verle la cara a los pobres

Desierto de Ideas es uno de los blogs que visito regularmente. Me separan de Luciano – el que lo escribe – posiciones diferentes, frente a Kirchner, frente a la izquierda peronista de los ´70, y – además de todo eso – bastantes años. Pero Kirchner y la izquierda peronista – dos cosas diferentes – existen, nos gusten o no. Y conviene que alguien los defienda con inteligencia desde la visión de un hombre joven dispuesto a comprometerse y analizar con rigor (Lo siento, Artemio. Ud. no cumple uno de los requisitos, pero no voy a ser cruel y revelar cuál).

Esto a modo de introducción al último post suyo, Sostiene Sabbatella. Que podría llamarse Sostiene Tumini, o muchos otros nombres. Es una crítica inteligente al progresismo no peronista, aliado crítico del gobierno K: “Mientras ese proyecto progresista popular (hoy una abstracta esperanza) no desarrolle una estructura organizativa integral y con intenciones de provocar un verdadero anclaje en el terreno y la problemática popular, con vocación de poder y niveles de gestión eficaces a gran escala (varios municipios, provincias grandes), la organización de masas del Partido Justicialista seguirá siendo la única presencia tangible que gestione política y cotidianamente con los sectores populares más postergados.

Al margen de valoraciones ideologicas y morales, el PJ está allí donde los demás no están; hace el “ingrato trabajo” de tener que verle la cara a los pobres todos los días. Ésto es lo que lo diferencia del resto, y allí reside su poder político real, del que otras fuerzas políticas carecen

Recomiendo leerlo más allá de la coyuntura, como una apreciación de la política tal como es, no como la imaginan los intelectuales que hablan de proyectos abstractos o los periodistas que hablan de electrodomésticos.

7 comentarios para “verle la cara a los pobres”

  1. Luciano Dice:

    Estimado Abel: Le agradezco la mención del artículo. Creáme que a pesar de las diferencias políticas que usted enumera, las coincidencias en las apreciaciones de política concreta, en algún punto, existen.
    Efectivamente, Kirchner y la izquierda peronista son dos cosas MUY diferentes.

    Aprendo mucho leyendo su blog. Así es el peronismo.

    Muchos saludos, Abel.

  2. Abel B. Dice:

    Estimado Luciano:
    Agradezco sus conceptos y estoy de acuerdo con Ud. en las coincidencias nuestras en temas de política concreta. A ambos nos gusta encarar la realidad.
    Salu2

  3. Anahí Dice:

    El análisis de Luciano es muy inteligente. Y es inteligente la movida de Sabbatella, que como alguien dice en un comentario, corre a K por “su” propia izquierda.

    Ahora, hay un párrafo en el análisis que me dejó pensando:
    <>

    Y yo hago una contrapregunta: ¿qué hubiera pasado si ´los K´ hubieran tenido mejor muñeca para manejar el conflicto, o en su caso, no hubiesen estado tan comprometidos con las exportadoras o Grobocopatel ? Digo, si de política concreta hablamos. Porque o el compromiso es grande, o hay que tener muy mala muñeca para hacer durar un conflicto 4 meses y dar vuelta la mayoría en las cámaras, ¿o no?

    Es muy cierto que el peronismo está allí dónde muchos otros no (y no me olvido que Kosteki y Santillán no eran del PJ). Ahora, esto es una media verdad, y como dijera F. Bilbao, el olvido de un componente de la verdad es causa de la mayoría de los errores: si no se supera la política prebendaria y clientelista arraigada y de la que los K forman parte, no veo por dónde haya ninguna otra superación posible; y seguiremos esperando in eternum la buena voluntad del poder político de turno, sea quién sea. Eso también es realidad.

    Sigo pensando que “lo testimonial” frente al estilo pejotista de práctica política concreta sigue siendo necesario, hasta tanto no se ´fagociten´ (en el sentido kuschiano) el uno al otro.

    Abrazo.

  4. Anahí Dice:

    Donde aparece los signos iba este párrafo que no sé porqué no se publicó :
    Kirchner preguntó a los intelectuales de Carta Abierta “¿Qué hubiera pasado con el gobierno durante el conflicto agrario y los cacerolazos si yo no era el presidente del PJ?”

    Chaucito.

  5. Abel B. Dice:

    Anahí:
    Estoy de acuerdo conque “lo testimonial” frente al estilo pejotista de práctica política concreta sigue siendo necesario. Porque expresa e incorpora a sectores ajenos, a veces hostiles, a la práctica pejotista.

    Pero cuestiono lo que implica identificar “la política prebendaria y clientelista arraigada” como característica del peronismo. Los grupos en que militaban Kosteki y Santillán también, necesariamente, practicaban esa política prebendaria y clientelista. Es más, no estoy de acuerdo con cuestionar esa política sin entender el rol necesario que cumple – como reemplazo del Estado ausente – en los sectores humildes. Leer a Javier Auyero o el blog de Manolo http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/ . También se puede ver el trabajo de Levitsky que subí a El hijo de Reco http://www.reconstruccion2005.com.ar/

    Si insisto en esto es por una cuestión más profunda: el prejuicio – a veces inconsciente – que desnudan esos planteos: Que los pobres hacen política por el choripán y la zapatilla, mientras que los sectores medios cultos se incorporan a los partidos testimoniales por sus ideales, sin pensar jamás en cargos y contratos.

    Un abrazo.

  6. Anahí Dice:

    Abel B., espero que no te ofende de alguna manera mi perspectiva del asunto, no es mi intención, y pido disculpas si es así. El trabajo de Levitsky lo estoy leyendo, aunque me parece que con una mirada ´menos idealizada´ que la tuya respecto del PJ.

    Me planteás una falsa dicotomía en tu decir de pobres-pj / testimonial-clases altas, y la cuestión Kosteki y Santillán que yo veo en otros términos a los tuyos no es menor, viene a cuento de x ej. la política duhaldista en la prov. de bs.as.

    Quisiera recordarte que “el Estado” no es un ser extraño y extraterrestre que se retira porque dios lo llama desde el cielo. Podría nombrar unas cuantas cosas que a su vez no vienen del cielo (no sé, ¿el paco?) y que vienen también a cuento de las cajas en la provincia de bs. as., por decir de una que más o menos conozco, siendo mi prov. de origen.

    No me parece que sortear electrodomésticos en épocas eleccionarias sea “reemplazar al estado ausente”, sino que podría decir incluso que “es desplazar al estado”, sobretodo en una coyntura de mayoría en el gobierno. Pero yo lo miro más en relación al pj como partido de masas, que me parece que es la parte que vos salteás en tu respuesta, quizás porque no haya sido explícita yo tampoco. De ahí mi interés en que los aspectos testimoniales y de denuncia (muy concretos por cierto, en su mayoría) tan irritativos en muchos casos sean “tomados, incluidos, masticados, digeridos, etc.”, en vez de ser rechazados como “puro testimonio y molestia” con una actitud casi corporativa, si se quiere, desde los más amplios sectores del pj.

    Yo no estoy diciendo que los pobres hagan política por el choripán, etc., digo que hacen política de acuerdo a sus necesidades, que no son las de la clase medias altas en gral, y mucho menos las de las clases adineradas, y en muchas ocasiones son ´cautivos mismos´ de estas prácticas, y también es dable encontrar que hacen a otros las mismas prácticas en una suerte de cadena casi irrompible. ¿Porqué no se adoptó en su momento, habiendo los recursos, o porqué no se adopta hoy un seguro de desempleo como el propuesto por CTA, consensuado en su momento, en lugar de los planes jefes y jefas, que sólo sirven para una hogaza de pan?

    Puedo entender que siendo parte del PJ mires con un sólo ojo estas cuestiones, y tal vez por eso suene irritante lo que digo. Pero hay que balancear un poco, compañero, no te olvides que hace prácticamente 20 años que son gobierno.

    Abrazo.

  7. Abel B. Dice:

    Anahí:

    No estoy ofendido. Y no hay porqué estarlo. No has criticado con más dureza al PJ – y a gobiernos peronistas – que lo que dicen muchos compañeros, y yo mismo a menudo. Es cierto, hay una convención entre nosotros que las cosas más feroces se pueden decir “hacia adentro”, pero hablando con los #de afuera” hay que presentar un frente unido. En un blog, me parecería una actitud tarada.

    Si releés mi respuesta, verás que antes que una defensa del PJ, es un reconocimiento del rol de la política prebendaria y clientelista en TODA política local, es decir, en la parte mayoritaria y decisiva de la política realmente existente. Es la que practican los “ward heelers” del Partido Demócrata en USA, la que hacían los punteros de la UCR en la Capital cuando este partido existía, la que hacen la mayoría de los movimientos estudiantiles con votos en las facultades, y, por supuesto, es la que hacen los punteros del PJ y los dirigentes piqueteros en el segundo y tercer cordones. Podés encontrar ejemplos berretas, como el sorteo de electrodomésticos que mencionás o las zapatillas de Ruckauf, pero es tan válido como descalificar la actividad gremial por el tiroteo en la UOCRA de Lomas.

    Si soné un poco enfático, es porque estoy convencido que los pobres, los ricos y los que zafan hacen política de acuerdo a sus necesidades, y no son cautivos de ellas si no en el sentido que todos somos cautivos de nuestras necesidades. Perón dio para la campaña del ´46 una consigna por radio “Si el patrón les da prebendas, para comprar su voto, TOMEN LAS PREBENDAS Y VOTEN POR NOSOTROS”. A lo mejor, otras consignas se han olvidado un poco. Esta no.

    No estoy en contra, por supuesto, del seguro de desempleo. Pero la mejor política social es dar trabajo. Podés decir – yo lo digo – que el modelo K ha dado en buena parte trabajo en negro y de mala calidad; sigue siendo mejor que el seguro de desempleo posible. Y el Plan Jefes y Jefas que lanzó Duhalde en el 2002 no estaba pensando para el clientelismo, sino para salvar una situación desesperada (que después se usó para la política, no cabe la menor duda. Es la herramienta principal de los “movimientos sociales”, los kirchneristas y los otros).

    Anahí, me arrastraste a una discusión en una columna de comentarios, que yo en general esquivo. Y a defender medidas de gobiernos peronistas recientes, lo que es mucho más raro en mí. Pero lo que vos decís vale, y tiene dos caras: hace prácticamente 20 años que somos gobierno.

    Por algo una porción importante del pueblo nos sigue votando. No es porque son boludos. Y por algo no hemos logrado hacer una Argentina más fuerte y más justa. No es porque el mundo conspira contra nosotros (o no más que contra cualquier otro).

    Un abrazo.

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