Varios amigos me han dicho que este blog está demasiado oficialista, para ser un sitio de reflexión. Es posible. En los últimos tiempos he subido relativamente pocas críticas a las políticas de este gobierno. Y no es que no las tenga, por Dios!. Pero me faltan el tiempo, la energía y tal vez los conocimientos para elaborar alternativas válidas para exponerlas aquí. Y, les seré franco, las críticas que llegan a mi conocimiento, elaboradas por opositores – cuando las evalúo desde el enfoque de las alternativas propuestas o implícitas – las encuentro muy superficiales en su mayoría. Otras perversas, y algunas directamente idiotas.
Para no ser injusto, contaré de algunos ejemplos de mis dificultades (porque encontrar tonterías ajenas es muy fácil): La inflación alta tiene efectos negativos: golpea más en los consumos, como alimentos, que no se pueden demorar o disminuir; los sueldos… se ajustan más despacio. A largo plazo, tiene efectos muy negativos, porque impide o deforma las inversiones productivas. Y lo negativo del mediano plazo se verá en las elecciones. Ahora, no se me ocurre ninguna política antiinflacionaria eficaz y rápida que no tenga consecuencias aún peores para los argentinos – desempleo, sobre todo – y también para la economía en su conjunto (Mi estimación del ingenioso Lucas Llach ha bajado porque parece asumir que alcanza para disminuir significativamente la inflación con voluntad e ingenio. El último que planteó eso fue Cavallo).
Vinculado a ese tema, en un plano muy menor: Estoy de acuerdo que la intervención al INDEC fue un error – más precisamente, una estupidez - de la gestión K. No porque las técnicas de medición y muestreo actuales sean peores que las anteriores, sino porque resulta evidente que hay una decisión política de ajustar los resultados a la baja, independientemente de los métodos usados para conseguirlos. Lo peor – y lo que lo distingue de sus equivalentes de otros países – es que todos se pueden dar cuenta de eso. ¿Y? ¿Hay alguien que por ello se defina opositor al gobierno y esté dispuesto a participar de una cruzada cívica por estadísticas económicas más precisas? Yo no, y no creo que haya muchos que se sumen.
En la política, donde se supone que debo saber algo más (como la mula del mariscal de Sajonia, tengo mucha experiencia): Prefiero un peronismo donde el poder esté menos concentrado, más articulado; donde una proporción tan alta de las listas no se haga desde una sola mesa. Y creo que eso también es bueno para la Argentina. Pero si todos estos años en la actividad política, y algunas lecturas de Maquiavelo, Weber y Tucídides me han servido de algo, es para saber que eso no depende de una decisión de ser buenitos y democráticos, sino de relaciones de poder. La asimetría principal entre Cristina y los demás dirigentes no son los recursos del Estado nacional. Son los votos. Es decir, la decidieron los votantes.
Los peronistas, que de estas cosas entienden hasta por instinto, saben que hoy no hay otro que pueda reunir el 54 % de los votos de todo el país (Ciertamente no el compañero Moyano). Así que si hoy quisiera ayudar a construir un polo de poder político en el peronismo alternativo al de la Presidente, tendría que trabajar para la candidatura presidencial del compañero Scioli, que es el único que ha anunciado su intención y - hoy – aparece como una posibilidad. Hay quienes se lo plantean; en mi caso, recuerdo la sabiduría de mi madre “Nunca digas de esta agua no he de beber…”, y, la verdad, en la larga historia del peronismo uno ha apoyado gente peor. Pero mi respuesta hoy es un inequívoco NO.
Entonces, uds. se pueden imaginar mi alegría cuando encuentro, ya hecha, una crítica profunda y un desafío, no tanto al gobierno como a la militancia K, hecha desde una perspectiva peronista y bien kirchnerista. La tomo de Megafón, la página de una de las corrientes del kirchnerismo, y la suscribe Patricia Fortino, a quien no conozco pero me parece percibir que su compromiso con algunas de las políticas claves de los K es más emocional que el mío, por ejemplo.
No sé si suscribo todo lo que dice sobre el sindicalismo. En mi experiencia, el tema es más complejo. Pero lo que plantea sobre la militancia… firmo abajo.
Sindicalismo para todos
por Patricia Fortino
“Esta nota será escrita en primera persona del singular. Para que todas las opiniones en contra recaigan en exclusividad sobre mi persona. No crean que me volví masoquista así en un día, ni tampoco que piense que serán tantas las opiniones en contra que recibiremos a nuestra editorial. Pero una o mil o ninguna, sepan que no deben pluralizar los disgustos.
Ocurre que mi forma de observar alguna realidad circundante por estos días, me eleva el derecho a dar opinión singular tanto como a responsabilizarme por mis dichos.
Aclaradísimas estas cuestiones, me dispongo a cuestionar, en mi calidad de militante oficialista del proyecto de Gobierno que hoy conduce la compañera Cristina y que (desde la primera hora, ahí cuando el porcentaje de los votos era menor que el porcentaje de desocupados en el país) inició el querido Néstor.
La CGT es la Organización del Movimiento Obrero. Organización que ha tenido a lo largo de toda su historia momentos de mayor gloria, de mejores oportunidades, de mayor protagonismo, de luchas, de persecuciones, de desapariciones, de muertes. Pero nunca dejó de ser un eje en cada Gobierno Peronista que hemos tenido. Con las características que cada uno de esos gobiernos le ha dado o le ha quitado, según quién fuera el que estuviera sentado en Balcarce 50 y también en Azopardo 820.
Mi papá era un tipo muy divertido y cuando yo era chica jugaba conmigo (y lo disfrutaba mucho) al “Cuento de la buena pipa” ¿lo recuerdan? Tal vez allí, en esa manera de estimular mi infantil curiosidad para encontrar la frase o la pregunta o la respuesta para ganar ese juego de palabras, mi viejo estaba formando en mí, la manera políticamente incorrecta de cuestionar desde adentro lo que no está bien.
Esta editorial surge después de haberme tomado un buen tiempo para debatirla con algunos compañeros. De esas charlas surgieron los “incondicionales” que me respondieron que “Cristina sabe lo que hace”, que en la “política siempre se comen sapos”, que “la conducción no se discute” y más, claro.
¡Por supuesto que la conducción no está en discusión! Pero estos CGT anti Moyanistas (me cuesta decir a favor del Proyecto que tanto defiendo) no representan al movimiento obrero. Son oficialistas de vocación. Hoy con Cristina, ayer con Menem, no olvidamos. Han entregado a compañeros, lo digo incluso desde la memoria de mi propia persecución gremial sufrida en manos de uno de los gordos, Armando Cavalieri.
En tiempos donde la política, gracias a Néstor, ha recuperado el interés popular, sobre todo en los jóvenes, hay que formar cuadros sindicales. No de la mano de estos, seguro. La supervivencia del proyecto está también en formar jóvenes en el sindicalismo. La instrucción política no se hace llevando banderas a los actos. Cuando hablamos de los jóvenes, pensemos cómo los ayudamos a participar en esto. Cantando en los actos no se hace ninguna revolución.
Pero resulta que por otro lado, la “VIEJA POLÍTICA” está de limpieza. Esto no es coherente con esa idea. Yo no soy purista, los que me conocen saben que me he embarrado cada vez que la causa lo necesitó. Pero, esto resta, esto descalifica, esto no aporta nada a la desburocratización del sindicalismo.
En ese debate el compañero Ariel Magirena dijo: “Esta foto (aludiendo a la de Cristina junto a los gordos, sin Caló, el 16 de julio pasado en Casa de Gobierno) me parece que es como saltar de la olla al fuego. Algo está pasando con la militancia, que dejó de proponer. Los compañeros de ANSES pidieron estatización de fondos de las AFJP desde el primer día, los comunicadores luchamos por la Ley de Medios, la CTA nunca bajó la bandera de la asignación universal, el grupo Fénix insistió con un modelo autónomo y soberano de la economía y la recuperación de YPF y Aerolíneas. Cuando las bases luchan el gobierno popular escucha y no importan los argumentos de “oportunidad política”. Sin un pueblo movilizado el pragmatismo se impone a la doctrina en el desafío de la gestión. NOSOTROS, tenemos que ser el respaldo del modelo para que no tenga que establecer alianzas con traidores comprobados como los que se ven en esta foto. ?¿Será posible que haya 5 millones nuevos de trabajadores incluidos, que deben su puesto a este modelo del peronismo del siglo XXI, y no exista una expresión organizativa de eso? La respuesta es alentar la militancia, no a los burócratas. Hagámonos cargo los trabajadores de lo que pasa en cada uno de nuestros gremios. Se construye desde abajo, no desde el techo. Cristina no tiene que resolvernos las cosas a domicilio”.
El debate siempre es enriquecedor, como militante política agrego que no debemos agotar en gritos de bronca nuestras ideas. Este debate debe llevarse a todos los lugares de laburo. Apunto a todos. Y con esto agrego a los Organismos Públicos, donde (con acierto político) se están incorporando desde los puestos Directivos más altos hasta los últimos de los contratados (si, contratados en el Estado) jóvenes con muchas ganas de laburar en política. Esto se lo debemos a un Proyecto que puso en movimiento el compañero Néstor Kirchner y que continúa nuestra actual conductora Cristina. Ninguna contradicción hasta aquí. Pero… los jóvenes que se incorporan NO SE AFILIAN A LOS GREMIOS y, mucho menos tienen participación política en estos tan estratégicos lugares. Hablo de Ministerios, Organismos de Control, Secretarías de Estado, Medios (Radio, TV, TELAM) y puedo seguir, pero seguro muchos de Uds. tienen ejemplos para sumar a los míos. Sin compromiso, sin participación, sin interés gremial, no podremos cambiar la realidad de aquella foto.
Mi militancia es sindical, es así desde hace más de 30 años. Los gremios pueden cambiar sus dirigentes solamente si los trabajadores se involucran. Muchos como yo peleamos por la no desregulación de las Obras Sociales. Contra muchos, contra casi todos. Lo mismo cuando estos mismos “gordos” fogoneaban el pase de los aportes jubilatorios a las AFJP. Debe ser que soy vieja y hace mucho que me peleo con estos tipos. Estos mismos.
Ahora comprenderán el por qué de la escritura de esta editorial en primera persona del singular. Seguramente ustedes sabrán disculpar mi intolerancia. Tengo heridas que no dejan de sangrar sobre este tema. Para algunos puede ser un tema coyuntural. Para otros como yo, es toda la vida política”.
Todo muy lindo, muy de acuerdo, hay que construir, no puede ser que no haya alternativa, si, aha. Pero HOY, hoy dia, que hacemos?
Porque la alternativa que teniamos para eso era Moyano, y su articulacion con Facundo en la JS para el futuro. Yo creia en ese armado. Pero ahora resulta que moyano decidio que estaba para cosas mas importantes, extorsiono a la presidenta para que le de mas poder y lo apadrine como sucesor, y como la jefa no accedio a sus “humildes pretenciones” resulta que ahora se autoproclama opositor. Y entonces que hacemos?
Construyamos, si todo lo que quieras, pero eso es a 10, 15, 20 años, mientras tanto que? le regalamos la CGT a moyano para que se la sirva en bandeja a Macri, Binner o Scioli segun decida don magneto y las encuestas?
Muy lindo el mundo maravilloso de “quisiera”, pero lamentablemente estamos en la tierra de “es lo que hay”
Bien compañero Leandro! Palabras más, palabras menos, estoy de acuerdo con vos: HOY Y TODOS LOS DÍAS SE DEFINEN Y REDEFINEN LAS CONDICIONES Y POSIBILIDADES DE GESTIÓN EN LA LÍNEA DE UN MODELO NACIONAL Y POPULAR DE ACUERDO A LA ACUMULACIÓN DE PODER…, A LA RELACIÓN DE FUERZAS. Y, como decís, “é lo que hay”, lamentablemente. Aunque sí es mejor que tener a los gordos más lejos y conspirando…
Pero por el otro lado es muy importante dar YA esa discusión que plantea la compañera, y ponernos como una prioridad EL LABURO DE CUADROS SINDICALES AFINES, FUNCIONALES, COMPLEMENTARIOS Y POR ESO MUY NECESARIOS PARA EL MODELO QUE DEFENDEMOS.
Te mando un abrazo y como PD te quería decir que no le repetiría a la compañera tus “todo muy lindo”, porque suenan como con un toque de subestimación que la cumpa no merece. Porque justamente entiendo que la cumpa plantea la cuestión desde la exposición de una duda que intenta generar un debate que sume, pero nunca diciendo que lo de ella es “muy lindo y cerradito”…
En efecto: “hagámonos cargo los trabajadores de lo que pasa en cada uno de nuestros gremios”. Muy bien dicho.
Entonces… ¿qué se supone que debe hacer la conducción política del peronismo?. Porque es bueno recordar que el “movimiento obrero organizado” es la “columna vertebral del Movimiento Nacional”. No se discute. Tampoco se discute que es eso, la columna vertebral, no el cerebro. Con Caló o sin él… ¿con quien/es debe sacarse una foto Cristina cuando el secretario general de la CGT se declara “opositor”? ¿Con Lula? ¿Con los “metrodelegados”? ¿Con el Pollo Sobrero?.
Las cuestiones de Poder (así, con mayúsculas) se dirimen a presente y a futuro. Pero sobre todo a presente. Cristina, se sabe, quiere un sindicalista del sector industrial al frente de la CGT. Lograrlo es un camino ríspido, conflictivo. ¿Posible?. Lo que hace cuarenta años era natural -la UOM al frente- en los ’90 dejó de serlo. El conflicto sigue ahí presente, por éso es Moyano, y no Caló el secretario general.
No se puede imponer desde afuera a un líder gremial, se hacen adentro. Ser parte de la columna vertebral y no del cerebro es una opción. Los que se confunden suelen pagarlo caro. Vaya el ejemplo de Vandor. Y, si me apuran, el de Moyano, cuyos diálogos con Bonelli son mucho más grotescos que la foto de Cristina con los “gordos”.
Con la lógica de la que escribe, “los que se incorporan a los organismos del Estado” no pueden ir más allá de ATE o UPCN. Que no son, precisamente, gremios industriales.
¿Y entonces?
Simple: al César lo que es del César y a los trabajadores de cada gremio lo que es de los trabajadores de cada gremio. Sabrán ellos lo que les conviene. En lo personal (para hablar en primera persona del singular, a tono con la escriba), cuando me tocó -y me toca- votar en el mío, UPCN, ninguna patota ha determinado mi voto. Ni trató de hacerlo.
Nunca milité en el gremio. La militancia gremial no es lo mío.
Algo así como un “kirchnerismo gremial” no es cuestión sólo de voluntad de la conducción. Es más: ¿le interesa a la “militancia K” la “militancia gremial”?.
That is the question, diría Chespir.
No tiene nada que ver lo que voy a escribir pero queria comentarlo, alguien fue al acto del aniversario de Eva? bueno el que fue vio la batalla campal entre el PJ y La Campora, calculo que culatas mercenarios versus los pibes, las manos de Carigliano y alguno mas seguramente fue la culpable… mi diagnostico era de derrota aplastante de los pibes pero para mi gran sorpresa se plantaron fuerte y no solo aguantaron si no que le dieron duro a los gigantes mamados que les mandaron a romperles la columna con fin de coparle la parada frente al escenario, a que voy? a que uno los ve a todos clase media acomodadita y cree que son tiernos tiernos, ayer comprobe que con narices rotas y cortes multiples se la bancaron con un enemigo al estilo gremio camioneros….. no lo celebro solo corrijo mi diagnostico de la juventud de Cristina, no son los nenes del Blackberry o quizas si, pero asi nomas la parada no se la van a ganar ni el enmigo interno ni el externo, siempre crei que Cristina les daba mas de lo que merecen, ahora quizas entiendo que estan armando algo groso y que se entienda no reinvindico la violencia, solo me sorprende que se paren ante gorilas de 2 mts a pelearle manos a mano unos mil pibes, muchos otros quedaron atras y las chicas muchas lloraban y gritaban, pero ese grado de convencimiento no se alcanza asi porque si, el que estuvo ahi me va a entender.
Mi estimado:
Por empezar, las “batallas campales” son tan peronistas como la bandera celeste y blanca, así que no les dé demasiada bola. Es lamentable, pero es así. Así se dirimió, entre muchas otras cosas, la interna gastronómica entre Luisito Barrionuevo y los hermanos Elorza. Sólo por dar un ejemplo.
Es lamentable, repito. No debiera ser así. Hubo cosas mucho peores, esperemos que lo que usted cuenta sea sólo anecdótico. Porque los que cargamos años encima sabemos como terminaron escaramuzas tales en el pasado. Y -quiero creer- no queremos volver a vivirlas.
Si Máximo Kirchner es el capo de “La Cámpora” y es hijo de Néstor, no le quepa duda que la muchachada de “La Cámpora” de trompis, cadenazos y yerbas semejantes algo sabrá. Y no le hará asco. Al contrario: así fue Néstor en sus años mozos. El bravucón que dijo “¿qué te pasha Clarín?” tenía encima varios entreveros de esos.
No es recomendable… pero qué quiere que le diga… como “hombre que pelea en la calle” no me vendría mal cambiar un par de cadenazos con las huestes de Cirigliano.
Es políticamente incorrecto, pero humanamente saludable.
y, en la malasia hace calor y los muchachos toman grog caliente.
Parece cercano en momento en que los cuadros de La Cámpora le ganen la calle a Moyano o los gordos.
Como en los 70…
O sea, como desea la compañera Fortino, que se cree una Juventud Trabajadora Cristinista.
Puede ser, pero tandrán que pelearle el espacio al troskismo, que milita hace décadas contra los gremios peronistas, gordos o flacos.
Bueno, que empiecen: llevan ocho años de atraso.
No se a que se referira Abel en cuanto a la vision simple sobre el sindicalismo de la companiera. Yo pienso lo mismo y paso a explicar por que: como entendio Gerardo (y yo comparto), la propuesta pasaria por reemplazar a esa gente mala por otra mas buena y copada. Eso implica dos cosas: la idea de que el moo es politicamente homogeneo (homogeneamente malevolo, traidor, burocrata y derechoso) y la idea de que homogeneizarlo pero con gente buena es un programa deseable.
La primera es un analisis erronero. La segunda es un proyecto felizmente destinado al fracaso. Ni siquiera los gordos mas malosos son capaces de sostener al interior de los gremios que controlan la homogeneidad ideologica que se les atribuye (y que se propone reemplazar por otra equivalente pero de signo contrario).
En el fondo es un planteo analogo al leninista (o al faccista, o a los de los movimientos anticoloniales de los 50 y 60): subsumir toda instancia de lucha politica a un programa superior de redencion. No funciona, nunca funciono. Los sindicatos defienden intereses particulares, no son en esencia diferentes a un lobby. Tienen dentro la heterogeneidad ideologica natural en un colectivo cuyos bordes determina un destino laboral azaroso (dentro de ciertos parametros).
Es un planteo equivocado cuyo destino es el sindicalismo “alternativo” de la CTA o el basismo de intersectoriales de delegados. Que tarde o temprano debe elegir entre reproducir los “vicios” que denuncia asumir un destino de minoria eterna.
Otro tema: no sabia esa greca. Patetico y triste. Idiota festejarlo. Profundamente tonto reivindicar el presunto pasado peleon de Nestor. Nunca estuve en LC ni en la JS. Tengo amigos en las dos, que conozco desde chico. Comemos asados, compartimos cumpleanios y bautismos. Mira que se van a agarrar a golpes. Hay que ser estupido.
Ultima, Abel, en sus primeros parrafos expresa muy claramente lo que muchos sentimos. Lo voy a cuestionar por no haber hecho de esas observaciones un post independiente en lugar de intro de un texto que pse…
Un abrazo