Ayer almorzaba con amigos con amplia experiencia en encuestas y en política, y no podíamos resolver dos cuestiones: ¿Cuáles son las cifras probables de las elecciones primarias del 14 de agosto? y ¿Por qué el gobierno nacional insistió en su realización?
Como de costumbre, quiero aclarar al comienzo mi posición: comparto los objetivos explícitos de la ley de Primarias Abiertas: hacer más transparente y legítima la selección de candidatos; eliminar sellos y quioscos políticos y fortalecer grandes partidos nacionales. Tengo claro – como cualquiera que lo piense un rato – que son objetivos que sólo se pueden alcanzar – y definir con precisión – si esas primarias tienen lugar repetidas veces, a lo largo de los años.
Y los políticos tienen presente que al largo plazo sólo se llega si se superan los plazos más cortos. Los motivos de coyuntura que tuvo Néstor Kirchner para impulsarla en el 2009 están tan desactualizados como los que tuvo Sáenz Peña para la reforma electoral de 1916. Para poner un ejemplo: Todas las opciones llevan una sola fórmula presidencial.
Y una regla básica de la política es que el candidato que va adelante – sin dudas en este caso, Cristina Fernández – no asume riesgos innecesarios: no debate, por ejemplo, si puede evitarlo. No acepta someterse a un ensayo general – eso es lo que ocurrirá en la práctica el 14 de agosto – que permita medir las costillas a todos. Y ajustar estrategias.
Sea como sea, con la propaganda “a full”, ya es demasiado tarde para encontrar pretextos para suspenderlas. En el largo plazo, es para bien, si contribuye a establecer la práctica de internas abieras. Aunque ahora le dé algún dolor de cabeza al oficialismo, y a militantes bien intencionados de Proyecto Sur y de las sectas troskistas.
Y tengo que decir que, en lo personal, siento alguna satisfacción al comprobar que en el ADN del oficialismo está inserta una reluctacia a eludir desafíos. Me hace sentir mejor cuando los apoyo.
Desarrollada la 2° pregunta, paso a la 1° “¿Cuáles son las cifras probables de esas elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias? “. Y la respuesta es: “Imposible saberlo”. Por varios motivos – alguno que quiero remarcar más adelante – pero el primero y principal es muy simple: Nunca se hicieron a escala nacional. Y nunca se hicieron, nacionales o locales, en distritos muy importantes: Buenos Aires, Capital Federal, …
Ojo, tampoco estoy diciendo, no sería serio, que los resultados son totalmente impredecibles. Sería muy sorprendente que la fórmula Cristina Fernández-Amado Boudou estuviera significativamente por debajo – o por encima – del 40 %. Las encuestas, las elecciones provinciales que ya se han realizado, indican eso. Pero unos puntos más o menos – y su correspondiente manejo por los medios oficialistas u opositores – incidirán con fuerza en el clima político.
Más incierto es el resultado que obtendrán las diversas fórmulas opositoras. Por un factor – la polarización – en el que he insistido en el pasado, y que va en contra de la lógica en que se apoya el mecanismo electoral del balotaje: el votante aplica de entrada un criterio que se asume pertenece a la segunda vuelta: no elige al que le gusta más (a menudo no le gusta ninguno) sino al que piensa que vencerá al que más le desagrada. Pero eso va a suceder, somos argentinos, el 14 de agosto, el 23 de octubre… Cada vez que nos llamen a votar.
Ahora, quiero marcarles dos factores, no demasiado comentados, que van a influir poderosamente el domingo 14 de agosto: Uno, que ayuda a la racionalidad y previsibilidad del voto, es que en muchos sitios, en unos 75 municipios de la Provincia de Buenos Aires, incluídos los más poblados del Gran Buenos Aires, las internas abiertas también deciden candidaturas locales.
Y dónde eso pasa, créanme, Cristina, Alfonsín y Duhalde sumados no provocan esfuerzos más intensos ni pasiones tan rencorosas entre los militantes como esas luchas de barrio. Y, por suerte para nosotros, es en el peronismo donde más de esas listas están vinculadas a la fórmula nacional (Aviso parroquial: ¿Tomará esto en cuenta el oficialismo nacional frente al reclamo de Internas Abiertas para la Capital Federal?).
El otro factor es más peligroso para el oficialismo, y para la previsibilidad: El voto del 14 de agosto es gratis.
Me explico: En las primeras horas del escrutinio de las recientes elecciones de Santa Fe, cuando Miguel del Sel aparecía al frente, mucha gente que lo había votado tenía una expresión muy preocupada “¿Y si este loco llega a Gobernador?“. Se lo votó, en muchísimos casos, como protesta contra Rossi, contra los socialistas, contra los políticos… Pero la posibilidad que tuviera que gobernarlos… los inquietaba.
Bueno. En las elecciones primarias que ya están encima no se corre ningún riesgo. Nadie, por más votos que acumule ese día, va a gobernar nada. Ni siquiera ocupará una banca. Los que “ganen”, simplemente ganarán el derecho a volver a presentarse el 23 de octubre.
¿En qué perjudica eso a la candidatura de Cristina Fernández? Muy simple. Una de las razones del apoyo que suma es que – aún para muchísimos a los que no les gusta demasiado su gobierno – la opción de enfrente es peor. Hay, es cierto, es comprobable, un voto “duro” anti kirchnerista. Pero hay también un voto, muy numeroso, al que le aterra la idea de un gobierno encabezado por Ricardo Alfonsín. Y un voto, diferente pero igualmente numeroso, que desconfía, es hostil a la idea de un gobierno encabezado por Eduardo Duhalde.
Ese elemento no existe en estas elecciones que se harán dentro de nueve días. Va a ser, estimo, un resultado que exprese los sentimientos de los diversos sectores de la sociedad. Y por eso no es un pronóstico confiable de los resultados de octubre. Eso sí, servirá como la encuesta perfecta para que sepamos lo que los argentinos aplauden o les disgusta hoy. Será útil enterarnos.
Pienso lo mismo, además imagino que a éstas elecciones el gobierno llega cargado de duras derrotas (CABA+STA FE+CORDOBA) y eso tambien seguro influira en algunos votantes, pero para octubre, este panorama ya habrá quedado atrás…
Abrazo, disfruto leyendo, siempre!
En general, acuerdo con lo que expresaste y es una cuestión no tan simple de desarrollar. Por ahora, las PASO no son más que un ensayo y la mayoría las tomará como tal, sin plantearse los próximos 4 años siquiera, ni hablar de políticas de Estado proactivas.
Acá escribí algunos conceptitos sobre los efectos mediáticos de CABA, Santa Fe y Córdoba: http://adandeucea.blogspot.com/2011/07/estoy-menos-aturdido-y-paranoico-que.html con enlace a http://adandeucea.blogspot.com/2011/07/de-las-elecciones-en-caba-santa-fe-y.html
De los números podemos desconfiar, claro, veremos el lunes 15 pero, sobre todo el 24 de octubre.
Saludos a vos y los seguidores del blog.
Abel las elecciones se ganan el 14 y se pierden en octubre
Carlos, su comentario es demasiado amplio. Las elecciones se ganan, y se pierden, el 14 y se pierden, y ganan, en octubre. El problema es ver Quienes son los sujetos de esos 4 verbos en esas 2 ocasiones.
Le sugiero que a veces no es tan fácil decirlo. Aún después.
Un abrazo
Sabia reflexión la del señor del Blog”: …El … factor es más peligroso para el oficialismo…(es que)…: El voto del 14 de agosto es gratis.
Me permito recordarles que el antecedente más cercano de un voto de esas características se remonta al segundo semestre del año 1990 (consulta al pueblo bonaerense sobre la reforma de su constitución).
Fué la oportunidad “gratis” de decirle No a la inmensa mayoría de la dirigencia política que apoyaba al SI en la consulta.
Contra todos los pronósticos que preveian un triunfo “caminando” el NO atronó a lo largo y a lo ancho el territorio bonaerense y por cierto se llevó puestos a algunos (Don Antonio abría la marcha camino al exilio como embajador en Chile después de haber sido -hasta ese día- candidato “puesto” para sucederse a si mismo como gobernador de la provincia.
[...] Primarias: la gran encuesta nacional del 14 (via El blog de Abel) Publicado el Sábado, agosto 6, 2011 por Martín Ayer almorzaba con amigos con amplia experiencia en encuestas y en política, y no podíamos resolver dos cuestiones: ¿Cuáles son las cifras probables de las elecciones primarias del 14 de agosto? y ¿Por qué el gobierno nacional insistió en su realización? Como de costumbre, quiero aclarar al comienzo mi posición: comparto los objetivos explícitos de la ley de Primarias Abiertas: hacer más transparente y legítima la selección de candidatos; elimina … Read More [...]
Esto de votar dos veces la presidencia es una burla de la clase política a la ciudadanía. La gente no entiende para qué sirven estas “primarias”. Si se le dijera hoy que votar no es obligatorio en la Argentina, sufragaría el 25% del electorado. Por cierto que algunos candidatos, como Carrió o Altamira, sacarán un porcentaje mayor que en la general.
Yo, que formo parte de la mayoría contraria al gobierno, y duhaldista además, no ejerceré el sagrado deber, como decía Ricardo Balbín.
No es una burla, don GG. Sólo es el producto de un error de cálculo político de NK, que quizá habría sido aun más acentuado si hubiese sobrevivido. La razón por la que parece carecer de sentido es que todas las candidaturas presidenciales son únicas, y eso, en especial, es el resultado de su imprevista desaparición temprana. Curiosamente, es precisamente por ese motivo que se puede volver un “boomerang” para el oficialismo. Estoy especialmente impactado por lo que muchos de mis conocidos dicen que van a votar el 14. Hay mucha mayor comprensión de qué significa ese voto que lo que al oficialismo le conviene que haya. Repiense si va o no a ejercer su “sagrado deber” en esta ocasión bajo esa luz.
Abrazo.
es buenisimo el 14, el voto es gratis, asi de facil, ahora bien, en vez de 2da vuelta tendremos 3ra, y, ahi, si Dewey no falla tendremos en el cuarto oscuro
CFK vs RA
o
CFK vs Xilium
o
CFK vs Duhalde
y, pastillas de litio mediante, quo vadis?
por que, probablemente, como el 14 es gratis todos se despertaran el 15 con una derrota del gobierno, y, luego, se empezaran a pelear todos los de la oposicion, no? la historia muestra que eso paso despues de las legislativas
VOX POPULI
Me parece que a ustedes (balbinistas, duhaldistas y astillas del mismo palo) siempre les molestó la expresión libre de la voluntad del pueblo, tumultuosa y categórica como siempre es la presencia popular.
Es por eso que ahora están fastidiosos y dicen que no ejercerán “el sagrado deber”.
Enhorabuena que la gente se exprese !
Cualquiera sean los resultados
¿Quiénes serían los balbinistas aquí y de dónde saca que, si los hubiera, no querrían que se vote? Por supuesto que es bueno que la gente se exprese; y a don GG le asiste el derecho de decidir no expresarse, que es uno de los modos de hacerlo. ¿A quién le “molest(a) la expresión libre de la voluntad del pueblo, tumultuosa y categórica como siempre es la presencia popular”? ¿A qué viene amontonar palabras grandiosas para decir nada? ¿A quién busca defender? Supongo que, como no los lista, se refiere al oficialismo. Pues bien, hoy por hoy, al único al que le molestan las internas abiertas y obligatorias es al oficialismo; las impulsó NK por cálculo, y hoy no les convienen. Nada más. Pilas de gente ha tomado debida nota de eso.
Saludos.
[...] acá, se hace dos preguntas importantes que me parece prudente recorrer. Ambas giran en torno al 14 de [...]
Bien, como somos todos unos pícaros, nadie vota en la primaria para elegir a nadie: ya están todos soprendentemente elegidos, al menos para presidente. No olvidar la preinterna Federal de la cual se bajó el Sr.Duhalde al cual los números no le daban y así también los radicales. (Cobos, Sanz, etc) Conclusión: Habrá que hacer las primarias de las primarias ad infinitum que seguramente empezarán el 24 Oktubre. Saludos.
Estas primarias desnaturalizadas, son las primarias de la oposición. Se elije quien será el mejor rival de Cristina en octubre. Un 70% a repartirse entre 4 posibles presidenciables. Si alguno logra quedarse con más del 20%, encolumnará al electorado y habrá segunda vuelta en las verdaderas. El que más probabilidades tiene de lograrlo y a la vez quien más rechazo genera para un posible recambio es Duhalde. Solo una jugada brillante de este, le daría chances de ganar. Con Binner se invierte la formula. Alfonsín sería un trágico batacazo.
El oficialismo se encontrará con un panorama peligroso para sus intereses. El 14 se votará para que el segmento opositor que más le guste a cada elector opositor, tibio o duro, pase a segunda vuelta. Y en octubre se verá si cada elector opositor, tibio o duro, se teme más al retroceso hacia cosas abominables como Duhalde o Ricardito Alfonsín o a la continuidad pingüina. En lo personal, como no me satisface ninguna de las dos opciones (aunque la peor es la representada por el sinuoso peronismo clásico del lomense o el insufrible hijo del prócer radical que acordara cosas tan estupendas con Carlos Saúl Palíndromo, creo que votaré en ambas instancias a Binner. Por lo menos en la primera, seguro.
Si yo hubiera sido el finado Néstor, en su oportunidad, en vez de estas primarias hubiera impulsado una ley de lemas a la uruguaya, y tratado de ‘transversalizar’ lo que aún no lo estuviese. Pero se trata de una mera ucronía.
[...] mi parte, ya aporté lo que pienso sobre el tema en general aquí. Ahora quiero hacer una mirada de detalle sobre “la madre de todas las batallas” en la [...]
[...] Que es un Plebiscito, cojones, NO una Encuesta. Que puede verse como una refutación a este mío Primarias: la gran encuesta nacional del 14. Sea como sea, estoy impresionado. Estuve estos días con muy poco tiempo (recién entro ahora al [...]