aniversario de casamiento

Diciembre 9, 2009

Siempre lo digo: no me van las efemérides. Pero… mi amigo Roberto Taddia me hizo llegar esta copia, y quiero compartirla. Pueden cliquear sobre la imagen para verla por separado y ampliarla.

Subí esta copia, y después siento que – para que no sea solamente un documento histórico – tengo que dejar registro de los lazos que unen a esos nombres con los hombres y mujeres de mi tiempo, que no fue el de Juan y Eva, pero a través del cual llegan hasta hoy.

No soy bueno para transmitir emociones, pero encontré este mail en que una amiga me contestaba un mensaje que yo envié:

Esa época en que al menos dos generaciones se unieron en la prédica, en las catedras nacionales, las charlas de Methol, de Hernández Arregui, Abelardo Ramos, Astesano, las clases de Mercado Vera. Menciono a los que escuché, incluso una de Jauretche. Época en la que aparecieron o reaparecieron diarios  y revistas como: Trinchera, Línea, Hechos e Ideas, después Unidos, etc, leidos  fervorosamente, como antes en la Libertadura se leía Azul y Blanco, Mayoría. En que los jóvenes de todo el país se volcaron a la calle, sindicalistas, intelectuales, estudiantes, obreros. Y nos parecía natural , el mundo en las manos. Derrocaríamos a la dictadura, traeríamos a Perón, él lo queria, por supuesto, pero si no no importaba.
La soberbia juvenil, los sueños de la juventud, el legado de la Historia, la persecuta ensañada, todo movía a esa marea, verdadero tsunami.
Cuando pasó, con muertos, presos, desparecidos, exiliados, exilio interno, una tragedia  moderna.  Guerra de Malvinas… con aturdimiento y dolor y nostalgia y arrepentimento por lo que se hizo mal, por el dogmatismo…,
no pensamos muchos que los sueños volverían. Que ellos: Peron y Evita están juntos con los grandes en nuestra leyenda aúrea.
En la madurez reflexionemos como conservar y transmitir esa experiencia, sabiendo que los jóvenes actuales son abiertos, no nos creen, nos miran, a veces con pena. Felizmente hay muchos que nos preguntan: ¿Cómo fue? ¿Quién fue? ¿Qué pasó?


los Blogueros Peronistas y el Mito Artúrico

Diciembre 7, 2009

Algunos amigos blogueros y el  inapreciable (otros dicen inefable) Martín García me han invitado a ¡ La Noche De Los Blogueros Peronistas ! en la Oesterheld, hoy lunes 7 de diciembre a las 21 hs, en el Centro Cultural Torquato Tasso, Defensa 1575.

La convocatoria es elocuente: ¿Querian gente joven para el peronismo, querían nuevos bríos para el movimiento nacional, querían chicos y chicas nacionales y populares, que vinieran de las nuevas generaciones, que hubiera actualización política y doctrinaria, que escribieran en las paredes con tiza y carbón, boronbonbóm, aquí están los bloggeros peronistas para hacerse cargo de la parte de la historia que les toca…”

Pero Martín sigue diciendo “podrían ejercitar la sana tarea de dar un apoyo critico, pero no se les da la gana. ¡Apoyan y listo! ¡Que duden los intelectuales! ¡Los escépticos!” Y yo no seré intelectual, pero soy bastante escéptico, qué le vamos a hacer.

Pero no quiero estar del todo ausente. Y, gracias a la sabiduría de Cine Braille, que fue el primero, creo, que descubrió en Wikipedia, ese almacén de todo conocimiento, esta entrada que copio abajo y que hace un agregado maravilloso a la leyenda peronista, y de paso, brinda algunos datos interesantes sobre el Calentamiento Global, tema sinárquico si los hay.

Mi modesto aporte fue traducirla, porque está en la versión en inglés de la enciclopedia. Y si algunos (otros) escépticos se preguntan por qué, si en inglés no existe el tilde para marcar la sílaba acentuada, yo insisto en escribir Peron como Perón, la respuesta es muy simple: La traducción la ha hecho, en general y en ese punto en particular, el programa Traductor de Google. Y si no confían en Google, en qué pueden confiar?

“La vieja transgresión Perón fue un período de inusual clima cálido durante el Holoceno. Se inició en el 5000 AC al 4900 AC, y duró aproximadamente hasta el 4100 AC (los diferentes índices climáticos en distintos lugares en el mundo indican ligeramente diferentes cronologías). La edad de Perón fue un periodo de condiciones meteorológicas clementes y agradables en general, que favoreció el crecimiento de plantas. En la dendrocronología del pino bristlecone, que se extiende hacia atrás de la era moderna hasta 6700 AC, el mejor año para el crecimiento del pino fue 4850 AC, a comienzos de la edad de Perón.

La edad de Perón fue una “transgresión” en el sentido de transgresión marina, un período de avance global del nivel del mar. Cuando las temperaturas cálidas obligaron a un retroceso en los glaciares y en las capas de hielo de la criosfera global, los niveles globales del mar fueron durante todo el período, 2,5 a 4 metros (8 a 13 pies) por encima de la media del siglo XX. El mayor nivel del mar se prolongó durante varios siglos y erosionó las costas. Varias ubicaciones en todo el mundo tienen “terrazas de la edad de Perón” a lo largo de sus costas como resultado. (El periodo deriva su nombre del Cabo Perón en Australia Occidental, donde una terraza de la época de referencia es prominente y ha sido un foco de estudio climatológico)

La vieja transgresión Perón fue una de una serie de transgresiones marinas que disminuyeron gradualmente durante el Holoceno medio. Fue seguida por las transgresiones del Perón Joven, Abrolhos y Rottnest. Durante la transgresión Perón Joven (c. 4000-3400 AC), el nivel del mar alcanzó su punto máximo a los 3 metros sobre el nivel del siglo XX, durante la Abrolhos (c. 2600-2100 aC), de 1,5 metros, y durante la Rottnest (c. 1600 -1000 a. C.), 1 metro.

Al menos algunos estudiosos – antropólogos, folcloristas y otros – han vinculado la época de la transgresión de Perón y de la edad neolítica subpluvial con las historias de un “tiempo de la abundancia” (Edad de Oro; Jardín del Edén) que ocurren en los orígenes legendarios de muchas culturas

Este último párrafo de Wikipedia es especialmente revelador. Justamente, hace pocos días un peronista veterano me decía, después de conversar con jóvenes militantes K “Para estos muchachos, la Argentina peronista, del ´45 al ´55, era Camelot; Perón, el Rey Arturo, Evita, su reina, Guinevere. Y el Che Guevara era Sir Gawain”. Sólo me preocupa una cosa, que a lo mejor algún botánico entre los visitantes me podrá aclarar: el pino Bristlecone, tiene algo que ver con el pino Solanas?


Notas de viaje: Europa, Milán y ferrocarriles

Noviembre 29, 2009

Tardé mucho en retomar estos posts después de los que escribí sobre España,  a pesar que EduA me insistía. Una mezcla de pereza y humildad, que me decía que no iba a hacer un aporte que valiese la pena a la literatura de viajes por Italia, comparado con Sterne y Goethe, por ejemplo.

Fue cuando la Unión Europea decidió – o soportó, sería la palabra? – que su primer presidente fuese un perfecto desconocido, elegido por serlo, que me decidí a pulir y publicar las notas que había garabateado en momentos del viaje. No iban a ser más triviales que esta elección, y – a lo mejor – servían para hacer claro que yo sentía que Europa, vieja y ablandada como está, se merecía algo mejor que esto (No me refiero al Sr. Herman Van Rompuy en particular. Hasta puede ser que, en una de esas ironías que los dioses disfrutan, el tipo llegue a existir. Es que me parece, por parte de la Sra. Merkel, el Sr. Sarkozy, y algún otro que haya participado en la decisión, una falta de respeto a la idea de Europa).

Algo muy menor, lo confieso, también influyó. Por un montón de años he usado tarjetas de crédito, sin más problemas que alguna demora en el envío del resumen. Recién recibí un llamado del banco emisor de la que usé en Europa, que me avisa que van a tener que reemplazarla porque fue clonada. Sí, allí. Una anécdota trivial, claro, pero siento que equilibra un poco cuando me veo obligado a insistir en el respeto que los automovilistas europeos, sin excepción, muestran por las reglas de tránsito…

Llegué a Milán por casualidad. La intención era visitar la Liguria, origen de la familia de mi esposa, pero no había vuelos directos de Barcelona a Génova en el horario que nos convenía. Cuando nos propusieron una escala en Milán, un par de horas para tomar un Campari en la Plaza del Duomo y seguir por tren a Génova, hubo un grito de !

Ahora, mi fuerte no son las descripciones. Puedo decir que pasear por las calles de su centro es como hacerlo por Alvear o por Quintana, en la Recoleta, pero sin el elemento careta. Esto es, en esas avenidas de Buenos Aires, los que caminan por allí dan la impresión que van (también) a observar y a ser observados. En Milán, sus habitantes y los turistas dan la impresión que se ocupan de sus asuntos.

Por lo demás, son italianos. Del norte o no, son casi tan ruidosos (espamentosos, diría mi madre, gallega sobria) como los porteños. Y las mujeres de Milán son las más elegantes que vi en Europa. Los mozos que atienden en bares y restaurantes son, como en toda Italia, rapidísimos y precisos (aunque la primera vez hayan cometido un error, con buena intención. Pedí un “Americano” y me trajeron ese horrible café que toman los yanquis. Lo solucionó enseguida cuando dije “Campari”) Menciono esto porque los argentinos solíamos estar orgullosos del oficio y sabiduría de nuestros mozos, en altri tempi, comparados con los de otros países de Latinomérica. Bueno, los italianos les ganan hoy a los mejores nuestros de las buenas épocas, antes de las pasantías).

¿Necesito mencionar la imagen del Duomo, a través de esa inmensa plaza? Ustedes la ven, en la foto que encabeza esta entrada. Por otra parte, la Scala es casi modesta. Impresiona – tal vez, en ese contexto – menos que nuestro Colón.

Una palabra sobre los ferrocarriles: La terminal, impresionante. Su arquitectura no es demasiado diferente que la de Retiro y Constitución, pero está limpia. No tuvimos problemas con la seguridad (como tampoco en Génova, Florencia, ni siquiera en Roma), aunque la policía no se hacía demasiado visible. No hubo ladrones, aunque sí buscas (Bueno, eso no desconcertaría a ningún argentino). Los trenes, modernos. Y salen a horario, en homenaje tácito a Benito.

Pero… en la atención al público… boletería, oficina de equipajes… se percibe el estilo displicente del empleado público. Así es, uno descubre que, después de varios mandatos de Berlusconi, los trenes siguen siendo del Estado. Tal vez deberíamos invitar una delegación italiana a una excursión en el Roca, por ejemplo, para mostrarles lo que hemos logrado con nuestra combinación de gestión privada y supervisión estatal.


Charlie Boyle quiere que me actualice doctrinariamente

Noviembre 28, 2009

y tiene razón. Mis temas favoritos son política e historia, y he encontrado pocos libros – muy importantes, sí, pero pocos – que me actualizasen mucho, escritos después de “Historia de la Guerra del Peloponeso”, de Tucídides. Por eso es que leo algunos blogs inteligentes, como el suyo (y el del Criador de Gorilas, que, lamentablemente, abandonó).

Eso sí, de cuando en cuando, encuentro algún post que me supera, como éste . Por eso, le comenté “Un post fascinante. Solamente en el blog de Manolo, y no muy a menudo, había leído un texto tan lleno de ideas con las que estoy en desacuerdo, y que al mismo tiempo me iluminasen aspectos de la realidad

El siestero me replicó con este otro post Los compañeros George Orwell, Manolo y Abel B. deberán ser sometidos a una actualización doctrinaria, que entiendo menos (eso que “no existe un telos kirchnerista”, por ejemplo, … Boyle es una persona educada y no lo usaría en el mismo sentido que le darían en mi barrio). Pero – ahí está porqué hay que de leer a gente culta – ese post, donde hace una larguísima cita de Zygmunt Bauman, me ha servido.

Bauman forma parte de una selecta biblioteca personal, de autores con nombres franceses, en general, que he decidido no leer. Y esa cita, donde emplea largos párrafos con aburrida prosa, para decir una banalidad “George Orwell està anticuado“, me confirma la sabiduría, también personal, de mi decisión.

Al margen, considero que es una banalidad equivocada. “Cazando un elefante”, de Orwell, es uno del medio centenar de libros posteriores a Tucídides que dicen cosas no triviales sobre política.


El Grupo Clarín hace terrorismo mediático. Actúe, Dr. Aníbal F.!

Noviembre 4, 2009

Confieso que yo pensaba que la demonización del Grupo por parte de La Cámpora y la blogosfera K era exagerada. Y creía que, una vez desmentida la superstición que atribuía una fatídica mala suerte a tres tapas seguidas de Clarín, el Sr. Magnetto era un ejecutivo más, tratando de proteger sus negocios. Pero ¡qué equivocado estaba! La tapa del diario de hoy muestra los extremos a que está dispuesto a llegar para infundir el terror en nuestra sociedad:  Crece el cáncer bucal entre los jóvenes por el sexo oral


Un ataque cuasi mafioso a Artemio

Noviembre 2, 2009

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Notas de viaje – Barcelona

Noviembre 2, 2009

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Siempre digo que lo más valioso de los blogs es que son imprevisibles. En los comentarios de una entrada sobre Milagro Sala, dos distinguidos visitantes de este blog, AyJ y EduA, debatieron sobre Catalunya, Barcelona y las repúblicas marineras  (AyJ hace muy poco tuvo la experiencia de ser un indocumentado en esa ciudad, lo que seguramente le permitió verla con más intensidad).

Me hizo recordar que estoy demorado con mis “Notas de viaje”, y que justamente Barcelona fue la etapa siguiente.  Pero describir una ciudad que no conocía, en la que estuve sólo tres días… es demasiado audaz, aún para mí. Quiero volcar algunas reflexiones que me provocó, varias de las cuales – inevitable – tienen que ver con nosotros.

Voy a recurrir a la lengua vieja de Castilla, y no al catalán, para darles mi impresión: es una ciudad de la puta madre. Tiene vigor, es cosmopolita, y a la vez con una identidad propia muy marcada. Y mucha gente joven. Esto se me marcó fuerte porque llegamos en medio de las fiestas patronales de la Virgen de la Merced, y con las calles céntricas cerradas a los autos, tuvimos que arrastrar las valijas por dos cuadras hasta llegar al hotel, en medio de un festival de rock organizado por el Ayuntamiento. Todos los jóvenes con mucha cerveza encima, pero una onda muy tranqui. Ningún problema.

Señalo también aquí la juventud, porque no era como veía a Europa (“geriátrico de lujo”, me había quedado la imagen. Alguien me dijo que muchísimos estudiantes españoles quieren hacer la Universidad en Madrid o en Barcelona, y de ahí mi impresión en este viaje. Puede ser, pero hay una escala natural de edades que se ven en las calles. Los adolescentes no son una raza aparte allí). Me pareció percibir, eso sí, una atmósfera diferente de la de Madrid, no más activa, pero sí con más empuje, más “busca”. Supongo que hay tradición en esto, y que la proporción de empleados públicos es menor.

Igual, lo de la identidad, la actividad cultural y todo la explotación del turismo, las tres tienen mucho que ver con la política, inteligente y sostenida con muchos recursos a lo largo del tiempo por el gobierno local y el de la Generalitat ¿Cuándo tendremos algo así aquí, creen ustedes?

De todas formas, hay algo bastante raro que me pasó con Barcelona: me recordaba a Buenos Aires. Al principio, no me podía imaginar por qué. Ella tiene, como marcas muy distintivas de su pasado medieval y del muy cercano, al Barrio Gótico y a Gaudí: Nada como eso aquí. Sobre todo, tiene el Mediterráneo y nuestro Río de la Plata, lindo y sucio,… no, no compite.

Después me dí cuenta, recordando otras ciudades de Europa: se parece con B.A. por lo que no tiene, el Renacimiento y el Barroco. Y no lo tienen por la misma razón: eran muy pobres en esos años. Barcelona, ciudad y puerto principal del Reino de Aragón, rival de Génova y Venecia, empieza a decaer junto con ellas, cuando el poder turco cierra el Mediterráneo. Y luego Castilla concentra el comercio con las Indias en los puertos de Andalucía…

Recién Carlos III, nuestro padre geopolítico, el mismo que crea el Virreynato del Río de la Plata con capital en Buenos Aires, le permite a Barcelona comerciar con América. Ahí empezaron a levantar cabeza las dos urbes. Y fue en el siglo XIX, aqui con la larga paz de Rosas y en la catalana unos años antes, que llega la prosperidad (la de los prósperos, claro).

Ahora, vale la pena destacar que con sus fortunas, a los ganaderos y comerciantes porteños lo único que se les ocurrió es copiar palacetes franceses y regatear con Rodin. Los industriales y comerciantes barceloneses bancaron a los arquitectos del Modernismo Catalán ¿Tendrán razón mis amigos tradicionalistas de izquierda en decir que los industriales son una burguesía modernizadora y los rurales no? ¿O habrá razones culturales?

Pero hay algo que también debemos tomar en cuenta, no para aplaudir ni para reprobar sino para tener más claras las asignaturas pendientes nuestras, y quizás las de ellos: esa oligarquía porteña, una vez que finalmente acordó con las oligarquías del interior, construyó – sin ahorrar sangre de gauchos ni de indios, eso sí - un país moderno y alfabetizado, aunque injusto y sin industrias. La oligarquía catalana, que no pudo construir un poder político para toda España, tampoco pudo modernizarla, ni comenzar a integrarla a Europa. Esa tarea quedó pendiente hasta la década del ´60 del siglo XX, para que la empezaran los tecnocrátas del Opus Dei bajo Franco!

Moraleja, para mí al menos: La tarea política muy raras veces en la Historia es creadora. Pero hacerla bien, es una condición necesaria para que perduren y den fruto las creaciones de otros.


algo más de Galicia, para María

Octubre 22, 2009

El conjuro de la queimada , que cura el catarro y aleja los malos espíritus, lo atribuye el pueblo gallego a raíces celtas, y algo de cierto hay allí. El hecho que haya sido inventado en 1967 es irrelevante, y sólo puede ser de interés para un Carlos Pagni. La riqueza del lenguaje sugiere ese origen, aunque el conjuro agrega detalles concretos (“pecadora lengua de mala mujer casada con hombre viejo“… “pedos de infernales culos“…) que sugieren un pueblo ibérico anterior a los celtas. Y esa observación práctica y desconfiada “si es verdad que tenéis más poder que la humana gente”, bueno, esa es claramente gallega

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello.
Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida.
Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida.
Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas.
¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.
E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.


Notas de viaje – Galicia: Vuelven los bosques

Octubre 22, 2009

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Este viaje a Europa  era para mí una ocasión de tocar algunas raíces, muy cercanas, en Galicia (También lo era para mi mujer, pero sus bisabuelos vinieron de la Liguria en el siglo XIX). Por eso, cuando una amiga me hablaba de la belleza de las Rías bajas, las islas en el Atlántico y la frontera con Portugal, le dije que mi corazón estaba en las montañas. Precisamente, en Lugo, en la Sierra del Caurel, donde con Internet y muchos mails, terminé de ubicar un pequeño pueblo, Seoane do Caurel, a menos de dos kilómetros del cual, montaña arriba, está la aldea de Piñeira, donde nació y vivió niñez y juventud mi madre.

La visita me permitió, además de responder a la pregunta de Eva Row “Los gallegos, ¿siguen tan amistosos y familieros?” (le contesté “Son dos preguntas, no una. La primera tiene como respuesta un sí condicionado: los gallegos siguen siendo los españoles que tienen mejor onda con nosotros. No hay familia que no tenga lazos de sangre aquí. Pero también allí algunos argentinos han ganado fama de irresponsables y ventajeros (con esfuerzo de su parte; no es que la consiguieron por suerte, eh). La segunda es un sí rotundo: esos lazos de sangre hacen que te reciban con los brazos abiertos y una hospitalidad abrumadora“) confirmar algo que yo ya pensaba: Mi madre había atravesado en el curso de su vida unos dos mil quinientos años. Cuando en 1930 conoció su primera ciudad, A Coruña, donde se subió al barco que la traería a América, la aldea que dejaba atrás no era muy diferente, en la tecnología que usaban y en la vida cotidiana, de las que encontraron los dorios al entrar en Grecia, poco después de la caída de Troya.

Entiéndame: No estoy hablando del “atraso” de España o de Galicia. Sería lo mismo si hablase del País de Gales, o Sajonia. En todas las ciudades del planeta estaban, como están hoy, los desarrollos técnicos fundamentales de todos los siglos que pasaron desde que los hombres empezaron a usar el hierro: la pólvora, la imprenta, el ferrocarril, las cloacas (que ya había en Cnossos, Creta, mucho antes de los dorios). Pero todavía, promediando el siglo XX, una parte no menor de la población del mundo seguía viviendo en esas aldeas. Me contaba mi primo, más joven que yo “Cuando le digo a mis hijas que los arados eran de madera, y los carros los tiraban las vacas, me miran como si les estuviese hablando de la Edad Media“.

Y en Galicia eran hombres y mujeres libres, en el sentido que eran dueños de su propia tierra (y sus propios castaños), aunque tuvieran que pagar renta al obispo o al Señor. (Si éste abusaba mucho, le quemaban el castillo, como lo hicieron en las guerras irmandiñas). Peor estaban los siervos de la gleba, en Europa del Este y en las estepas rusas, o los braceros en las fincas del norte argentino, por ejemplo. Pero la trampa del minifundio ataba a esos aldeanos a una vida durisima. Mi madre siempre tuvo muy claro que no le interesaba más la vida rural.

Personalmente, encontré en Galicia gente de mi sangre, una forma de hablar, de extender la mano y abrir la puerta, que tienen que ver con una parte de mi identidad. Y también, la reflexión histórica es un vicio de uno, estas ideas que estoy compartiendo con ustedes. Me parece que vale la pena meditarlas, porque esa forma de vida, que comenzó cuando se inventó la agricultura, unos 10.000 años atrás, ha sido la de la mayor parte de la humanidad a lo largo de su historia. Las ciudades, los imperios, los ejércitos, todas las culturas se edificaron sobre las espaldas de aldeanos. Y en unas pocas generaciones, eso está desapareciendo. Aún quedan muchas aldeas, en las llanuras de la India, en la China profunda, en África y el Asia Central. Pero está claro que el reloj está corriendo. Sobre todo, porque, apenas puede, la gente se va de allí (salvo claro, que cuenten con jugosos subsidios del Estado o de ONGs; pero ya no es entonces la misma vida). ¿Cómo sigue la historia, la humana, digo? Un indicio: la superpoblación ya no es el problema inminente, aterrador, que los demógrafos alertaban hace sólo 30 años. En las ciudades, la gente tiene menos hijos.

Galicia es un caso de muestra – a lo bestia, dirían algunos parientes míos. Los jóvenes han dejado el campo (eso no es tan acentuado en la Italia del norte, por ejemplo). En las aldeas quedan los viejos, y los servicios que los atienden, porque el Estado español y la Comunidad gallega se preocupan en serio por ellos. En Piñeira, al lado de la vieja casa de los Raposo Corral, paredes de piedra y ventanas de tablas gruesas, en una más pequeña y moderna, vive todavía otro primo mío, que a los 78 años baja caminando todos los días al pueblo a tomarse una copa. Pero eso lo hace en verano y en otoño mientras dura el buen tiempo. En invierno se muda a un departamento en la pequeña ciudad de Quiroga, porque no come vidrio.

Queda comparativamente poca agricultura en Galicia, y menos en Lugo. Porque el campo hoy es una actividad industrial, racionalizada, y en esas pequeñas fincas ya no dan los números. Por todos lados están volviendo los bosques: crecen árboles jóvenes como una ola, rodeando a castaños o pinos centenarios. Ya salen a cazar cerdos salvajes en esos bosques.

Que este esbozo de análisis socioeconomico no los confunda. Galicia hoy es una región rica, urbanizada, con magníficas rutas, y con menos desigualdades que en el resto de España. Hay poca marginalidad, casi ninguna en sus ciudades pequeñas. Y su gente joven lo ve con naturalidad. Pero el cambio ha sido más rapido, y más completo, que en la mayoría de los lugares del mundo. Por eso, todavía me pregunto cómo sigue. La Historia, saben, no tiene fin.


Notas de viaje – Compostela

Octubre 18, 2009

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No tengo mucho para decir de mi pase por Santiago de Compostela. No soy especialmente devoto, ni soy bueno para describir una atmósfera sutil. Sí quiero apuntar un par de cosas: De las muchas iglesias que visité en Europa – para ser un continente actualmente laico, los rastros de su pasado están muy presentes – su Catedral me impresionó especialmente. Quizás fue el llegar por los callejones del centro histórico, hizo que viera a su torre como una lanza apuntando a las alturas. Puede ser que el Duomo de Milán sea la más hermosa, blanca al final de esa inmensa plaza, pero la de Compostela es la que más parece asaltar el cielo.

No la vi melancólica. Claro, los turistas, las tunas que pasan cantando, pero hasta los frailes con túnicas violetas que hacen oscilar el botafumeiro parecen atletas mostrando su fuerza para la gloria de Dios. Y cómo se come en el Parador dos Reis!

Para que tengan algo con más sensibilidad que este apunte, les subo un poema de Graciela Maturo:

Fina es la voz del agua en Compostela.

Llueve un agua levísima

sobre la piedra gris

sobre la negra fuente

ensimismada.

Cuenta la lluvia historias

de peregrinos

que durmieron cansados

bajo los fríos soportales.

Canta la lluvia una canción de amigo

para el muchacho que se va

lejos

hacia las rías,

a la guerra.

Dice el agua que es suya esta ciudad antigua

que son suyos los atrios acariciados

las columnas

la plaza en que la tarde bellamente reposa.

Me dice Rosalía:

Shove miudiño.

Llueve en Santiago y lloran

suavemente las gárgolas.

Las campanadas miden

un tiempo sin relojes.