDICALISMO PERONISTA