Petróleo, gas y obra pública

abril 24, 2012

El 5 de marzo de 1945, hace 67 años, luego que el gobierno nacional tomara posesión de las empresas distribuidoras privadas de gas, se instituyó el Día de la Nacionalización de Gas (¿alguien creía que el kirchnerismo había inventado la construcción del relato?). Pero también como ahora, la decisión política y los mecanismos jurídicos eran sólo los primeros pasos. Con la creación de Gas del Estado – tal vez la empresa estatal más eficiente que los argentinos tuvimos – se puso en marcha el primer gasoducto Comodoro Rivadavia-Buenos Aires, de 1.605 kilómetros de largo, en ese momento el más largo del mundo. Fue inaugurado el 29 de diciembre de 1949 y Lauro S. Noro relató la historia en la “Agenda de Reflexión” del incansable Alejandro Pandra. Se me ocurre que nos dice algo interesante para estos momentos.

El gran gasoducto

- Ahora viene lo más difícil, general, pero hay que hacerlo. De lo contrario, todo esto no servirá para nada.

- ¿Y qué hay que hacer?

- Un gasoducto. En Comodoro Rivadavia dejamos escapar el gas y después importamos carbón de hulla para fabricarlo. Tenemos que traerlo a Buenos Aires y terminar con el carbón importado.

Perón hizo llamar a su despacho al ministro de Industria y Comercio, Rolando Lagomarsino, mientras seguía atentamente las explicaciones del ingeniero Julio Canessa sobre un gran mapa.

- Está bien; no hace falta que entremos en más detalles. Vaya y hágalo. Ahora se lo ordeno. Y usted, Laguito, se ocupará de que a Gas del Estado no le falte nada. Quiero ver ese gasoducto terminado cuanto antes.

Con este diálogo entre el Presidente de la República y el titular de la flamante empresa Gas del Estado, nació la obra que llevaría gas a la mayoría de los hogares de Buenos Aires. De esta manera también, el nuevo organismo – resultado de la fusión del Departamento de Gas de YPF, la nacionalizada Compañía Primitiva de Gas y otras empresas más -, se quedaría con el transporte y distribución del gas. Hasta aquel 5 de marzo, YPF había tenido el monopolio de los yacimientos de hidrocarburos: no sólo era responsable de construir las redes de captación de gas, sino de ceder el gas a Gas del Estado. Las tarifas fijadas por la Secretaría de Energía, no debían reflejar necesariamente los costos reales; lo que se trataba era que la gran mayoría de la población tuviera acceso tanto al gas de garrafa como al gas natural.

En 1940 los directivos de La Compañía Primitiva de Gas, de capitales ingleses y cuyo contrato con el gobierno había vencido, pensaban en que el presidente Roberto M. Ortiz, contrario a las nacionalizaciones, iba a prorrogarlo. Sin embargo, la asunción de Ramón S. Castillo frustró esos planes porque al respecto, tenía una idea distinta. La Segunda Guerra Mundial impidió que la concretase. Con el golpe militar de 1943 la situación no se definía, hasta que algunos técnicos de YPF convencieron a las nuevas autoridades sobre la necesidad de crear un organismo estatal que reemplazara a la Primitiva de Gas, lo que se produjo el 5 de marzo de 1945. Ese día, cuando el entonces coronel Perón asistió a la toma de posesión de las viejas instalaciones de la compañía privada, acompañando a las autoridades de YPF, le dijo a Canessa que cuando necesitase algo no dudara en ir a verlo.

Era la oportunidad para acercarle sus planes. Quince días después, con otro funcionario de YPF, el ingeniero Teófilo Tabanera, llegó hasta el despacho del ministro de Guerra, en Callao y Viamonte. En apenas diez minutos, expuso los motivos de la visita. “Es imprescindible crear un organismo nacional y autónomo para desarrollar y explotar el servicio de gas en todo el país. La única manera de aprovechar el que se ventea en Comodoro Rivadavia es llevarlo a la Capital Federal y reemplazar combustibles más caros como el kerosén, leña, carbón vegetal y otros elementos importados que generan excesivos costos para el país y son muy caros para las familias”, explicó. Lo escuchó atentamente y guardó el proyecto en un cajón de su escritorio.

Tres meses después y durante el arribo al país, de un nuevo buque petrolero de YPF, mientras Perón saludaba uno por uno a los funcionarios alineados en la dársena, se encontró con Canessa. Le susurró al oído: “Quédese tranquilo, ingeniero que su proyecto está por salir…” A las 48 horas, cuando sus esperanzas parecían perdidas en un archivo, se enteró de la creación de la Dirección Nacional de Gas del Estado, que entraría a funcionar el 1º de enero de 1946. Ese mismo año y al mes de haber asumido como presidente de la Nación, en una de sus primeras audiencias, recibió al responsable de Gas del Estado. Y en ella, se produjo el diálogo que reproducimos al iniciar la nota.

El gasoducto estaba listo en los papeles. El 21 de febrero de 1947 comenzaron las obras. En la localidad bonaerense de Llavallol, Perón fue invitado a soldar el primer caño, pero una lluvia torrencial lo obligó a cambiar de vehículo. Dejó el coche presidencial y a bordo de un jeep atravesó dificultosamente el lugar inundado, para llegar al lugar de la ceremonia con los pies llenos de barro y un piloto sobre los hombros. Le colocaron una máscara, empuñó el soldador y dejó simbólicamente inaugurada la obra. “Nadie comprendía por qué empezamos allí y no en Comodoro, recordó más tarde Canessa, pero nosotros habíamos trazado una estrategia. Sabíamos que los intereses extranjeros podrían interferir y hacer parar la obra en cualquier momento”.

“Pero si el tramo construido estaba aislado no servía para nada y había que terminarlo. Por eso empezamos al revés y quemamos las naves. Nos jugamos a todo o nada; o terminábamos o nos echaban a todos”. El gasoducto quedó inaugurado el 29 de diciembre de 1949 y en ese momento era el más largo del mundo. Tenía más de 1600 kilómetros de largo. Costó 50 millones de dólares y sirvió para que la distribución de gas aumentara de 300 mil metros cúbicos por día a 15 millones. También mostraba otro resultado. “En 1940, el metro cúbico de gas costaba 20 centavos, igual que un litro de leche y después, cuando la leche costó 19 pesos, el gas ya valía la mitad. El valor de esa obra no tiene precio”, aseguraba el ingeniero.

En 1960 se construyó un segundo gasoducto paralelo al primero, el General San Martín, de mayor diámetro y capacidad. Y con el descubrimiento de los yacimientos gasíferos en Salta, surgió el ducto desde Campo Durán a Buenos Aires y que también unió áreas de Bolivia para importar fluido desde ese país. Cuando la Patagonia fue productora de este recurso en la cuenca neuquina, en los yacimientos de Loma de la Lata, surgieron los gasoductos NeuBA I y II, de Neuquén a Buenos Aires. Le siguió el que uniría Neuquén con Mendoza y hacia el este, para llevar el gas a otras regiones del país. Esta red de gasoductos troncales, junto con una extensa red de gasoductos secundarios, puso el gas natural al alcance de los centros poblados del país.

Durante más de 40 años, el servicio de gas alcanzó una participación del 40 por ciento del consumo de energía primaria, llegó a constituirse en el combustible esencial y barato en millones de hogares y fue actor fundamental de un plan de uso racional de la energía. En buena parte, sustituyó a los combustibles líquidos para generar electricidad y en grandes industrias y en la provisión de GNC para automotores”.

La historia, como siempre, tiene sus ironías. Julio Canessa, hombre de la vieja y honrosa tradición estatista, se enfrentó a Perón cuando éste decidió recurrir al capital extranjero para explotar el petróleo del sur y negoció el contrato de la California Argentina. Hoy, la red de gasoductos que el inició e hizo posible, es una de las ventajas estructurales que pueden – si lo sabemos negociar y construir – convertir a Argentina, en el tercer productor del mundo, detrás de EE.UU. y China, de “shale gas”, y transformar la ecuación geopolítica de la América del Sur.


Historias de la Guerra Fría, muy frías

abril 23, 2012

Un vistazo a una noticia menor de La Nación de hoy, “Londres amenazó a un avión de Varig en plena guerra de Malvinas.Un bombardero británico lo confundió con una aeronave espía de Aerolíneas Argentinas“, un párrafo que despertó mi curiosidad ”El matutino carioca reveló documentos secretos según los cuales Brasil colaboró con el tráfico de armas que involucró a la Unión Soviética, Cuba, Libia y Angola para abastecer a la Argentina durante el conflicto por las Malvinas“…

Fuí a buscar la nota en O Globo, uno de los diarios principales de Río. La crónica es interesante para los aficionados a la historia, hasta por lo que no dice pero da a entender, que Israel también participó en esa provisión de armas. Los que no lo son, pueden pasarla por alto: no hay revelaciones inesperadas, y es historia vieja. Sirve, en todo caso, para cancillerías con memoria histórica, como Itamaraty. La abrevié (completa aquí) pero no me tomé el trabajo de traducirla. Quizás lo más útil para aquellos cuyo interés sea exclusivamente la actualidad sea practicar el portugués…

Ilhas Malvinas: Brasil apoiou tráfico de armas para Argentina

Ponte aérea montada por URSS e Cuba, com auxílio de Khadafi, teve dois voos diários

BRASÍLIA – As nuvens prenunciavam chuva forte em Brasília na noite da sexta-feira 9 de abril de 1982. O chanceler Ramiro Saraiva Guerreiro assistia ao “Jornal Nacional”, quando recebeu um telefonema do brigadeiro Saulo de Mattos Macedo, chefe do Comando Aéreo Regional: um avião cubano invadira o espaço aéreo brasileiro.

No mundo da Guerra Fria, Brasil e Cuba não mantinham relações diplomáticas. Por esse motivo, pela manhã, o Itamaraty negara permissão a um voo da Cubana de Aviación rumo a Buenos Aires … O jato russo Ilyushin II 62-M, matrícula CUT-1225, aterrissou em Brasília às 22h12m. Impressionou agentes da Aeronáutica por um detalhe: tinha capacidade para decolar com 165 toneladas de peso e 180 passageiros, mas na cabine estavam apenas três pessoas — o diplomata cubano Emilio Aragonés Navarro, mulher e neto. Só puderam seguir viagem depois de seis horas de negociações entre os governos do Brasil e da Argentina. Nada se sabe sobre a carga.

Navarro chegou a Buenos Aires por volta das 7h de sábado, 10 de abril, com uma mensagem do líder cubano Fidel Castro para o presidente argentino, general Leopoldo Galtieri: oferta de armas e tecnologia de informações, sob patrocínio da União Soviética, para o conflito com o Reino Unido.

Começava uma operação de suprimento clandestino de armas para a Argentina, montada pela URSS, negociada por Cuba, e com participação do Brasil, Peru, Líbia e Angola.

Foi um episódio singular na lógica da Guerra Fria. Os russos mobilizaram Fidel para socorrer uma ditadura militar ferozmente anticomunista, que confrontava o principal aliado dos Estados Unidos na Organização do Tratado do Atlântico Norte (Otan) — o sistema de defesa criado para conter uma eventual invasão soviética na Europa.

A União Soviética redicionara parte dos seus satélites Cosmos para vigilância no Atlântico Sul, onde também mantinha 25 barcos “pesqueiros” … A Argentina enfrentava um bloqueio financeiro, comercial e militar europeu. Não tinha dinheiro, apenas US$ 400 milhões em reservas. Também não tinha as armas necessárias. Pagara à França por 14 caças Super Étendard e recebera apenas cinco, com cinco modernos mísseis Exocet. Sem informação de satélites, não poderia localizar navios inimigos — submarinos, nem pensar.

Os britânicos, ao contrário, já recebiam do Pentágono os códigos militares argentinos, imagens diárias e detalhadas das bases e do movimento em Port Stanley (agora Puerto Argentino, capital das Malvinas). Mandaram dois submarinos nucleares para a região, inspirando medo no chefe da Armada, almirante Jorge Anaya, o mais radical da Junta Militar. Desde 1978, Anaya carregava um manuscrito com seu próprio plano para invasão das Malvinas. Na hora da batalha, recolheu a frota aos portos do sul. E não a deixou navegar até o fim da guerra.

… Quando o secretário de Estado dos EUA, Alexander Haig, voltou a Londres, um Boeing 707 da Aerolíneas Argentinas aterrissou no Rio. Vinha de Tel Aviv, Israel, com destino à base de El Palomar, na periferia de Buenos Aires. Foi conduzido para reabastecimento ao lado de aeronaves civis no aeroporto do Galeão, apesar do porão estar lotado com uma carga de bombas e minas terrestres.

“Gradualmente” — registrou o Conselho de Segurança Nacional em memorando ao presidente Figueiredo—-, a Argentina estreitava “seus contatos com o Brasil, em graus diversos de formalidade”. E requeria “cooperação em termos mais concretos”.

Brasília começou a receber lista de pedidos: créditos e facilidades para operações triangulares de comércio com a Europa; aviões para entrega imediata; bombas incendiárias e munição para fuzis; sistemas de radar e querosene de aviação, entre outras coisas.

O Itamaraty recomendava “tratamento favorável” a quase tudo, enquanto a tensão aumentava no ritmo da marcha da frota britânica pelo Atlântico Sul.


El mundo no se termina en 2012, parece

abril 23, 2012

Toda nuestra atención, y la de los medios, estuvo centrada durante la semana pasada en el enfrentamiento que se da a partir de la decisión presidencial de recuperar el control estatal de YPF. Y éste es uno de esos raros casos en que la concentración está justificada. Es una batalla fundamental, con consecuencias en la economía argentina, en la política y también en su ubicación en el sistema de poder global. Algo de eso estuvimos analizando en los posts anteriores.

Pero ninguna batalla se da en el vacío. El estado de nuestra economía – al margen de la medida que se ha planteado – es un factor decisivo. Porque establece una diferencia con España; porque nos permite, o no, soportar las represalias directas e indirectas; y, sobre todo, porque define el marco de la recuperación de YPF. Si, premeditadamente o no, la razón principal terminara siendo solucionar los problemas de esta coyuntura, fracasaremos. Porque los recursos disponibles de YPF no alcanzarían, y porque impediría la única tarea estratégica: la reconstrucción de una empresa petrolera argentina de primer nivel.

Por eso recurrí a un breve trabajo que nuestro amigo Pablo Tonelli había preparado la semana antes a la decisión de la Presidente. Ahí resume los factores principales que determinan en el corto plazo – este año – la situación económica argentina.

“En los medios masivos se reproduce y editorializa el debate actual sobre los diferentes pronósticos de crecimiento de la economía argentina durante 2012.

A mediados de abril las posiciones oscilan entre los que anticipan un escenario recesivo o por lo menos de crecimiento vegetativo (1,50 % anual, equivalente al crecimiento de la población en nuestro país) o a lo sumo cercano al 2 % anual. Estanflación dicen algunos, los más jugados, como la consultora Economía y Regiones: alta inflación con muy bajo crecimiento.

Del otro lado se ubican los que opinamos que la tasa de crecimiento estará en un nivel menor a la registrada hasta ahora. Algunos pensamos en aproximadamente la mitad de la del año 2011, lo que daría un 3,50/4 % de crecimiento anual en 2012, que podría tener como techo al 5 % anual, que es la hipótesis con la que se elaboró el Presupuesto Nacional. La discusión pasa por si nos encontramos ante un cambio de tendencia del crecimiento del PBI o ante una moderación del ritmo alcista del mismo.

El año pasado prácticamente se agotó el superávit externo de la Balanza de Pagos, que culminó según los datos publicados por INDEC con un saldo apenas positivo de U$S 17 millones. Esa misma balanza fue superavitaria entre 2003 a 2010 (en este último año lo fue en U$S 2.818 millones). La Balanza de Pagos incluye las transacciones de bienes y servicios junto con las transacciones de la Cuenta Financiera (intereses, utilidades, dividendos). Este factor, junto a una caída anual de las reservas internacionales de U$S 6.108 millones, fueron decisivos para adoptar la política de administración del comercio exterior actualmente en curso.

El último dato disponible del EMAE (Estimador Mensual de la Actividad Económica) que elabora el INDEC dio para enero un registro del 5,50 %, el menor de los últimos dos años.

El dato de la Balanza de Pagos lleva a Ramiro Castiñeira, un juicioso economista que se desempeña como Economista Jefe de Econométrica, a afirmar que la actividad empieza a frenarse, dado que dejó de generar dólares (se refiere a dólares comerciales) en la cantidad suficiente para cubrir en forma sustentable la Cuenta Financiera. La que incluye los pagos con reservas de la deuda externa, algo que es independiente de las restricciones al mercado de cambios.

Los datos de actividad le sirven a FIEL, fundación sobre cuyas inclinaciones no es necesario abundar, para concluir en base a sus indicadores que una baja de la actividad interanual vinculada con un nivel de la misma por debajo del promedio del ciclo de largo plazo, entre otros indicadores, encaminan a la actividad económica a una recesión.

El suplemento IECO del matutino Clarín del domingo 8 de abril hacía referencia a cuatro puntos nodales para explicar el actual contexto de desaceleración o enfriamiento de la actividad económica. Son ellos “La merma de la cosecha, las restricciones a las importaciones, el agotamiento de la capacidad instalada y la situación internacional”. Es importante reflexionar sobre los mismos porque las diferentes respuestas a estos interrogantes son las que brindan los cambiantes escenarios descriptos.

El primer elemento, la merma de la cosecha, particularmente la de soja constituye un dato inexorable, pero como contraparte de la reducción de las cantidades el efecto de fuerte crecimiento del precio internacional tiende a compensar dicho efecto. El escenario parece aproximarse al de la campaña anterior medida en los dólares corrientes que ingresarán. Definitivamente no estamos en el escenario de graves pérdidas del 2009. Si estuviéramos ante esta situación y el precio de la soja estuviera por ejemplo en U$S 400, definitivamente la Argentina no tendría divisas comerciales suficientes y su Balanza de Pagos sería gravemente deficitaria. Entonces sí, uno de los pilares del actual esquema económico, el desendeudamiento, se vería directamente afectado. Esto no ocurrirá en 2012.

Las restricciones a las importaciones como explicación de la merma de la actividad tiende a ignorar un dato de la economía real, tal como sostiene desde hace tiempo Miguel Bein y reafirma Marina Del Poggetto, de su Estudio: Los meses de enero y febrero son meses de paradas técnicas de la actividad fabril, y tuvimos mayores feriados que años anteriores. Por otro lado la administración del comercio genera tensiones, pero el Gobierno no va a suicidarse parando a la industria estrangulando sus insumos y bienes. Esto tampoco se verificará en 2012.

El agotamiento de la capacidad instalada es un tema arduo. Los economistas del mainstream económico, es decir los economistas ortodoxos y neoliberales comenzaron a hablar de “recalentamiento” de la actividad económica ya en 2005. Lo cierto es que la expansión inédita de estos años no hubiera sido posible si la oferta productiva no hubiera acompañado a la demanda interna. Esto sin entrar en la discusión, que es muy técnica y no constituye el motivo de este artículo, acerca de que causa el proceso inversor.

Existen sí, claramente, problemas en numerosos sectores, los productores de insumos industriales difundidos (aluminio, acero, etc.), por ejemplo. El financiamiento de la inversión es la clave. El BCRA lo sabe, y cuenta con los instrumentos para asistirlo. El agotamiento del aparato productivo no será causa de estancamiento en 2012.

La crisis internacional sí constituye un elemento a tener en cuenta. La situación más grave para la Argentina es que Brasil hubiera decidido tener una política cambiaria que depreciara el real. Y en vez de tener una paridad por dólar cercana a 1,80 / 1,84 como la actual, la llevase por encima de 2 reales por dólar. Esto impactaría de lleno en el sector automotriz y en las manufacturas de origen industrial y obligaría a una devaluación que compensase al menos esa diferencia en nuestro país. Las definiciones de Dilma y los responsables de la política económica brasileña hacen pensar que esto no ocurrirá en 2012, o al menos hasta el último trimestre de este año.

Esta puntuación me lleva a opinar que la economía se desacelerará pero el ritmo de crecimiento no se verá afectado. Crecer a tasas chinas implicaría que el esfuerzo inversor, alto pero insuficiente, permitiera que la totalidad del excedente generado en nuestra economía se reinvirtiese en ella y que dicho crecimiento se dirigiera a incrementar nuestra competitividad, productividad y escala económica. Entre otras cosas la fuga de divisas no debería ser un dato macroeconómico, sino un emergente no significativo.

Hacia el mes de julio, recorrido el primer semestre del año, será el momento de volver sobre este ejercicio y confrontarlo con la realidad. A la fecha, vemos un menor ritmo de expansión económica, ni recesión ni estanflación”.


La primera vuelta en Francia

abril 22, 2012

Seamos sinceros: adentro de nuestras cabezas, todos debemos algo a Francia. No tengo problemas en incluirme, aunque los últimos aportes que realmente valoro son de Dumas y de Balzac.

Eso sí, creo que tenemos una excesiva fascinación con la política francesa. No tanto como en el siglo XIX, pero demasiada, especialmente en nuestra gauche. Por mi parte, encuentro interesantes los discursos de Hollande… Pero también Sarkozy fue un orador inspirado en muchas ocasiones, y ni siquiera – creo – quedará en los anales de la Derecha francesa. Y puede ser el primer presidente de su país en perder la lucha por la reelección en más de 30 años.

De todos modos, es una elección importante la de hoy, aunque sea por el hecho que va a determinar toda la política en Europa hasta el 6 de mayo, fecha de la segunda vuelta. Y, como le reconocía a Andy Tow en twitter ayer, los votos son la realidad última de la política moderna. El resto son análisis. Por eso les adelanto los números tentativos, y agrego parte de un informe que hizo Immanuel Wallerstein hace unos días. No comparto sus enfoques, pero sus datos son precisos.

Según los datos extraoficiales (a las 17 hs del domingo en Argentina) François Hollande, del socialismo, aventaja a Nicolás Sarkozy, del partido de centroderecha, el UMP, con 29 a 26 % de los votos, respectivamente. Marine Le Pen, del Frente Nacional, de extrema derecha, tendría alrededor de un 20 %. Jean Luc Mélenchon, del Frente de Izquierda, quien se las arregló para convocar a la mayor parte de los votos de la izquierda radical, pese a la participación de un número de otros partidos de extrema izquierda en la elección, consiguió un 12 %. La mayor parte del resto fue a François Bayrou, del partido de centro-centro (que condena al UMP y a los socialistas por no ser lo suficientemente centrista).

Sobre el transfondo, dice Wallerstein “(En Francia) existen dos partidos importantes que históricamente se presentan a sí mismos como una centroderecha que se opone a una centroizquierda. Los observadores de casi todas las convicciones políticas concuerdan en que las políticas reales de cada uno de estos partidos, una vez en el poder, no son muy diferentes. No obstante, existen algunas diferencias que cada uno considera cruciales, y éstas motivan que cada grupo puje ferozmente por las elecciones presidenciales.

Existe lo que podría llamarse una extrema derecha y una izquierda radical. La extrema derecha y la izquierda radical denuncian a los dos partidos centristas como compadres gemelos y llaman a formar plataformas políticas que sean realmente de izquierda o de derecha.

Elemento clave: las elecciones son nacionales, no hay subunidades electorales. Otro: a menos que un candidato reciba más del 50 por ciento de votos, siempre hay una segunda vuelta electoral, en la que los dos partidos con los porcentajes más grandes en la primera votación son la única opción a elegir.

El sistema permite y de hecho alienta que grupos de todas las variedades políticas presenten un candidato presidencial en la primera ronda, dado que los votantes saben que pueden otorgar su voto en la segunda a alguno de los dos partidos principales. La primera vuelta sirve como demostración de fuerza popular y afecta primordialmente a las políticas del partido ganador después de la segunda ronda.

(Por eso) ambos partidos importantes tienen que contar con los suficientes votos para pasar al ballottage. En 2002, lo que fue algo excepcional, el partido de centroizquierda, los socialistas, quedó atrás del partido de extrema derecha, el Frente Nacional, y fue eliminado. Por tanto, este año los socialistas enfatizaron la importancia del voto útil para que no les vuelva a pasar.

El desempeño de Melenchon había sido la gran sorpresa en las encuestas hace semanas. Pero también existía la predicción de que si las encuestas mostraban que Hollande bajaba demasiado, tal vez la mitad de sus simpatizantes votarían por Hollande, para no arriesgar a que Le Pen lo saque del ballotage”.

Wallerstein especula también, esperanzadamente según sus términos, que “si Melenchon consigue una gran votación y Hollande queda de todos modos en el ballottage, dos cosas serán ciertas. Una, esto será un claro mensaje a los socialistas de que se tienen que mover a la izquierda. Segundo, casi todos los que votaron por Melenchon sufragarán por Hollande en la segunda ronda. En la derecha, sin embargo, la mayoría de los votantes de Le Pen serán renuentes a votar por Sarkozy, y el Frente Nacional no lo recomendará. Si lo hicieran, minaría la base misma de su existencia”.

Por mi parte, la incógnita no alcanza a motivarme. No puedo convencerme que la victoria definitiva de ninguno de los dos partidos en la segunda vuelta logre modificar las reglas de juego, económicas, sociales, que condicionan a Francia y a Europa. La política no parece ser lo bastante fuerte en ese “viejo continente” (En realidad, es la península noroccidental del Gran Continente, y geológicamente, tiene la misma edad de todos los demás).

Como una “señal en el viento”, debo decir que uno de los partidos plantea el retiro de Francia del euro, el regreso al franco y la nacionalización temporal de la banca. Pero también propone expulsar a los inmigrantes: es el Frente Nacional de Le Pen. No se hará ninguna de esas cosas – no son posibles, ahora. Pero es significativo que al menos un quinto de los franceses, y más entre los jóvenes, jueguen con esas ideas. Es una advertencia válida al “progresismo republicano” bienpensante. Los discursos no alcanzan; si no son acompañados por los hechos, los pueblos pierden la paciencia.


YPF – Evaluando represalias ¿Estamos ganando?

abril 22, 2012

Un sucio truco que me jugó Google Mail – envió a Spam todos los mensajes de WordPress – impidió que siguiese por 20 horas comentarios a través de mi celular. Entre ellos, todos los del post anterior. Entonces, en este breve remate de ese post, donde me decido a evaluar la situación, incorporo los que tienen que ver con el tema.

La sensación mayoritaria en nuestra sociedad – a pesar del esfuerzo de los medios opositores – es que Argentina no tiene de qué preocuparse. El FMI y el G20, en principio, lo han clasificado como un “asunto bilateral”. Y aún alguien inmerso en las intrigas políticas internacionales – y con pocas simpatías por el actual gobierno – como el comentarista Harry, sintetiza “India está probando un misil de largo alcance con carga nuclear ¿Alguien se preocupará mucho por la expropación de YPF?”. Si agrego la tensión no resuelta con Irán, el enfrentamiento tampoco resuelto en Siria, las elecciones con seguro balotaje en Francia, … Y sí. el desafío argentino no es un problema principal del sistema mundial.

Además, la actitud de los BRICS, invitando a Argentina a suscribir una declaración conjunta sobre empleo, crecimiento y comercio internacional, que enlazan en sus comentarios Ricardo JM y Uno, muestra que nuestro país no está aislado de las potencias emergentes, como insiste Norberto.

Gonzalo Flores Kemec enlazó una nota sobre las posibles represalias comerciales. De todos modos, me parece valioso agregar aquí una parte de un artículo de nuestro amigo Pablo Tonelli, donde especula sobre el abanico de medidas que puedan esgrimirse contra nuestro país y la acción diplomática que debemos llevar adelante:

“La prepotencia de la Europa rica”…como el Presidente uruguayo José “Pepe” Mujica caracterizó a la reacción de España y la Unión Europea ante la recuperación por parte del Estado Nacional de YPF merece ser analizada en detalle.

Las amenazas de acciones por parte de España en las duras  palabras de los voceros de su Gobierno, el tono recargado de los medios de prensa de la península, los dichos de la UE… ¿qué efectos reales pueden tener?

Siguiendo algunas de las ideas que expuso en Ámbito Financiero Guillermo Laborda se puede sostener que las sanciones comerciales de España al comercio bilateral con la Argentina son factibles. En 2011 las exportaciones a dicho país alcanzaron U$S 2.907 millones, siendo España el quinto destino de nuestras exportaciones. Una restricción afectaría centralmente a los biocombustibles y a otros productos primarios como los limones, el aceite de soja… El escenario recesivo de aquel país ayuda fuertemente a este tipo de alternativas.

La extensión de dichas sanciones a toda la Unión Europea es más compleja más allá de las declaraciones indignadas. Europa es importador neto de biocombustibles, rubro en que la Argentina es el primer exportador mundial. Tal como sostiene la consultora abeceb la UE debería importar soja en poroto o aceite para sustituir importaciones de Argentina e industrializarla. La Argentina es un fuerte exportador sojero, muy difícil de evitar en un mercado u otro (biodiesel, aceite o poroto de soja). 

Una política de sanciones comerciales españolas, eventuales de la UE,  dramatizando mucho, incluso un bloqueo a nuestros productos, se debe responder profundizando los lazos con aquellos países del sur del continente que permitan la triangulación de nuestra oferta exportable eventualmente restringida. Esta modalidad tampoco constituye ninguna novedad en el comercio internacional, como también sugiere Guillermo Laborda. Los productos primarios son de más fácil colocación en terceros mercados que los industriales si se buscaran mercados alternativos a la UE para el biodiesel.

En otro orden de sanciones eventuales la traba de los desembolsos de créditos de organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el BID, que ya intentó sin éxito EEUU en el 2011 es improbable dada la baja incidencia de España en éstos. La expulsión del G-20, organismo que España no integra, necesitaría no sólo de la abierta solidaridad de la UE (podemos suponer al límite que sí podría obtenerla) sino de México, Brasil y los EEUU. Esto último parece muy improbable, particularmente en el caso de nuestros vecinos, que han apoyado la autodeterminación del Estado argentino, y de la primera potencia mundial, a juzgar por sus primeros movimientos.

 La controversia con REPSOL tiene indudablemente un primer escenario en el valor que implica la expropiación del 51 % de las acciones clase D de ésta en YPF. La decisión del Gobierno Argentino de no realizar una operación a precios de mercado, que implicaría un imposible desembolso para las arcas públicas de U$S 10.000 millones aproximadamente, sino de fijar un procedimiento de expropiación de acuerdo a la Ley 21 499 de la Argentina con tasación a cargo del Tribunal de Tasaciones de la Nación constituye el primer conflicto abierto con la compañía española. El Tratado Bilateral de Inversiones firmado con España también habilita la expropiación, agrego. El caso terminará claramente en el CIADI, tribunal del Banco Mundial en que la Argentina ha sido largamente demandada por prestadores de servicios públicos luego del año 2002.  No es un tema que se resolverá en el corto ni el mediano plazo.

La acción de la diplomacia argentina sí debe ser muy activa en relación a este tema. En primer lugar con el MERCOSUR y la UNASUR, luego con los EEUU y el G-20, obviamente también con China, India, Japón y los países asiáticos. La Secretaria de Estado Hilary Clinton ha dicho que…”se deben explicar los motivos de expropiación…”, más allá del matiz que “interpretó” en estos dichos la prensa abiertamente opositora. Los argumentos del Estado Argentino, claramente explicitados por la Presidenta y presentes en la presentación de la ley deben ser el sostén de dicha explicación en los foros internacionales.”

Subí este post y el anterior, porque no pienso solamente en la situación actual. Coincido con la opinión mayoritaria: No habrá consecuencias negativas inmediatas. El problema principal que enfrenta Argentina es hacer funcionar eficientemente YPF.

Pero la historia no admite finales, salvo en los libros de texto. La recuperación forzosa de su petrolera estatal de manos de una multinacional es el cuarto desafío, y no el más importante, que Argentina ha hecho al actual sistema mundial – aún hegemonizado por los “países desarrollados”, bah, EE.UU. y sus aliados, y en el que las Potencias emergentes participan, aunque con importantes márgenes de autonomía.

Esos desafíos han sido el default y, sobre todo, la recuperación subsiguiente sin acceder a los mercados financieros; la insistencia en cumplir en sus propios términos y plazos las resoluciones del CIADI e ignorar las recomendaciones del FMI; recientemente, las restricciones a las importanciones… En resumen, nada que hayamos podido evitar. O queramos evitar: han sido elementos necesarios de nuestra recuperación.

Además, algunos de estos “pecados” son cometidos por las Grandes Potencias – aún el default; está el caso de Rusia – y Potencias emergentes. Pero Argentina no es una potencia. Puede llegar a serlo, pero le costará mucho. Al igual que la construcción de un Bloque sólido en América del Sur, tarea que no está desvinculada de la anterior. Mientras, hay núcleos de poder económico en el sistema mundial al que les encantaría que sirviéramos de escarmiento, como en el 2001. Creo que esta oportunidad ha sido bien elegida, pero no debemos confiarnos demasiado para el futuro.


YPF – ¿Cuáles pueden ser las represalias?

abril 20, 2012

Me siento satisfecho – y un poco vanidoso – porque este blog es uno de los primeros en que se retomó desde hace semanas la vieja discusión sobre la necesidad de una empresa petrolera estatal. Y fue uno de los primeros en saludar la decisión que se tomó el 16 de abril. He seguido con el tema desde entonces – era inevitable ¡no han pasado cinco días! Pero, para no envanecerme demasiado, tengo que decir que los textos más inspirados (a favor) sobre la nueva etapa no están entre mis posts.

Quiero señalar dos, porque los leí y me impactaron: el de Ignacio Fidanza, en su publicación digital LPO Cristina retoma la iniciativa política con una decisión histórica, un apropiado homenaje de alguien que no es kirchnerista. Y el de Fede Vázquez, que sí es kirchnerista y una de las mejores plumas de la blogosfera, que hace un lúcido análisis de cómo transforma esta decisión la naturaleza del Estado.

Claro, estas dos visiones tienen una condición: que las cosas se hagan, y salgan, bien. De eso escribiré más adelante. Pero ya, dado mi carácter nada romántico, ayer subí un post, El imperio contraataca, sobre el rechazo que la jugada de Cristina provocó en algunos sectores del poder internacional.

Mi tema no fue la reacción española, que ha llenado páginas y páginas en medios masivos y blogs. De ella ya habíamos hablado antes, y, hasta con un poco de dolor, porque mis raíces están ahí, concluí que hoy era irrelevante.

Lo primero que llamó mi atención fue la fuerza de la reacción negativa en periódicos financieros ingleses – más ligados a los intereses estratégicos de su país de lo que están los del Grupo Szpolski a los del gobierno argentino -, reproducida casi de inmediato por algunos periódicos financieros norteamericanos. Los editoriales mas significativos los enlacé en ese post. Esa reacción, y el consenso de lo que es aceptable o no para un país que no es una Gran Potencia, alcanzaron para provocar una moderada presión de parte de la Unión Europea y una aún más tenue, por ahora, de parte de los EE.UU.

Presiones débiles, pero las relaciones de poder material son muy asimétricas entre ellos y nosotros. De todos modos, lo realmente peligroso es el eco que puedan tener en nuestra sociedad. La fuerza militar no es una herramienta concebible aquí. Y aún en los lugares donde se está usando, el Medio Oriente, África, siempre debe existir una parte de la población invadida cuyos reclamos/agravios puedan ser usados contra el gobierno a voltear. Eso es de manual: lo sabían hasta Cortés y Pizarro.

¿Cómo estamos nosotros? Un sector, pequeño, pero muy influyente, está en contra de la medida, no tanto en sí misma sino porque es una expresión del poder del Estado que puede afectar en igual forma sus intereses. Clarín y La Nación serían la expresión más evidente, pero ciertamente no son únicos.

Otra parte de nuestros compatriotas, minoritaria, como las elecciones lo revelaron, pero mucho más numerosa que la anterior, puede aceptar la medida o aún mirarla con simpatía en otra situación, pero su rechazo, su odio al gobierno es tal que domina cualquier otra consideración.

Así como me había impresionado la lectura del Financial Times el miércoles, ayer me llamó la atención la lectura de un blog, El agente de CIPOL, del Centro de Investigaciones Políticas – donde colaboran sociólogos, politólogos y encuestadores, que preguntaba ¿Será este el 2 de abril de Cristina?.

El paralelo que pretende dibujar entre la aventura que lanzó Galtieri y esta medida del actual gobierno argentino ya es bastante inquietante “La analogía entre Malvinas e YPF se venía tejiendo hace meses“. Pero del texto surge claramente que los autores sienten que el éxito de la recuperación de YPF sería peor que el fracaso, al fortalecer un gobierno que consideran irremisiblemente nefasto.

Este pensamiento no es mayoritario, afortunadamente, ni aún en la oposición. La mayor parte de ésta apoya la medida. Y lo hacen porque perciben, correctamente, que la mayor parte de los argentinos lo hace. Si hasta el presidente de la Sociedad Rural Argentina, símbolo tradicional aunque devaluado del poder económico tradicional y claro anti K, ha dicho Cuando se creó YPF estatal fue una empresa que le hizo muy bien al país y respondió a las necesidades. En muchísimos países el abastecimiento energético está en manos del Estado. Yo no creo que eso sea malo“…

De todos modos, hay dos elementos presentes en este embate contra la posición oficial, ejemplificado – no podía ser de otra manera – en una de las columnas de hoy en LaNación: “Peleados con el mundo“. Una visión del mundo un poco restringida, pero es la que muchos argentinos todavía conservan. Y el recuerdo subconsciente de una frustración hace 30 años, que está, aunque no lo reconozcan, hasta en muchos del oficialismo “Desde el conflicto bélico por las islas Malvinas, en 1982, es difícil encontrar situaciones en las cuales la Argentina haya estado expuesta a tantas presiones internacionales“.

Entonces, para tener una visión realista del asunto, volví a leer un día después al Financial Times. No que los muchachos del FT hayan cambiado de opinión. Este artículo de su editor asociado John Gapper se titula El manotazo de Argentina sólo puede terminar mal, y su contenido está acorde con el título. Da un diagnóstico muy duro, y fue citado en otros medios dedicados al mundo empresario.

Ahora, la nota puede tener errores y falacias, y, por supuesto, defiende intereses que no son los nuestros. Pero si algo conoce el FT y su público es de presiones internacionales. Ahí seguro que no vende humo, y les traduzco el fragmento correspondiente:

Muchos están tan escandalizados por la movida de la Dra. Fernández como si ella hubiera inventado la idea de apoderarse de los recursos minerales. Antonio Brufau, el presidente de Repsol, advirtió el martes que “estos actos no quedarán impunes”, mientras que Felipe Calderón, presidente de México, dijo que “nadie en su sano juicio va a invertir en un país que expropia las inversiones”.

El problema es que ambas afirmaciones son probablemente falsas – y el gobierno argentino lo sabe. Las posibilidades que Argentina sea castigada (en oposición a las de perjudicarse a sí misma) son escasas – lo peor que es probable que sufra es un fallo adverso de un panel de arbitraje internacional. Mientras tanto, el mundo está lleno de inversores y empresas que repetidamente se meten de nuevo en esos lugares.

Este es el acto más importante de nacionalización de recursos en unos cuantos años, pero hubo una oleada de intervenciones entre 2003 y 2008. En Rusia, la petrolera Yukos fue expropiada, y Gazprom, controlada por el Estado, se hizo de una participación mayoritaria en el proyecto de gas de Sakhalin II de la Shell. En América Latina, contratos internacionales fueron incumplidos por Argentina, Bolivia y Ecuador, y Venezuela tomó el control de la Faja Petrolífera del Orinoco.

También los países más poderosos, los del Grupo de los Siete, han reescrito contratos por la imposición del Estado – el Reino Unido lo hizo con el impuesto sobre el petróleo del Mar del Norte en 2005. Y la provincia canadiense de Alberta aumentó su participación en los beneficios de la explotación de sus arenas petrolíferas en 2009. Eso no es tan grave como apoderarse de las empresas, pero implica cambiar las reglas mucho después que los pozos están perforados.

Los gobiernos llegan a acuerdos con las empresas cuando el precio del petróleo es bajo y el costo de la exploración alto,  y luego los rompen cuando el trabajo que requiere grandes inversiones se ha hecho y el rendimiento se eleva. “Estos acuerdos se supone que deben durar 30 años, pero rara vez lo hacen”, dice Luis Wells, un profesor de Harvard que ha servido como un experto en casos de arbitraje.

En el largo plazo, tienden a salirse con la suya, después de pagar una indemnización. ExxonMobil y ConocoPhillips resistieron el avance de Venezuela en el Orinoco, pero otras compañías, como Total, BP y Chevron accedieron a sus términos. Eni, la compañía italiana, exigió una compensación, pero volvió a entrar en un acuerdo con PDVSA, la empresa estatal, en 2010“.

Ojo: Esto no quiere decir que la cosa nos va a salir gratis (Me preocupa la consigna del Movimiento Evita para el acto del 27 “Compañera, cuente con nosotros para lo que falta“. Espero que nadie piense en una colecta). Habrá represalias comerciales, de España y de la Unión Europea, que evalúo poco importantes porque estimo que serán circunscriptas. En todo caso, nos estimularán a fortalecer los lazos con nuestros nuevos clientes: India, Medio Oriente, África, Sudeste de Asia…

Sí hay una represalia que puede perjudicar a la diplomacia argentina, en su capacidad de defender los intereses nacionales en el foro global más importante y formal: el G20. No es más que un foro, un ámbito de discusión donde asisten los países más poderosos; le falta mucho para ser el Directorio del mundo. Pero, como dicen los chicos, es lo que hay. Y, justamente, como les conté allí, es lo que pide el Financial Times con precisión inglesa “La Unión Europea, en particular, puede impulsar la suspensión de Argentina como miembro del G20“, y, con modales neoyorquinos, el Wall Street Journal “¿Por qué no expulsar a un país que roba, como Argentina, del G-20?“.

Lo que va a suceder, y lo que no suceda en el G20 en las próximas semanas, indicará la posición de Argentina en relación al “sistema mundial” mucho mejor que cualquier análisis teórico. Porque cualquier resolución de esa naturaleza se toma por consenso. Y como se muevan los otros 19 países indicarán cuáles intereses privilegian. Porque como nos enseño un severo maestro, George Canning, cuando Argentina era muy joven “Los países no tienen amigos ni enemigos, tienen intereses“.


La información del Sr. Bonelli

abril 20, 2012

No quiero interrumpir la fascinante conversación que se está dando en la columna de comentarios del post anterior. Pero encuentro en Clarin de hoy, en la habitual columna de los viernes de Marcelo Bonelli, en medio de la esperada condena del kirchnerismo y todas sus obras, una afirmación sorprendente que me parece de interés. Tanto si es cierta como si es una operación (me dicen que ambas cosas son posibles en el periodismo. Aún la primera).

La decisión de expropiar YPF se aceleró el fin de semana, después de la entrevista entre Barack Obama y la Presidenta.

El jefe de la Casa Blanca escuchó la iniciativa y no la objetó. La primera reacción pública de Washington fue en línea con esa actitud prescindente de Obama …

Por eso Cristina apuró la medida, después de frenarla el jueves pasado.

Clarín confirmó que Obama no concretó una condena explícita a la iniciativa, porque Estados Unidos quería que con la expropiación Argentina frustre el ingreso de capitales chinos en YPF.

La negociación entre la china Sinopec y Repsol estaban muy avanzadas, según los informes de inteligencia de Washington, y la Casa Blanca se opuso a que China tomara el control de YPF y manejara un recurso estratégico como el petróleo en América latina.

El silencio de Obama, facilitó el objetivo de la Casa Blanca: Washington frenó el avance estratégico de China“.

Ese “Clarín confirmó” me suena raro. Me pregunto quién en el Departamento de Estado, la Agencia Nacional de Seguridad o en la Casa Blanca le cuentan cosas a sus astutos periodistas que no revelan al New York Times, ni siquiera a Foreign Policy. Y el dato, según como se relata en esta versión, no cierra con otro elemento: el que propuso la reunión fue el presidente de los EE.UU.

De todos modos, tengamos en cuenta dos cosas: Si es una operación, valdría la pena explorar el motivo. Porque en sí, no encaja en la habitual demonización de todo lo que hace el gobierno argentino que es la actual política de Clarín.

Lo otro a reflexionar es, claro, que cierta o no, la versión podría apuntar a un hecho real: Si las petroleras chinas, que desde hace casi tres años muestran interés en YPF, quedasen afuera de la nueva fase, bajo control estatal ¿Será así?


YPF – El imperio contraataca

abril 19, 2012

El martes, hace dos días, diferenciaba aquí entre los dos desafíos que la decisión – legítima y necesaria – de recuperar una empresa petrolera nacional nos presentaba “El estratégico, conducir y fortalecer una empresa petrolera de primer nivel. El inmediato, minimizar las consecuencias negativas de una medida como ésta que bordea los límites del “consenso” de lo que es aceptable y lo que no lo es por los dirigentes y los formadores de opinión en los países desarrollados, los – todavía – más poderosos económica y militarmente“.

Y agregaba “Creo que hoy, como nunca, es necesaria una reflexión cuidadosa sobre nuestra situación y las de los posibles adversarios“. Tengo que decir que igual me permití un tono irónico en bastantes de mis reflexiones, antes y después, porque los que levantaron la voz indignados frente a la medida fueron Repsol, los medios españoles y su gobierno. Ninguno de los cuales pueden hoy acreditar demasiados méritos – en sus respectivas esferas – para ser considerados con atención.

El otro elemento notorio de la situación – también mencionado en el mismo post – es que, ya planteado el conflicto con Repsol, el presidente de los Estados Unidos había propuesto una reunión bilateral con la presidente de Argentina, en el marco de una Cumbre hemisférica, con el objetivo explícito de charlar de las relaciones comerciales. A eso debe agregarse el hecho que la prensa estadounidense – siempre pronta a percibir antinorteamericanismo al sur de su frontera – no mostrara demasiado interés en el asunto. En realidad, la actitud de la gran mayoría de los medios yanquis fue – y es ahora – “no comprometida”. Internet permite revisarlos rápidamente, así que les sugiero que los que dominan el inglés lo vean por sí mismos. Representativo es, por ejemplo, el Chicago Tribune, que titula su crónica “El desafío del gobierno argentino repercute favorablemente entre la gente“.

La hipótesis de trabajo de algunos de los que fatigamos la blogosfera politizada toma nota del interés mostrado por petroleras gigantes como Exxon y CNOOC-Sinopec en yacimientos argentinos y, en algún caso, en la misma YPF. Que – por supuesto – un gobierno argentino debe interesarse en una transacción de esa magnitud. Y que Repsol – a pesar de ser, más que española, una multinacional que llega a ser una petrolera importante cuando compra YPF en 1999, simplemente no acredita la performance en Argentina que nos obligue a tomar en cuenta sus intereses, más allá de lo que los tribunales eventualmente le adjudiquen. La expropiación por razones de interés público es una herramienta prevista en casi todas las constituciones, incluída la nuestra.

Manolo Barge, por ejemplo, ha subido ayer, por ejemplo aquí y aquí, posts muy informativos sobre el asunto. Yo mismo mencioné en la respuesta a un comentario en un post reciente esta hipótesis, agregando que me dejaba pensativo la actitud de los ingleses.

Porque el martes 17 el Financial Times, viejo y autorizado vocero de la City de Londres, cuestionó casi con histerismo la decisión argentina.

Su editorial dice “Un acto mezquino de piratería económica. En su anuncio de la nacionalización de YPF, la mayor compañía petrolera de la Argentina, Cristina Fernández declaró que ella es una jefa de Estado y no una patotera. Sin embargo, sus acciones indican lo contrario.

La confiscación de la participación mayoritaria de la petrolera española Repsol es sólo la última de una serie de gestos preocupantes de la cada vez más chillona presidenta de Argentina. En los últimos meses, trató de avivar el sentimiento nacionalista reclamando las Islas Falklands para su país. Su gobierno está acusado de falsificar las estadísticas y llenar su Banco Central con burócratas obedientes.

… La producción argentina de petróleo llegó a cerca de 900.000 barriles diarios en los ´90 después de la liberalización y privatización de YPF. En los últimos años, bajo las administraciones de Fernández y su esposo Néstor Kirchner, cayó a sólo 700.000 diarios.

Lejos de resolver esos problemas, la nacionalización probablemente los profundice. Una YPF estatal no tendrá el expertise técnico ni el capital necesario para explotar las enormes reservas de shale gas que tiene Argentina, ni hablar del posible petróleo offshore. La expropiación no ayudará a que los inversores extranjeros se interesen.

España tiene poco margen de maniobra. Salvo el desprestigio, tiene pocas herramientas con qué pegarle a Argentina. Si bien la acción multilateral podría no ser más eficaz, porque el país está habituado a ignorarla, de todos modos debería haber presión. La Unión Europea, en particular, puede impulsar la suspensión de Argentina como miembro del G20. Al destrozar los acuerdos internacionales, Fernández se ubica del mismo lado del caprichoso líder venezolano, Hugo Chávez. Ella debería aprender que las acciones tienen consecuencias“.

El Financial Times, lo mismo que The Economist, nunca tuvo buena onda con nuestro país, ni siquiera en los tiempos de Menem. Y los últimos párrafos del editorial tienen un aire a “deberían“, que hace pensar que ellos mismos no están seguros de ser escuchados por los que deciden. Pero no es frecuente que la displicencia habitual de ese medio sea reemplazada por ese nivel de ataque casi rencoroso. Parece un forista de los diarios online. Me hizo pensar.

Y menos de 24 horas después, el Wall Street Journal le hace eco, en su edición en español (Hasta ahora, no aparece en su edición en inglés). En realidad, el patrón del artículo es el mismo, con algo más de información. Un poquito más insultante. Y la misma sugerencia “¿Por qué no expulsar a un país que roba, como Argentina, del G-20?“.

Podemos evaluar que la presión de determinados sectores, que traslucen esos artículos, ha sido suficiente para que el Departamento de Estado salga a decir, a través de su portavoz, Mark Toner, que “francamente, mientras más analizamos esto, más lo vemos como un acontecimiento negativo“. No es ciertamente el mismo tono, pero…

Es posible que sólo parte de esta reacción se deba al tema de YPF en sí. Su origen también puede estar en la intención de castigar a un país con un discurso transgresor de las convenciones del poder económico global, y que al mismo tiempo su dirigencia no se ha preocupado de su imagen en el público del Atlántico Norte, como si lo ha hecho Brasil y aún, a su modo, Evo Morales. Pero eso son detalles menores: el hecho profundamente irritante es que, sin acceso a los mercados internacionales de crédito, hasta ahora le va más o menos bien.

Puede ser. Pero el problema inmediato es el que está sobre la mesa. Los intereses detrás de esta ofensiva pertenecen a un sistema global que se tambalea. Pero sería un grave error creer que no son muy poderosos. Argentina hoy tiene algunos aliados. Ha hablado Brasil – que sabe que los que rechazan la idea de YPF en manos del Estado argentino tampoco les agrada mucho Petrobras en manos del brasileño – y – nuevamente – el gesto noble de Mujica, el uruguayo. El apoyo de Chávez no nos gana simpatías… entre quienes ya no simpatizan con nosotros. Por ahora, no aparece que pueda encontrar otros, fuera de la América del Sur, donde deberá esforzarse: Chile y Colombia miran con frialdad el asunto.

Y la agencia de noticias de la República Popular de China, Xinhua, se ha limitado a reproducir los cables de otras agencias. La última noticia propia sobre el tema la ha publicado el 12 de julio de 2009, y dice “Petroleras chinas procuran comprar filial argentina de Repsol YPF“. Son buenos para jugar al póker.

La posición de nuestro país, de todos modos, es la más fuerte en lo material. El petróleo está en nuestro suelo. No puede ser extraído sin nuestra cooperación. Los intereses petroleros van a mirar con cierta impaciencia las campañas periodísticas que pretendan impedirles avanzar en sus proyectos. Forbes, en la misma nota que informa de la expresión negativa del Departamento de Estado de EE.UU., termina con este párrafo:

Otras compañías petroleras internacionales que operan en la Argentina podrían conseguir un pedazo del pastel. Entre ellas, Chevron, Petrobras y el ya mencionado Sinopec se destacan. Tambíén, empresas nternacionales de servicios de la industria del petróleo, como Halliburton y Schlumberger, probablemente serán necesarias si el gobierno argentino planea desarrollar lo que parecen ser masivas reservas de petróleo y gas de esquistos bituminosos, particularmente alrededor de la cuenca de Vaca Muerta“.

El desafío, como le sucede generalmente a las naciones, es su unidad interna. ¿Es necesario decir que ese editorial del Wall Street Journal ha sido reproducido jubilosamente por La Nación? El gobierno, en cuyas manos está la responsabilidad, y quienes lo apoyamos, deben lograr el apoyo consciente de la mayoría de los sectores de nuestro pueblo en torno de un objetivo racional y legítimo: los recursos argentinos deben ser manejados por los argentinos. La aprobación por dos tercios por el Senado es una buena señal.

Y todo esto, para volver al principio, es el desafío inmediato. El estratégico, tener una empresa petrolera argentina de primer nivel, es mucho más difícil.


Artemio´s back!

abril 18, 2012

Frente a las clamorosas preguntas de la blogosfera, sólo dijo “Estuve realizando un sacrificio que lo haría mil veces por ustedes“.


Humor en The Nation

abril 18, 2012

Decirle The Nation al viejo diario de la familia Mitre no es una referencia al venerable semanario progre de los Estados Unidos. Me sirve para remarcar su posición actual. Es cierto que siempre fue anglófilo, o como dicen los nac&pop, cipayo. Pero sus recientes editoriales sobre Malvinas y, ahora, sobre la expropiación de las acciones de YPF uno los encuentra … too much.

Pero tengo que reconocer que conserva columnistas con sentido del humor. No sé si es un remanente del enfrentamiento interno que dirimió la estrategia a tomar frente al gobierno y que se resolvió en favor del alineamiento con Clarín; si es una previsión a futuro, frente a ciertos síntomas de decadencia intelectual que muestran algunos de su elenco tradicional. O aún un intento de mostrar un británico “fair play”. La cuestión es que Daniel Pliner, como señalé antes, publica notas ingeniosas y autocuestionadoras de la posición del diario.

Copio algunos fragmentos de la que apareció hoy. Porque - aunque el título es exagerado; Cristina gobernaba de antes - dice cosas inteligentes y me permite mostrarme generoso con un medio adversario sin que me cueste nada (otra versión de “fair play”). Y me sirve para contestar todos aquellos aspirantes a comentaristas que me mandan trozos de discursos de Cristina Fernández donde aplaude la tarea que lleva adelante Sebastián Eskenazi.

Como se puede encontrarle a cualquiera que ha estado en política por algo más de cuatro años discursos y declaraciones completamente contradictorias, no voy a fomentar su uso en el blog. A ver si se ponen a buscar alguna mía…

  • “ Hacen exactamente lo contrario de lo que sostuvieron en el pasado. Y jamás una autocrítica .
  •    Nos enemistamos con el mundo .

… En esos dos únicos argumentos pueden sintetizarse los ataques de los opositores al proyecto de nacionalización de YPF.

- ¿Sabe que tiene razón? Me pregunto por qué será que a todo cambio de conducta se le exige que vaya acompañado de desgarradores y públicos arrepentimientos. En política, al menos, ¿no resultaría más razonable colocar las acciones por encima de las motivaciones?

… Lanata pasa videos de Víctor Hugo para demostrar su pasado antikirchnerista. No tardará Víctor Hugo en devolverle a Lanata alguna grabación en la que se lo escuche embestir brutalmente contra Magnetto.

- Tal vez, no hemos conseguido todavía desprendernos de la herencia cultural de las religiones bíblicas y el arrepentimiento esté algo sobredimensionado … De nada sirve modificar conductas si antes no nos arrastramos por el lodo del arrepentimiento.

- Y cuando domina el pensamiento único no hay espacio para la equivocación, para la toma de posiciones que sólo cobran sentido en contextos excepcionales y bajo determinadas circunstancias. Se nos reclama coherencia eterna y, por sobre todo, rigidez para no cambiar, cuando la vida real, es dudar, ir y venir, abrazar convicciones que luego serán abandonadas, errar y corregir. La gran noticia no es que Cristina contradijo una postura anterior, si es que realmente lo hizo. La gran noticia es que mandó al Congreso, y eso es lo que debemos discutir, una propuesta para nacionalizar YPF.

.

- Y entonces nos peleamos con el mundo y quedamos aislados y qué será ahora de nosotros… ¿Con qué mundo nos peleamos? ¿Con una España fundida y decadente, amenazada por el desempleo, la corrupción y la ineptitud de sus gobernantes?

- No hay que subestimar su poder de reacción: podrían enviarnos al rey Juan Carlos al frente de su manada de elefantes. A propósito, que desafortunada la metáfora del tiro en el pie. O expropiarnos a Messi.

- Europa no es pavada, mi amigo.

- Ahí reconozco cierta peligrosidad: mire si deportan a la princesa Máxima y se compra un castillo en El Calafate.

- Oiga, es la medida más importante que ha tomado el gobierno de Cristina. Para bien o para mal, comenzó a gobernar.

- Y una diputada macrista la definió como una pantalla para ocultar el tema Boudou.

- Pensé que era para dismular el aumento del ABL.

La verdad es que no puede ser que al día siguiente salgamos todos a la calle, convertidos en expertos en políticas de hidrocarburos. Hasta hace dos días el modelo de Brasil con Petrobrás era un ejemplo a seguir. ¿Tratamos de hacer lo mismo y somos unos tarados?

… En una economía globalizada y salvajemente competitiva, nos guste o nos guste, dos que se pelean son una oportunidad para un tercero.

En ese momento de la discusión, un mulato de bermudas con la camiseta roja y negra del Flamengo nos sonrió desde una mesa vecina. Un minuto después, un grupo de chinos con gorritas de visera nos pidió permiso para sacarnos una foto. Salimos al sol del mediodía y escuchamos el sonido de sus cámaras mientras hacíamos la V de la victoria.”


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