El título de este post, que a primera vista suena como otra muestra del ego local, se justifica apenas echan un vistazo al cuadro que copio abajo: Las principales divisas latinoamericanas vs el dólar de EE.UU. Durante 5 años, desde enero de 2007, el peso argentino ha seguido una trayectoria consistente y opuesta al del resto de las monedas de Brasil, Colombia, Perú y Chile, que se han revaluado en relación al dólar. Sólo el peso mexicano se ha devaluado, no tanto como el argentino, eso sí. Pero en su caso los motivos, y la estrategia económica, son necesariamente distintos. México está incorporado, a partir del Tratado de Libre Comercio, al mercado estadounidense.
(cliquear encima del cuadro para ampliarlo)
(cortesía del blog IKN)
Me parece que este cuadro resume muchas largas discusiones en la blogosfera económica. En particular, estoy pensando en el reciente y comentado artículo de Lucas Llach “¿Cuándo se jodió la economía K?“, al que tanto el nuevo blog La Economía Online aquí, como yo mismo, acá, criticamos.
Pero nuestras conclusiones son distintas.
Ante todo: un hecho que sirve como punto de partida. Argentina, que ha crecido en estos años tanto o más que los otros países latinoamericanos, ha seguido una estrategia diferente del resto: Ha procurado mantener un tipo de cambio alto, para defender su industria y para aumentar la recaudación impositiva de sus exportaciones primarias (hablo en líneas muy generales, claro) a costa de soportar una alta inflación, que frustra en buena parte ese esfuerzo (Esto último es un hecho evidente, al margen de las estadísticas del INDEC y de las privadas: el dólar no está más caro, en relación a los precios locales, que en 2007).
Hasta aquí, tiene razón Lucas Llach: estamos siguiendo un camino distinto al resto de loe emergentes latinoamericanos (y, por supuesto, al de los países desarrollados). Ese camino hace que la UIA, y los gremios industriales, apoyen, aunque a veces a regañadientes, a este gobierno. Que el paulista Dom Paulo Skaf mire con interés los métodos de Moreno. Y que hasta Don Paolo Rocca termine arreglando, aunque le fastidie el estilo K.
Ese camino tiene el costo de la inflación. Ahora, Marcos Leonetti, en ese nuevo blog – donde encara las restricciones a la importación – tiene una visión… triunfalista del asunto. Lean su último párrafo:
“Argentina transitó los últimos años su propio libreto y los aciertos fueron mayores que los errores en cantidad, en intensidad y alcance, recuperó la soberanía política y económica que habíamos perdido. Hoy el mundo empieza a hacer lo que Argentina hizo hace unos años, cuidando el empleo, generando puestos de trabajo, empujando fuerte la inversión, sosteniendo el consumo y desarrollando el mercado interno. El mundo desarrollado cuidó la inflación y desatendió lo anterior; hoy Krugman les ofrece como solución a la inflación y una política monetaria agresiva. Sin exitismos, si estamos a contramano del mundo es porque nuestro rol hoy será marcarle el camino que deberá andar ese mundo, unos cuantos años más“.
Mi visión es más … matizada. Por un lado, encuentro que el camino, más convencional, que han seguido nuestros hermanos latinoamericanos tuvo también su costo inevitable: la primarización de sus exportaciones. Eso es obvio, y viene de mucho antes de esta década, en Chile y en Perú, y aún en Colombia. No todos se dan cuenta que está pasando lo mismo en Brasil, como se muestra aquí.
Pero… más allá de lo que haga la Unión Europea – a la que no le quedan muchas opciones – no veo chances que los otros países de América del Sur – salvo Venezuela, que ya está allí – adopten una estrategia inflacionaria. El peligro de tensiones sociales insoportables está muy presente (aún para nosotros).
En dos enjundiosos posts recientes, Artemio López muestra – basado en un análisis de Alfredo Zaiat pero sobre todo en datos de la realidad - que la inflación, hasta ahora, no ha perjudicado los niveles de consumo de ningún sector social. Y que, a pesar de ella, la pobreza ha disminuído en los últimos años (Puede objetarse que, aún con mejores ingresos, siguen atrapados en la pobreza estructural. Pero esa es otra historia. Y nadie puede afirmar en serio que una política de metas de inflación la combatiría mejor, por sí misma).
Mi crítica principal, entonces, es que esta política económica, a pesar de mantener el crecimiento, no ha estimulado una industrialización con incorporación tecnológica y capacidad exportadora – excepto en nichos todavía muy pequeños y, claro, en el agro, donde el esfuerzo ya venía de antes. Ni tampoco ha mejorado significativamente la infraestructura de transportes o de provisión de energía. Estas conclusiones no parten, ojo, de un análisis teórico de las políticas vigentes. Simplemente, brotan de lo que está pendiente.

Estimado Abel:
Para matizar aún más las conclusiones excesivas, el propio Zaiat, en otra nota del sábado pasado en P12 se ocupa de analizar las remesas de utilidades de las empresas extranjeras a sus matrices que explica buena parte de la fuga de divisas ocurrida desde 2003 a la actualidad: del total de 110.000 M U$S acumulado como resultado positivo del comercio exterior, aproximadamente 70.000 M U$S fugaron. Se trata de utilidades obtenidas en el mercado argentino que no se reinvirtieron sino que se sustrajeron del sistema económico y constituyen – dice Zaiat – un elemento perturbador.
Las causas de tu crítica: los bajos niveles de inversión
En estos precisos factores están las causas que justifican tu crítica a esta política económica … que no ha estimulado una industrialización con incorporación tecnológica y capacidad exportadora – excepto en nichos todavía muy pequeños.
Zaiat añade:
”El aspecto que distingue a la economía argentina es que se trata de la más extranjerizada de la región y registra una constante fuga de capitales”… por envío de utilidades a sus casas centrales y por adquisición en el exterior de insumos y bienes de capital. El 65% de las 500 empresas mayores del país son extranjeras.
La estrategia para afrontar el problema
El gobierno, explica Zaiat, ha optado por no modificar la ley de inversiones extranjeras surgida en 1976 del Proceso + Martínez de Hoz. A cambio de ello ha optado por una estrategia que rescata en la práctica los aspectos centrales de la ley anterior de Radicaciones Extranjeras 20.577/1973: La norma general es que cada dólar que sale del mercado local sea compensado con otro ingresado por ventas al exterior, que puede ser complementado con aportes de capital o con reinversión de utilidades no giradas al exterior.
La nota de Zaiat cierra con una referencia al libro “Multinacionales en Argentina” producido por PNUD Argentina y el Ministerio de trabajo. En una de las conclusiones del trabajo, dos de sus autores (Cecilia Fernández Burgna y Fernando Porta) afirman que:
“La alta remisión de utilidades ha sido una característica sobresaliente de la Inversión Extranjera Directa en la Argentina que se mantuvo, incluso, luego de la devaluación, superando en varios años la renta obtenida por estas empresas”.
Quizás sea por todo lo anterior que hoy, al entregar un conjunto de créditos productivos, la presidente Cristina insistió: La clave está en desarrollar cada vez más la inversión.
Saludos
tus matices, tutti beni Abel. Pero hay que fijarse en el estado de las reservas BCRA (x una cosa). Recuerdas en octubre cuando CFK decidio imponer esas restricciones sobres movimientos de dolares? Eso fue bastante ligerito como reglas nueva, pero el nerviosismo hizo sacar U$5Bn del BCRA.
La pregunta: ¿Si viene un asunto serio de cualquier forma, (exterior o interior) piensas que las reservas de modea extranjera (basicamente janquidolar) van a quedarse mucho tiempo? Yo apuesto que no, y a partir de eso apuesto que El Peso Argentino seria devaluado muy pero muy rapidamente. Y es eso el camino al hiper, che Abel.
En tiempos de vacas gordas, una politica fiscal/economica heterodaxa funciona, tan fuertemanete como una de ortodoxa (o la verdad, quizas mejor). Pero como cualquier Argentino con memoria puede testigar, las vacas ponen flacas de vez en cuando.
Si la clave es desarrollar la inversión, estamos en problemas. No hay crédito externo y los ahorros internos se diluyen entre inflación y consumismo. Cualquier medida tendiente a restringir las operaciones a piacere de las empresas extranjeras seguramente va a tener que competir con promesas más tentadoras de los otros países que también quieren esas inversiones. No hay más que ver la feroz interna que hubo y hay en la UE para forzar a Irlanda a subir el bajísimo impuesto a las corporaciones que hizo que se establecieran muchas empresas en Irlanda. En todo lo demás, los irlandeses cedieron, pero en eso no.
Me parece que la cosa pasa por fomentar el ahorro (y quizá la inmigración), pero para eso se necesita una moneda confiable y una ley bancaria a prueba de balas.
Ya sé, estos días es difícil asociar el sustantivo “moneda” al adjetivo “confiable” en cualquier parte del mundo, pero supongo que entienden a qué me refiero.
PD: Atenas está en llamas.
Parece mentira… pero seguimos dando vueltas con lo mismo, evidentemente no se entiende.
El peso argentino se ha revaluado como TODAS las monedas de la región en términos reales, pero aquí muchos siguen viendo el valor nominal, evidentemente son duros como la roca.
Hoy en día hablar de un salario de mil euros en Argentina es algo normal… salvo para nuestra maltrecha estructura productiva, en particular los sectores expuestos a la competencia extranjera como puede ser el software.
Otra cosa ¿las exportaciones de los países vecinos se primarizaron salvo las de ARgentina?
Mamita…. ¿cuáles son las exportaciones industriales de la Argentina?
Yo no las conozco sinceramente, salvo las exportaciones de autos a Brasil (con un 80% de componentes importados) no veo un avance de la industria.
Pero claro, si contamos como producción industrial al aceite de soja, el bio-diesel y los minerales en crudo puede ser que hayan aumentado las exportaciones “industriales”.
Es impactante el nivel de penetración de la mentira K, resulta que el empleo industrial no alcanzó los niveles de la década del 90 y siguen diciendo que el modelo promueve el empleo industrial ¿hasta cuándo la mentira?
http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/13/ioo-97enadel.xls
Indice de Obreros Ocupados en la Industria:
1997 = 100 (año base)
2010 = 95.3
¿Nadie piensa dar explicaciones?
Hemos llegado a una situación parecida a la de los otros países por otro camino. La diferencia es que ellos pueden seguir profundizando el problema con guita de afuera y nosotros no.
La primer reflexión es que ha regresado la restricción externa, ausente en la última década. Muchos pensaban que era para siempre. Se derrrumba todo ese verso de la enfermedad holandesa. Hacen falta más dólares, no menos!
Tampoco hay que hacerse los rulos con la inversión extranjera y las utilidades. Obligarlas a dejar las divisas acá no es otra cosa que profundizar la extranjerización, pero a la fuerza. Si no las pudieran llevar, no sería lógico que compraran empresas nacionales para hacer más encadenamientos verticales?
Recomendable nota al respecto en el Cash de Página 12 de ayer: “Desarrollismo o desarrollo”.
Y también bueno el chiste:
Un inversor le dice a un amigo:
-Esta crisis es peor que un divorcio…
-¿Por qué?
-Ya perdí el 50 por ciento de mis bienes y sigo casado.
esto es casi comico, sino fuera triste, se suponia que en los 90s la estabilidad traeria inversiones y nos iriamos al futuro venturoso que se adivina mas alla del horizonte (palabras, casi, de Mitre)
No fue, todas las inversiones se hicieron con un horizonte de no mas de 5 años
luego, en los 2000, se suponia que los terminos de intercambio no existian mas, que el campo supliria aquellas cosas que fueran necesarias merced al incremento constante de necesidades de China, India etc
No fue, la guita no alcanza para todo
La verdad, casi de perogrullo, es que ni los precios de las materias primas suben al infinito, ni somos los unicos proveedores, ni nada, y, la verdad (segun mi humildisima optica) es que o sea el tamaño que sea desarrollamos el mercado interno o los crunch de bienes intermedios nos van a matar (ya casi lo estan haciendo) junto con el semisinceramiento de tarifas.
En ese sentido, nuestro amigo Moreno vuelve al 1 a 1, salvo que en otra version , por cada 1 , pone 1, no me importa en que, vino por autos, lo que fuera, lo mismo que hacen todos aquellos que hacen intercambio compensado, no hay nada nuevo.
Antes siquiera de no dejar remitir utilidades, hay que denunciar los tratados de doble imposicion, ahi van a aparecer los paraisos fiscales etc etc. luego discutimos el tema utilidades, lleva tiempo, sin duda, pero, eso es lo primero, creo. La ingenieria impositiva sufriria un duro golpe, luego, las consultorias y etcs de casa matriz
Entendamoslo, plata no va a venir, y si viene sera por 2 años, luego de algunos años, sera por 4 y quizas dentro de 20 años venga por 10 (me refiero a la tasa que pediran para invertir) y, no aceptar un mango con destino a campo, etc para que?
Comparar la devaluación o revaluación de las monedas frente al dólar sin tener en cuenta las inflaciones de EEUU y los países al sur del Río Bravo, lleva a error. Nuestra inflación durante esta era heroica, cuya magnitud se ignora, fue enorme. El pancho que valía $0,50 vale hoy, en el mismo lugar, $3. Quizá alguiente tenga la inflación Mac Donald en el período. Mi sensación, y la del público en general, es que el dólar está barato, por eso tiene demanda.
Aplaudo con tres manos el comentario de Rogelio.
Abel sabe que hace seis años que vengo insistiendo en el tema económico principal, la extrajerización de nuestra economía, y pareciera que ahora está siendo abordado. Cuando se analizan los balances de empresas como Repsol, Telefónica, Carrefour y cien más, aparecen las utilidades de sus filiales argentinas.
Este pobre gobierno se hizo el tonto con el tema, dejó hacer y dejó llevar las ganancias y así sigue la cosa.
De eso no se habló estos años, pero ahora resulta intolerable. Si la parte sustancial de la plusvalía sale del país, no hay inversión suficiente.
Lo que destaca Zaiat en sus notas es la dolorosa realidad estructural de una país colonizado hasta el tuétano y esos números claman al cielo.
Afirmar que este es un gobierno nacionalista es una simple mentira. Es una continuación del modelo menemista en lo esencial, con algún retoque redistributivo.
Si las multinacionales no sacan la plata del país, la reinvierten, y eso significa que se profundiza la extranjerización.
hay que tener cuidado con los deseos que se pueden volver realidad.
Se hicieron muchas cosas bien y muy bien, sobre todo dado el contexto en el que estábamos, solo hay que tener cuidado a futuro para no echar a perder lo que se hizo y alcanzó. Ojalá que nuestros dirigentes y como pueblo vayamos adaptándonos adecuadamente a las circunstancias.
Saludos
Bueno, como dice Abel, las estrategias adoptadas por Argentina y los “otros” (apreciación via inflación o via T/C respectivamente) tuvieron costos. Una mayor inflación en uno, una mayor primarización en los otros. Un tema de gustos casi, como en algún momento dijo Lucas Llach.
Pero aparte de costos, las estrategias traen opciones. Y aquí es donde se complica; no veo muy claras las opciones de Argentina para enfrentar una recesión, por ejemplo (algo que parece bastante posible en un futuro no muy lejano), La respuesta más lógica (dejar caer el valor del peso) parece descartada (por razones políticas dificiles de entender para mí y por la inercia inflacionaria). Tampoco hay financiamiento externo suficiente como para tener un aumento del gasto público contracíclico. ¿Entonces, qué?
Los otros, en cambio, todavía tienen margen; pueden devaluar sin muchos problemas (como a fines del año pasado), pueden pedir prestado a tasas moderadas, etc. No será gran cosa, pero es algo.
Cierto, eso no soluciona el tema de la primarización, pero a esta altura no tengo muy claro si existe alguna política gubernamental que pueda cambiar gran cosa. La prioridad de un gobierno debe ser suavizar las caidas en la actividad, que para eso sí tiene algunas herramientas (y gana elecciones, además). Para modificar la matriz productiva, muchas menos
Lo otro es si realmente hubo una elección por una estrategia de “apreciación más lenta vía inflación” o si se eligió “tipo de cambio alto para siempre” y lo demás ocurrió por no poderlo evitar, nomás.
Algunas de las decisiones recientes sugieren lo segundo, la verdad.
Desde un principio de los gobiernos K se habló de convergencia, porque una moneda muy devaluada es un limitante fundamental para que el pueblo tenga el nivel adquisitivo que merece, y con un avaluo y primarización, los ’90 en Argentina, lo único que se logra es destruir empleo, concentrando la riqueza en poquísimas manos, es una herramientaque tendría el gobierno si quisiera atraer capitales financieros que tanto interesan a los comentaristasde este post, que mejor que la política brasileña, una tasa interna elevada potenciada con un avaluo constante del real, entro y salgo con tasas de interes superiores al 20% en dolares, claro que cuando quiero salir de ese círculo, tengo que resistir con la sangría que le significó al Brasil.llegar al 1,90 por dolar, para tener que volver con el caballo cansado a alrededor de 1,75.
Nunca menos y abrazos
[...] teórico de economía (No puedo). Pero estuve 20 horas lejos de Internet, y algunos comentarios en el post anterior me impulsan a dar una respuesta un poco más extendida. Trato de aclarar algunos conceptos, para [...]